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Asumirá como diputada tras una larga batalla judicial con Ritondo. Bonaerense, cuestiona a Kicillof y dice que “inventó que hay tierra arrasada”. “Hay que caminar un poco más”, le reclama al PRO.

Por 13/02/2020 10:42

Adriana Cáceres le ganó la batalla judicial a Marcelo Del Sol y asumirá como diputada nacional por la provincia de Buenos Aires en la próxima sesión de la Cámara baja. Fue la candidata 16 de la lista que encabezó Graciela Ocaña en 2017 y Del Sol, íntimo del jefe de bloque PRO, Cristian Ritondo, ocupaba el renglón siguiente. La banca estaba en disputa porque la joven PRO reclamó ese lugar debido a la paridad de género.

En diálogo con Letra P, explica el proceso judicial que habilitó su asunción, reclama más "territorialidad" al partido que representa y destaca la experiencia de Patricia Bullrich, flamante presidenta del PRO.

 

 

BIO. Nació el 12 de noviembre de 1982 en Buenos Aires. Es politóloga, especializada en Políticas Públicas y Gerencia Política. Trabajó en la Dirección de Políticas de Juventud porteña durante el primer gobierno de Mauricio Macri, coordinó los equipos técnicos jóvenes de la Fundación Pensar y trabajó como asesora en la Legislatura porteña. Fue directora federal de Juventud en el Ministerio de Desarrollo Social de la Nación entre 2015 y 2019.

 

-La Justicia falló a su favor y asumirá como diputada. ¿Por qué usted tomará el lugar de Guillermo Montenegro?

-Como suele suceder en los procesos de cambios de normativas, surgen interpretaciones encontradas. En 2017 fui candidata en la lista de Cambiemos, la ley vigente era la de cupo y por los resultados obtenidos mi lugar fue el de primera suplente. Pero, al momento de producirse la renuncia de Montenegro (asumió como intendente en Mar del Plata), ya estaba vigente la ley de paridad de género en las listas nacionales. Se quiso hacer una interpretación literal de la reglamentación actual para que un hombre fuera el reemplazante de otro hombre, de forma tal que me saltearan y el hombre que estaba más abajo en la boleta asumiera. En este sentido, en dos ocasiones la Justicia fue clara y contundente en torno a que la ley a considerar es la de cupo, por lo que sentenciaron que Liliana Schwindt y yo debíamos asumir en los lugares de Montenegro y Felipe Solá, respectivamente. En todas las instancias judiciales mencionaron que el verdadero espíritu de la ley de paridad es promover la incorporación de más mujeres en el Congreso, que al día de hoy seguimos en minoría.

 

 

-¿Cómo evalúa las votaciones y los primeros pasos del interbloque?

-Trabajamos para construir una oposición responsable y consciente de que hay que poner en primer lugar a los argentinos. Una muestra de esto es haberle pedido al Gobierno prudencia para el envío de proyectos y que respete los tiempos para comprender de manera precisa los que llegaron desde la Casa Rosada.

-¿Cómo trabajarán para garantizar la unidad del PRO después de las tres fugas que sufrió la bancada?

-Hay una mesa de trabajo de apertura, consenso y diálogo donde hay mucha escucha para que todos se sientan contenidos dentro del bloque PRO. Debería ser el resultado de un aprendizaje luego de la salida del gobierno, donde se puso muy en cuestión este punto. Para poder avanzar como partido y como interbloque es clave la integración y la apertura.

 

 

-¿Qué tiene que cambiar para que el PRO vuelva a ser gobierno en la provincia de Buenos Aires, el distrito que usted representa?

-La única receta es caminar las calles, estar cerca de la gente y escuchar con el corazón, ahora más que nunca. Para eso estaban los timbreos y otras acciones de cercanía. Tenemos que volver a esos orígenes. Quizás, el día a día de la gestión generó que varios se alejaran de ese trabajo. Esto también explica el resultado de la elección. Es momento de escuchar y no imponer. Hay que pisar el barro.

-¿Alcanza con el PRO, la UCR y la Coalición Cívica para volver al gobierno?

-Falta mucho, pero la amplitud siempre es una premisa para la construcción política. En estos años pudimos trabajar en coalición con la UCR y la CC y, durante 2019, también con Miguel Ángel Pichetto. Juntos por el Cambio tiene que seguir ampliándose hacia el peronismo, multiplicar el trabajo territorial y la integración de otros espacios.

 

 

-¿Qué autocrítica hace por la derrota?

-Hubo una desconexión en algunas áreas que no permitió ver lo que estaba pasando en las familias. Ese descontento se expresó masivamente en las PASO. Así y todo, llegamos a más del 40% y eso tiene que ver con otra forma de gestionar, con valores, transparencia y sin corrupción.

-¿Cómo evalúa la gestión de Axel Kicillof?

-Por ahora, es relato. La tierra arrasada que comentó no existe. Tiene una ventaja: los gremios, como los docentes, lo acompañan y no le ponen palos en las ruedas. Es un gremio que a (María Eugenia) Vidal no la dejó gobernar y hoy hace silencio.

 

 

-Como militante del PRO, ¿se siente representada por Patricia Bullrich?

-Es una dirigente sumamente respetada en el PRO. Es una mujer política con mucho conocimiento y experiencia. Va a traer mayor institucionalidad y una visión de más política en el partido, que es lo que se necesita en esta nueva etapa.