22|1|2022

La cena en la que terminaron de masticar el Presupuesto de Kicillof

23 de diciembre de 2020

23 de diciembre de 2020

Se extendió hasta la madrugada del martes. Participaron cuatro asistentes, en línea permanente con Hacienda y líderes del FdT y JxC. La espina Conte Grand.

Tras los tires y aflojes entre oficialismo y oposición que se extendieron en el último mes y medio y luego de las frenéticas negociaciones de los últimos días, en el epílogo de un año fatídico el gobernador Axel Kicillof obtuvo lo que tanto buscó: la sanción definitiva del Presupuesto 2021 y la Ley Impositiva. En el acuerdo con la oposición -indispensable para la aprobación de la ley de leyes-, resultó clave una reunión cerrada que arrancó en la noche del lunes y terminó en la madrugada del día siguiente. Participaron cuatro actores, del Frente de Todos y de Juntos por el Cambio, quienes mantuvieron línea directa con sus líderes políticos y la Legislatura. Allí se cocinó el acuerdo que le permite al Ejecutivo una Navidad tranquila, aunque deberá brindar con la incomodidad de no haber logrado correr a Julio Cont Grande de la principal silla de la Procuración.

 

Según pudo saber Letra P, la cocina del entendimiento entre las partes tuvo como únicos comensales al diputado del Frente de Todos y presidente de la Comisión de Presupuesto Juan Pablo de Jesús, quien ofició no sólo como representante de Calle 6 sino también de los intereses de los intendentes peronistas; el titular del bloque de Juntos por el Cambio en la Cámara baja, Maximiliano Abad, que manejó línea directa con la mesa provincial de Cambiemos; el vicepresidente primero de Diputados, Adrián Urreli, espada legislativa de los jefes comunales que conforman el Grupo Dorrego; y el senador de la Unión Cívica Radical Agustín Máspoli, quien defendió las voces de los dueños de los votos en el interior radical.

 

La reunión arrancó cerca de las 21 y se extendió hasta la madrugada del martes, el “Día D”. Fue en el despacho de Abad y si bien se redujo a los cuatro mencionados, otros actores siguieron atentos a la distancia la letra chica del último borrador, como el ministro de Hacienda, Pablo López; el presidente de la Cámara de Diputados, Federico Otermín; sus pares presidentes de los bloques oficialistas, Facundo Tignanelli y Gervasio Bozzano, e incluso el vidalista Alex Campbell y el angelicista Daniel Lipovetzky.

 

El punto de acercamiento tras las tensiones estuvo puesto en lo que finalmente se aprobó: un Presupuesto de $1,9 billones que incluye un Fondo de Infraestructura Municipal (FIM), reclamado por intendentes oficialistas y opositores, de $12.000 millones, de los cuales $7.000 millones irán a territorios peronistas y $5.000 millones, a opositores.

 

Fuentes de la oposición festejaron ante este medio haber logrado modificaciones para -dijeron- revertir una ecuación perjudicial para ellos: que de cada 100 pesos, 86 fueran para municipios gobernados por el FdT y sólo $14, para los de JxC. Otras fuentes del mismo armado opositor reconocieron a este medio que durante la administración de María Eugenia Vidal se giraron “muchos menos fondos” a los gobiernos locales. 

 

“El FIM es poco si lo comparás con los $1,9 billones del Presupuesto total, pero si lo vemos con lo que nos giraron el año pasado, que fueron sólo $2.000 millones, logramos un acuerdo muy grande”, dijo a Letra P una fuente atenta al minuto a minuto de los acuerdos. 

 

Cuarto intermedio

El principio de acuerdo llegó de todos modos con idas y vueltas a la Legislatura. Es que los proyectos primero fueron aprobados en una demorada sesión en la Cámara de Diputados y girados unas horas después al Senado, casa legislativa que realizó modificaciones por pedidos de la oposición y tuvo que regresar a la Cámara de origen para su sanción definitiva.

 

En concreto, los cambios que propuso el presidente del bloque mayoritario Roberto Costa fueron cambiar el artículo 66 para que sea del 0% en lugar del 4% la tasa que se establece al servicio del gas, y rechazar el artículo 132, del anexo único, referido al marco tributario que acordó la Nación con varias provincias argentinas. El senador Lucas Fiorini propuso agregar a la planilla anexa 35, del punto 357 que se refiere al distrito de General Pueyrredón, una compensación de la tarifa eléctrica. 

 

El oficialismo que preside Gervacio Bozzano debió someterse a las modificaciones de la oposición, por lo que votó a favor de la iniciativa en general y en contra de las modificaciones, aunque, por otro lado, las idas y vueltas del Presupuesto 2021 entre ambas Cámaras parecieron exponer desalineamientos y/o escasez de comunicación entre las conducciones de las bancadas opositoras de ambas cámaras. 

 

Las negociaciones que orbitaron el Presupuesto a lo largo de los últimos días quedaron, finalmente, en suspenso: la discusión por los cargos en organismos de control y empresas del Estado que reclama la oposición, e incluso influencia sobre dos sillones que quedarán bacantes en la Suprema Corte. Otra: la remoción del procurador general de la provincia y exministro vidalista Julio Conte Grand, una espina que busca sacarse el gobernador.

 

Un funcionario de primera línea de Kicillof comentó a Letra P que confiaban en la renuncia de Conte Grand. “Se habían comprometido con que iba a dejar su cargo y eso aún no sucedió”, recordó. Algunas fuentes del PRO tiran la pelota afuera con un argumento poco creíble: dicen que no tienen influencia directa porque se trata de otro poder del Estado. Otras, en cambio, explicaron que la propia Vidal ordenó blindar al procurador. “No se toca”, dicen que dijo. En cualquier caso, una u otras negociaciones quedarán para marzo de 2021, un año en el que se espera una batalla cruenta por los votos de 17 millones de bonaerenses.