28|2|2021

Cada bloque con su grieta

10 de diciembre de 2020

10 de diciembre de 2020

El tratamiento desnudó las divisiones internas de las distintas fuerzas. Por qué los jefes de las bancadas no hicieron uso de la palabra. Cruces.

Camino a una votación prevista para las seis de la madrugada, el tramo final de la sesión especial convocada para debatir el proyecto de Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE) estuvo marcado por una confiada defensa por parte del sector verde y una cerrada crítica contra la iniciativa, basada en el "mal momento" elegido por el Gobierno para tratarla, del campamento celeste. También, en la colisión de derechos que mencionaron las diputadas y los diputados que se oponen a la legalización del aborto. Ambos sectores son transversales a los bloques del oficialismo y la oposición y sus principales referentes trabajaron hasta último momento para llegar con la mayor cantidad de voluntades a una votación que posiblemente apruebe el proyecto con 130 votos.

 

"A metros de acá, en el Senado, le están sacando recursos a nuestros abuelos, porque la dura realidad es la que padecen los cuatro millones de argentinos por la pésima estrategia en la administración de la pandemia", disparó el santafesino del PRO, Federico Angellini, en referencia a la sesión que se realizaba simultáneamente en la Cámara alta para aprobar una nueva fórmula de actualización jubilatoria y el recorte de la coparticipación federal para la Ciudad de Buenos Aires.

 

A la misma hora, el Congreso comenzaba a rodearse de una masiva movilización que, por la noche, acompañó el debate como lo hizo en 2018. El diputado sumó sus palabras a la estrategia discursiva celeste de considerar la sesión como una maniobra distractiva. "Tenemos la posibilidad de defender la vida del niño por nacer y su mamá", reivindicó el legislador. Lo hizo poco después de que su compañera porteña de bancada Graciela Ocaña advirtiera lo contrario. "Acá se esta discutiendo una cuestión de salud pública, no de valores. Este Congreso tiene una deuda en este tratamiento. Que desde 2018 no hayamos podido transformar en ley un dictamen que se aprobó con mayoría no puede servir de excusa para que no se trate esta ley", sostuvo la exministra de Salud. 

 

Otro colega de su bancada de Juntos por el Cambio, el mendocino Luis Petri (UCR), aseguró que el "proyecto es inconstitucional", mientras que la santafesina Gisela Scaglia (PRO) bramó que "con el aborto no ganamos un derecho las mujeres, lo pierden las niñas y los niños por nacer que pierden un derecho constitucional". Esas prédicas tuvieron un contraste inmediato por parte de la bonaerense María Luján Rey, también del bloque macrista. "Esta ley viene a brindar un marco legal a una realidad; ponemos el acento en la palabra voluntario. Esta norma no viene a imponer, viene a dar la posibilidad de elegir sin la amenaza penal y quiero que mis nietas tengan la posibilidad de elegir", dijo la legisladora. 

 

A su turno, una de las principales referentes verdes de la UCR, la mendocina Claudia Najul, atemperó las palabras de sus correligionarios celestes. "Hemos escuchado sobre la oportunidad; en Argentina estamos acostumbrados a la inestabilidad. La palabra que va a identificar a este año va a ser la incertidumbre y terminar el año con esta ley, con un marco legal que amplía la importancia de la salud publica para garantizar calidad de vida no solo es conveniente sino que es necesario", sentenció la médica. "Hace dos años, la criminalización alimentaba un círculo infame de clandestinización y ahora sumamos la negación. Basta de negación institucional, de negar realidades vergonzantes. Se someten a abortos mujeres de distintas procedencias, pero mueren las más pobres y lo vi yo, trabajando en un hospital público de la Ciudad de Mendoza. Legalizar la IVE no fomenta abortos, impide muertes evitables y termina con el negocio de quienes lucran con el dolor de las más vulnerables", aseguró Najul. 

 

Los contrapuntos dentro de la misma fuerza política también surcaron al Frente de Todos. Fue a través del sanjuanino Alberto Allende, que responde al mandatario provincial, Sergio Uñac, declarado antiabortista. "La gente afuera está lidiando con otros tipos de problemas. Rechazo este proyecto tal cual como lo hice con el anterior", anticipó el legislador y luego cargó contra el ministro de Salud, Ginés González García, que poco antes había estado observando el debate. "Dijo que hay tipos que dicen ser peronistas y no hacen lo que tienen que hacer y después dijo que miremos a nuestras provincias antes de votar. Yo estoy mirando a mi provincia: hoy, el peronismo en San Juan cumple 17 años de gobierno, primero con (el actual diputado José Luis) Gioja y luego con Uñac. No necesitamos que el ministro venga a darnos clase de peronismo", retrucó el cuyano. 

 

Su compañera de bancada, la bonaerense Mara Brawer, reflejó una posición totalmente distinta pocos oradores después. "El tema no es que las mujeres abortemos, sino que conquistemos el derecho a abortar, a una vida digna. El aborto puede ser una práctica legal o ilegal, pero sucede y las mujeres que mueren son las mas vulnerables", dijo la especialista en Educación. "Desde muchos discursos se ha dicho que el aborto, en tanto al derecho de la mujer de tomar con libertad la decisión sobre su propio cuerpo, es una cuestión burguesa y desde ese lugar tratan de desmercer nuestra lucha. Por eso, sumo mi voz a esta sesión histórica, para recordarles que el feminismo popular es una nueva forma de ver al mundo, un nuevo paradigma contra la sociedad patriarcal", definió. 

 

Cuando ya caía la noche y los alrededores del Palacio estaban colmados, uno de los momentos más emotivos fue cuando habló la entrerriana Blanca Osuna. Lo hizo en forma remota, porque está hospitalizada en la capital de su provincia con un cuadro de coronavirus. La legisladora es población de riesgo y tuvo que ser internada, pero pidió participar. Desde el recinto, a través de las pantallas, se la pudo ver con asistencia respiratoria.

 

"Estamos hablando de una cuestión de salud pública, pero también es una apuesta muy fuerte a la igualdad y la no discriminación y, sobre todas las cosas, es una esperada reivindicación a una batalla que tiene muchos años", destacó. "Tengo el orgullo de pertenecer a un gobierno popular. Vamos dejando marca en esta historia, que de ningún modo es en contra de la vida, por el contrario: es una apuesta al amor, a la justicia. Este voto es para que sea ley, por las jóvenes, por las pibas, por mis nietos, por mis hijas, por las miles de chicas que no están y por las que van a venir y nos van a recordar por haber cumplido con nuestra palabra", dijo emocionada y sus colegas la aplaudieron de pie, desde sus bancas. 

 

Equilibristas

La lista de oradores se extendió tres veces desde el comienzo de la sesión. Dentro de los 167 oradores, los principales jefes de bloque se autoexcluyeron. Algunos sostienen que fue para no estirar la sesión y otros, para no utilizar el uso de la palabra a favor de alguno de los dos sectores que conviven dentro de cada espacio. Por esa razón, no hablaron el jefe de la bancada oficialista, Máximo Kirchner, ni sus pares del PRO, Cristian Ritondo, y la UCR, Mario Negri. El único que lo hizo fue Maximiliano Ferraro, de la Coalición Cívica, porque fue la última sesión de la que participa como titular de un bloque, hegemonizado por representantes celestes.

 

"La dimensión del voto positivo va mas allá de mi espiritualidad, de la pertenencia política. Por mi orientación sexual, me siento parte de un grupo de personas que durante mucho tiempo fuimos ciudadanos de segunda y parte de una sociedad que nos educó para la vergüenza", explicó Ferraro. 
"Mi posición parte de un interrogante: ¿Por qué negarles a las mujeres gestantes un derecho? Soy respetuoso de las creencias y entiendo los dilemas que genera (el proyecto), pero, por mas que los tengamos y enfrentemos tensiones que no podamos responder, no puedo restringir un derecho cuando la toma de una decisión personal implica la vergüenza de la clandestinidad", sostuvo. "Este proyecto de ley viene de una genealogía de luchadoras por la igualdad de la mujer. El derecho a la IVE es parte de un recorrido histórico de mujeres, un movimiento que salió de la clandestinidad con el debate de 2018, a favor de saldar una deuda de la democracia con las mujeres y las personas con capacidad de gestar", celebró el legislador, posiblemente el único voto favorable de los 14 escaños de la Coalición Cívica. Faltaba poco para la medianoche y al debate le quedaban, al menos, unas seis horas por delante.