13|11|2021

Intendentes FdT y reelecciones: la necesidad revela a los herejes

04 de noviembre de 2020

04 de noviembre de 2020

Tras el espaldarazo del Presidente, aceleran la rosca quienes no pueden competir por otro mandato. Temor de primerizos a quedar pegados a esa agenda.

La ley que limita las reelecciones indefinidas fue objetada por el presidente Alberto Fernández y ese gesto envalentonó a los intendentes, quienes desde hace tiempo y por la bajo sostienen la necesidad de rever la norma aprobada durante el gobierno de María Eugeni Vidal.  En el Frente de Todos (FdT), la posición del primer mandatario fue aplaudida por el lote de jefes comunales sin posibilidad de reelección en 2023. Es un grupo bien poblado que alberga pesos pesados. El resto, que estrenó el traje en 2019, opta por la cautela y esquiva el efecto adverso que puede generar poner el tema en agenda.

 

Cuatro años después de que la ley 14.836 fuera aprobada en la Legislatura bonaerense, 95 intendentas e intendentes bonaerenses que tienen al menos dos mandatos consecutivos acariciaron la chance de volver a competir por el ejecutivo local en las elecciones de 2023. Muchos, oficialistas y opositores, habiendo respaldado públicamente el avance de la ley. 

 

 

FESTEJO. Las expresiones de AF, primero en Lomas de Zamora y luego Avellaneda, fueron el resultado de un grito que se gestó inmediatamente después de que, en agosto del 2016, se sancionara la norma que prohíbe la re-reelección. Así lo indicó un jefe comunal peronista del interior a Letra P, quien no escondió que desde ese momento siempre fue tema de conversación y debate, no solo entre intendentes y legisladores sino también entre la dirigencia en general y las bases militantes.

 

“Lo de Alberto fue un gesto de valentía política”, analizó otro jefe comunal ante este portal y consideró que “era necesario hablar con la verdad a la dirigencia y reconocer cuando uno se equivoca”. Entre los jefes distritales evalúan que aquel proyecto fue aprobado para responder a una “demanda minúscula, alentada por los grandes medios” que, dicen, demonizaron al peronismo. Además, consideran que el proyecto se aprobó en momentos en que el vidalismo se disputaba con el Frente Renovador el terreno discurso para ponerle fin a la eternización de los cargos electivos, un discurso que, afirman, alejaba a la gente de la política. “Si aprobás una ley que le pone fin a una eventual decisión popular es porque se está desconfiando del voto popular, se está desconfiando de la decisión de los vecinos”, elucubra.

 

 

 

Los que aspiran a que la ley le devuelva la reelección indefinida a intendentes e intendentas apelan a la “razonabilidad” de algunos socios del FdT que podrían rechazar la idea. Entre otros están los dirigentes enrolados en el Frente Renovador de Sergio Massa, motores de la iniciativa que contó con el respaldo de Juntos por el Cambio (JXC) y de sectores que ven en la prohibición el camino para imponer nuevos candidatos y candidatas, como La Cámpora.

 

En el repaso, también apuntan al sector del peronismo que durante el mandato de Vidal se calzó el traje de “dialoguista”. “Facilitaron el debate, se prendieron a su juego y ahora debe reconocer que le erraron. Hay que practicar la razonabilidad. Lo que no sirve no se puede sostener”, indicó en reserva un intendente que siempre miró de reojo la posición de una porción de jefes comunales del conurbano encabezada por el lomense Martín Insaurralde. 

 

¿Cómo se podría dejar sin efecto la ley?, preguntó Letra P. Los consultados barajan dos caminos: la vía judicial y la política. Muchos intendentes consideran que un tema político debe ser resuelto en un ámbito político y señalan a la Legislatura como el lugar indicado. “No hay lugar para artilugios”, dicen y le bajan el pulgar a la posibilidad de que la ley se judicialice y que se tome como primer mandato el 2017. “Si no sirve, no sirve. ¿Para qué patearlo?”, destacaron.

 

 

 

SILENCIO. Las expresiones del Presidente no inmutaron a aquellos y aquellas que no ven en la vigencia de la ley un problema inmediato. Se trata de quienes asumieron por primera vez en 2019. Podrían repetir en 2023.

 

Es que ven en esta agenda un tema incómodo y la idea de quedar pegados a un aluvión de críticas los espanta. Por eso el discurso en el que prefieren recostarse es el de la urgencia: las necesidades económicas y sociales derivadas de la pandemia. “Falta mucho y hay otros temas para ocuparse”, indicó un recién llegado a la gestión y esquivó el rebote que generó en el grupo de jefes comunales el espaldarazo de Fernández. Por el contario, apuntó a la necesidad de ocuparse de la actualidad. “No es momento, hay que ocuparse de la salud, la vacuna, situación productiva”, señaló. Y evaluó que el tema se debate sólo entre aquellos quieren volver a ser reelectos y necesitan un cambio en las reglas de juego.