18|4|2021

Halcones al ataque: JxC va por el fin de la virtualidad en Diputados

25 de noviembre de 2020

25 de noviembre de 2020

El interbloque opositor no quiere renovar el protocolo de sesiones mixtas. El fuego estará puesto en las extraordinarias y en la fórmula de aumento jubilatorio.

Aunque los tres bloques de Juntos por el Cambio estaban dispuestos a renovar el protocolo de sesiones remotas de la Cámara baja, que vence el próximo lunes, sus autoridades reclamaron este miércoles que el cuerpo vuelva a trabajar en forma totalmente presencial, tal como lo hizo hasta marzo.

 

En términos formales, el interbloque opositor sostiene que no hay justificación para renovar el protocolo luego de la finalización del ASPO, pero el giro tiene que ver con los debates internos del conglomerado ante la ausencia de información sobre el temario que decidirá el presidente Alberto Fernández cuando convoque a sesiones extraordinarias. 

 

Según pudo saber este portal, la decisión tomó por sorpresa a las diputadas y a los diputados del sector más duro del conglomerado. También, a los que se referencian en el macrista Fernando Iglesias dentro del bloque PRO, que preside Cristian Ritondo. El pedido presentado lleva su firma y la de sus pares: Mario Negri, de la UCR, y Maximiliano Ferraro, de la CC.

 

Hasta la semana pasada, en el entorno de los tres jefes parlamentarios aseguraban que el protocolo sería renovado con su apoyo. De acuerdo al nuevo pedido formulado, no aportarán sus votos en la próxima reunión de Labor Parlamentaria, donde el oficialismo buscará renovar el protocolo con el apoyo de los demás jefes de bloque por fuera de los tres de JxC. 

 

 

 

Con ese nuevo frente de conflicto, la alianza opositora buscará apuntar a dos cuestiones políticas determinantes para el cierre de un año tan complejo como el que se va. Primero, utilizar el reclamo de presencialidad total ante la posibilidad de que el Ejecutivo incluya en el temario de extraordinarias asuntos resistidos por JxC, como el recorte de la coparticipación porteña, que ya fue aprobado por el Senado y su trámite continúa en la Cámara baja. Segundo, acusar al oficialismo de buscar la renovación del protocolo para "no dar la cara" ante el debate que se avecina para votar los cambios en la fórmula de actualización jubilatoria, que ya tiene dictamen de la Comisión Bicameral creada al efecto. 

 

Hasta ahora, el único tema que seguramente formará parte de las extraordinarias es el proyecto de Interrupción Voluntaria del Embarazo y el que define el acompañamiento del Estado a los primeros mil días de niños y niñas. En JxC, temen que el oficialismo incluya en el temario la Reforma Judicial, que ya fue aprobada en el Senado, y los cambios a la Ley Orgánica del Ministerio Público Fiscal, que serían tratados este viernes en ese recinto. 

 

 

 

Descartada la predisposición original de renovar el protocolo, el oficialismo se ve obligado a estrechar lazos con los aliados esquivos y dentro de JxC queda otro escenario interno. El sector más duro sale fortalecido luego de cuestionar durante meses a sus pares que aceptaron firmar el sistema de sesiones mixtas. El tema fue abordado la semana pasada por el legislador porteño del PRO, Waldo Wolff, en una reunión que mantuvo con el expresidente Mauricio Macri. El fundador del partido amarillo y su exministra de Seguridad, Patricia Bullrich, consideran el regreso inmediato a la presencialidad, pero en el interbloque aclararon que la voz de ambos no alcanza para encolumnar a todas las tribus detrás de esa posición.

 

Al mismo tiempo, cerca de uno de los integrantes del puñado de "halcones", recuerdan que hace tres meses Ritondo había ofrecido su renuncia a la presidencia del bloque si el recinto trataba alguno de los temas considerados "controversiales", como el Presupuesto 2021. "Ellos sienten que no se respetaron los acuerdos internos del bloque y que ahora no se puede salir de esta trampa que es el protocolo, porque el oficialismo lo puede renovar sin nuestro apoyo", confió una fuente cercana a "los duros". 

 

 

 

Al período de sesiones ordinarias le quedan tres días hábiles hasta el lunes. Al cierre de esta nota, no había señales de una nueva sesión y tampoco de una posible extensión del período que está por terminar. "Es tiempo de volver a funcionar de manera presencial en todos los ámbitos del Congreso, para el trabajo tanto de comisiones como en las sesiones, atento que se encuentran dadas todas las condiciones sanitarias y de movilidad suficientes para que el Congreso y esta Cámara en particular recuperen su funcionamiento reglamentario", sostiene la nota que le enviaron al titular del cuerpo, Sergio Massa