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Montenegro y Abad, cercanos a Vidal, tendrán incidencia clave en la lista seccional. La ficha de Jorge y la pata peronista. Aspiraciones, nombres y convivencia.

Por 21/11/2020 17:30

Sección clave del interior bonaerense, la Quinta es uno de los bastiones cambiemistas por excelencia. Mantener esa supremacía en tiempos donde el peronismo afina su armado para ganar terreno en la jurisdicción es uno de los grandes desafíos de la oposición para 2021. Juntos por el Cambio (JxC) apuntará a sostener las tres bancas (de cinco en juego) que obtuvo en el Senado en 2017, tras un triunfo por casi 25 puntos de diferencia sobre su competidor.

Para la confección de listas, emergen dos jugadores clave en los socios mayoritarios: el intendente marplatense, Guillermo Montenegro, por el PRO, y el jefe de bloque de JxC en la Cámara baja provincial, Maximiliano Abad, por la UCR, ambos, dirigentes con llegada a la exgobernadora María Eugenia Vidal. En el medio, también aparecen apuestas de Jorge Macri, dirigentes que testean padrinazgos y múltiples estrategias en una puja que asoma en el horizonte.

Cerca del intendente marplatense afirman que harán valer, en las boletas para la Legislatura y el Congreso, el hecho de ser uno de los tres distritos con mayor volumen de electores de la provincia de Buenos Aires. En Mar del Plata, la guardia PRO no solo mira con interés la confección de la nómina para el Senado provincial, sino también pasra la Cámara baja nacional. En 2021, vencen dos escaños ligados a la ciudad balnearia: el de Juan Aicega, cercano a Emilio Monzó, y el del propio Montenegro, que ocupó hasta asumir en la comuna.
 


Sin quitarle el ojo al piso de mantener esa base, fuentes con llegada al mandatario municipal analizan dos aspectos centrales para imponer la lapicera en el armado de listas: la relación de Montenegro con Vidal y el peso de Mar del Plata en los padrones seccional y bonaerense. Sobre lo primero, no dudan: “El vínculo entre María Eugenia y Guillermo es indestructible”. Así, confían en que la exgobernadora tendrá en cuenta las peticiones de quien fue su principal apuesta municipal en 2019. En cuanto a lo segundo, lo supeditan a cómo estará posicionada la imagen del intendente el año que viene, confiando en que, si llegase con un alto nivel de imagen positiva y fortalecido, pocos se le podrían plantar a disputar casilleros: “Mar del Plata aporta el 50% de los votos de la Quinta, nadie se animaría a desafiarlo”, subrayan.

De todos modos, en medio de un 2020 hardcore, pocos se animan a aventurar lo que deparará siquiera el futuro inmediato. Además, admiten que las tensiones intestinas de la alianza –aquellas que afloraban en tiempos de arroyismo– no se evaporaron. En la tropa municipal más leal hay quienes miran al Concejo con fastidio, dando cuenta de un interbloque oficialista demasiado atomizado y difícil de ordenar, incluso a la hora de sacar proyectos considerados clave por el Ejecutivo local. “Hay muchos librepensadores”, disparan. Aunque también están quienes, con narrativa epistolar de CFK, hablan de “funcionarios que no funcionan”.
 


Sea como fuere, Montenegro definirá al candidato PRO en la sección. Aunque se hacen esfuerzos por omitirse nombres, algunos se filtran. Entre ellos, aparece anotado el del extitular del EMTUR y uno de los armadores más activos del PRO local, Emiliano Giri. De estrecha relación con Montenegro, mantiene bajo su ala una estructura dirigencial que no solo abastece de funcionarios al gabinete municipal en casilleros clave, sino que inscribe en el deliberativo a una de las voces más leales a la gestión local, el concejal Agustín Neme.

También hay quienes mencionan al cerebro político de la actual administración, Alejandro Rabinovich. Considerado la mano derecha del intendente, su visión es clave para definir cualquier paso político. Por eso, su nombre siempre flota, aunque sin dejar de mencionarse que una salida de Rabinovich del gabinete para ir a un cargo legislativo representaría más un perjuicio que un beneficio para surfear la marea local.
 


Si la cabeza de lista será amarilla o boina blanca, “eso la van a terminar resolviendo en función de las necesidades que tengan más arriba”, coinciden en ambos rincones. Aquí se inmiscuye un jugador con ambiciones bonaerenses: Jorge Macri. El intendente de Vicente López y conocido aspirante a la gobernación busca expandir su armado con referentes territoriales fuertes en cada sección y en la Quinta anota a quien tiene la cucarda de haber encabezado en 2017 la lista jurisdiccional que le ganó por 25 puntos de diferencia a Unidad Ciudadana, Franco Bagnato.

El exconductor del noventoso ciclo televisivo “Gente que busca gente” corre no solo con el atributo de semejante éxito en las urnas durante su primera incursión política, sino también con la ventaja de ser una cara conocida, algo a tener en cuenta al momento de evaluar necesidades en las listas de acuerdo a la coyuntura. Por lo pronto, Bagnato exhibe su alineamiento a Jorge Macri moderando un ciclo de charlas que el intendente de Vicente López mantiene con diversos dirigentes.

En otro rincón, lo que resuelva el radicalismo está atado a la centralidad insoslayable que en la sección tiene Abad. Por supuesto, siempre teniendo en consideración el resultado de las elecciones internas de marzo, donde el oficialismo partidario no deja de mostrarse confiado, pero sin dejar de hacer esa aclaración. Por lo pronto, los intendentes de la Quinta -a excepción de Matías Rappallini (Maipú), que apoya la candidatura interna de Gustavo Posse- juegan fuerte con el diputado.

 


Ese respaldo no es algo que a priori estaba en evidencia. A comienzos de año, durante el Foro de Intendentes UCR realizado en Brandsen, se escucharon quejas de intendentes de la Quinta por la manera en que el marplatense manejó la lapicera en la rueda electoral previa. En concreto, algunos alcaldes expresaron descontento por no ser escuchados en sus sugerencias legislativas.

Poco tiempo después, ya visible la puja entre Posse y Abad, se conformó el grupo “Radicales Buenos Aires”, en gran parte abastecido por intendentes y referentes distritales de la Quinta. Esa presentación fue con un mensaje crítico al perfil de conducción partidaria de Daniel Salvador, lo que podía entenderse un tiro por elevación a su bendecido para sucederlo, pero la sangre lejos estuvo de llegar al río en ese aspecto y, seguidilla de reuniones mediante, manifestaron a viva voz su alineamiento a la candidatura de Abad, de lo cual puede desprenderse una mayor gravitación futura de los territorios propios al momento de anotar nombres a escala seccional.

Lo mismo sucedió en algunos distritos sin tierra de relevancia para los esfuerzos seccionales de JxC. Un caso paradigmático es La Costa. Allí, había fricciones de larga data entre la actual conducción del comité local, a cargo de Daniel López, y la estructura que responde a la senadora bonaerense oriunda de ese distrito Flavia Delmonte, que reporta al espacio liderado por Abad. De cara a la interna, se limaron asperezas.