La declaración del Distanciamiento Preventivo, Social y Obligatorio (DISPO) para casi todos los distritos de la provincia le abrió el camino al gobernador Axel Kicillof, que empieza a cargar su agenda con recorridas por los municipios del interior bonaerense donde lleva su gestión y cuenta el futuro de su gobierno. Aunque sin el Renault Clio que utilizó en la campaña 2019 y permanece estacionado en el playón de la Gobernación, el mandatario recupera así algo que le dio sus frutos en sus viajes por las rutas bonaerenses: el contacto con la gente, que le da el pulso del territorio a poco de cumplir el primer aniversario de gobierno y en el arranque de la campaña para las legislativas de 2021, para las que ya todas las fuerzas trabajan aunque no lo admitan.
Este jueves llegará a los municipios de Daireaux y Laprida, en la Sexta sección electoral. La semana siguiente visitará Roque Pérez y ya en los primeros días de diciembre recorrerá la Quinta sección para monitorear las obras en la cuenca del Salado y en la Ruta 11, casi en paralelo con el lanzamiento del Operativo Sol.
Con estas recorridas, el mandatario saca el foco del conurbano, donde centralizó buena parte de sus actividades durante la pandemia, y empieza a mostrar insumos para la campaña electoral: obras. Lo dicho: la elección legislativa será una prueba de fuego, y por eso la campaña estará centrada en la unidad del peronismo con el objetivo central de mejorar la performance en la Quinta y en la Séptima secciones, que ponen en juego bancas para el Senado, la piedra en el zapato de Kicillof.