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El jefe comunal de Malvinas Argentinas asumió como vice de Aysa y su par de Escobar, en la Agencia de Administración de Bienes del Estado. Ninguno abandonó su cargo Ejecutivo.
Redacción 15/01/2020 14:22

Leonardo Nardini, intendente de Malvinas Argentinas, y Ariel Sujarchuk, su par de Escobar, tendrán a partir de ahora dos trabajos: además de continuar al frente de sus respectivos municipios, cumplirán funciones en otras entidades. Doble función y liderazgo sin sucesores.

Con varios puestos vacantes en el organigrama nacional, el arribo de jefes comunales del peronismo bonaerense continúa abierto. Al desembarco de Gabriel Katopodis en el Ministerio de Obras Públicas, quien licenció su lugar en el municipio de San Martín, se suma la incorporación de Nardini y Sujarchuk en distintas entidades, aunque estos se mantendrán activos en los Ejecutivos locales.

 

 

La asamblea del directorio de Agua y Saneamientos Argentinos (AySA) definió que la presidencia quedaría en manos de Malena Galmarini y que en el segundo cargo en importancia sería designado el intendente Nardini.

“Tomo con gran responsabilidad esta función sin dejar el rol por el cual me han elegido los malvinenses”, advirtió tras el nombramiento Nardini. Según supo Letra P, el jefe comunal puede ejercer los cargos porque no son incompatibles, aunque no podrá percibir dos salarios. En este sentido, trabaja ad honorem en la empresa de saneamientos.

 

 

Si bien aún no se formalizó su designación, el intendente de Escobar asumiría como titular de Agencia de Administración de Bienes del Estado (Aabe), cargo que ejercería en simultáneo a su función en el municipio. El apellido de Sujarchuk circulaba tras la asunción de Alberto Fernández en la presidencia, nombre que habría sido sugerido por el grupo de intendentes bonaerenses que presionan para ser parte de las decisiones de orden nacional y provincial.

Si bien el mandato vigente de ambos intendentes es el último, teniendo en cuenta las limitaciones electorales, ninguno ha logrado acompañar su gestión con la construcción de un equipo que funcione sin su liderazgo. La falta de un reemplazante natural ha provocado que, ante situaciones como las mencionadas, la doble función sea la única opción.