17|11|2021

Un delfín para levantar a Cornejo y evitar una mancha más en la campaña de Macri

29 de septiembre de 2019

29 de septiembre de 2019

Tras ganar la interna frente al candidato del PRO, "Rody" Suárez va por la gobernación y es la carta clave con la que el presidente de la UCR quiere llegar empoderado a la mesa del pos macrismo.

Si a Rodolfo "Rody" Suárez le hubiesen preguntado en febrero, cuando se definió su candidatura, el alcance nacional de la elección por la gobernación de Mendoza hubiese asegurado que el efecto sería nulo. Siete meses después, tras haber ganado la interna de Cambia Mendoza frente al macrista Omar De Marchi, y luego de la derrota de Cambiemos en las PASO del 11 de agosto, la realidad es diametralmente opuesta. Los comicios generales de la provincia cuyana se insertan en la agenda grande y se convirtieron en una parada clave sobre el futuro de Cambiemos, con el presidente de la Unión Cívica Radical (UCR), Alfredo Cornejo, como el principal interesado en mantener la hegemonía radical en Mendoza.

 

“Rodolfo puede validar y presentar ante la sociedad mendocina sus logros como intendente de la Capital”, sostuvo Cornejo cuando presentó a Suárez como el candidato para disputar con De Marchi, apoyado por el PRO y la Casa Rosada. "Rody", presidente del radicalismo mendocino, se impuso en la interna y el oficialismo acumuló el 42% de los votos contra el 35,64% que cosecharon en suma Alejandro Bermejo y Anabel Fernández Sagasti, que se alzó con el triunfo en la interna peronista. El radicalismo confía en un triunfo este domingo y Cornejo espera además retener la capital provincial, como una señal interna ante la escalada de derrotas de la UCR en las principales ciudades.

 

 

Suárez tiene en sus manos la llave para que Cornejo continúe con gravitación en la lógica interna del radicalismo que, como contó Letra P, está en ebullición luego de las primarias de agosto. El gobernador mendocino provincializó la elección y Suárez dijo abiertamente que no es ni el candidato de Cambiemos ni de la Casa Rosada, al tiempo que en el cornejismo aún se respira con tranquilidad por haber separado la disputa de la reelección de Macri.

 

Sin embargo, el peronismo amenaza con resquebrajar el sueño de Cornejo de, luego del 10 de diciembre, sentarse en lugar preferencial en la mesa nacional del espacio opositor en el que derive Cambiemos. El candidato a presidente del Frente de Todos, Alberto Fernández, le ganó por cuatro puntos a Macri en Mendoza y eligió la provincia como uno de los terrenos clave de cara a octubre, como señaló este medio.

 

Alejado del PRO y de Macri, Cornejo se imagina como un engranaje de la reconstrucción de Cambiemos si se proyectan en octubre los resultados de agosto, con la coalición oficialista perdiendo en la Nación y en la provincia de Buenos Aires. Bajo esa lógica, un triunfo en Mendoza es la prueba de fuego del poder de Cornejo, que también apunta a conducir el bloque radical en Diputados.

 

 

 

Nacido en el departamento de San Carlos, al igual que Cornejo, Suárez cumplió 56 años el 20 de abril, en plena contienda pública con De Marchi. Si bien transita el último año de su primer mandato, el actual intendente llegó al cargo un año y medio antes de los comicios del 3 de mayo de 2015, cuando ganó por el 60% de los votos. Ocupa ese sillón desde agosto de 2014: por entonces era presidente del Concejo Deliberante y quedó a cargo de la intendencia, tras el fallecimiento del entonces jefe comunal Víctor Fayad.

 

Suárez tiene un año menos que Cornejo y comparte los inicios de su militancia partidaria en la Universidad Nacional de Cuyo, dentro de la Franja Morada, aunque el actual gobernador se graduó como politólogo en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, que tiene sede al pie de la precordillera, mientras que “el Rody” arrancó la carrera de abogacía en Derecho de esa casa de estudios, pero se graduó en Córdoba.