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La mitad más uno de Kicillof

Santa María y Carreras arriman al candidato por Todos a la política en Boca, la última trinchera macrista. Con su ladero Augusto Costa en Vélez, ya se sienta a la mesa chica de la Superliga.
Por 20/09/2019 10:52

No es su prioridad. En su listado de urgencias no figura, por ahora, hacer pie en el fútbol. Pero el kirchnerismo está convencido de que la figura del candidato a gobernador de Buenos Aires por el Frente de Todos, Axel Kicillof, puede darle impulso a una de las opciones electorales que en diciembre buscará destronar al macrismo de su propia trinchera política: el Club Atlético Boca Juniors. De costado, los peronistas Víctor Santa María (presidente del PJ de la Ciudad, secretario general de Sindicato Único de Trabajadores de Edificios de Renta y Horizontal y titular del grupo de medios Octubre) y Santiago Carreras (senador bonaerense por Unidad Ciudadana) arriman al candidato que en las PASO vapuleó a María Eugenia Vidal a la discusión política del mundo Boca.

El primer paso lo dieron el miércoles por la mañana con una visita al búnker de campaña del economista, ubicado en la calle Piedras del centro porteño. Carreras gestionó ese encuentro, durante el cual le contaron al candidato sus planes para el club xeneize. Se retiraron de allí con la foto que fueron a buscar: junto a Kicillof, con una camiseta con el número 10 y el nombre Axel estampados en la espalda.

 

 

El club donde Macri inició su carrera política sobre el ocaso de la década del ’90, que fuera el trampolín para llegar a la Jefatura de Gobierno porteño, tendrá elecciones en diciembre. Para ese entonces, ya se sabrá si el ingeniero que perdió en las PASO contra el Frente de Todos por 4.084.249 votos continúa en el poder. Todo hace pensar que deberá abandonar la Casa Rosada. La misma (mala) suerte correría María Eugenia Vidal en Buenos Aires, quien corre 18 puntos atrás de Kicillof, mientras Horacio Rodríguez Larreta brega para no llegar al ballotage en la Ciudad. Así las cosas, Boca aparece como la resistencia PRO.

En este escenario y sin chances de reelección para Daniel Angelici, el macrismo jugará con el actual secretario general del club y titular del Instituto de Previsión Social (IPS) de la provincia de Buenos Aires, Christian Gribaudo. La foto opositora está dividida en tres: además de Santa María-Carreras, también pugna el ex presidente del club Jorge Amor Ameal encabezando la opción Juntos por Boca, con el periodista y empresario Mario Pegolini como compañero de fórmula. Completa el tridente la dupla que conforma José Beraldi con el ex vicepresidente del club –bajo gestión Angelici- Royco Ferrari.  

Tanto Ameal como Beraldi hablan de despolitizar el club. Pero el jefe de campaña del primero es el diputado provincial por Cambiemos Daniel Ivoskus. Beraldi, por su parte, tiene a Walter Klix, que trabaja en el ministerio de Patricia Bullrich. Sin unidad de la oposición –hoy está lejos de un acuerdo- la balanza se inclina entonces para Gribaudo.

 

 

Hincha de Boca, Kicillof no se mete en la campaña xeneize. En una entrevista que concedió a Alejandro Fantino antes de las PASO, contó que son sus hijos quienes tienen un mayor fanatismo por el club de la ribera. 

UN FORTÍN. La excursión partidaria deportiva que buscan Santa María y Carreras no es la única terminal político futbolística que se acerca al ex ministro de Economía. Augusto Costa, uno de sus asesores más directos en temas de producción, es el vicepresidente segundo de Vélez Sarfield y ahora desembarcó en la mesa ejecutiva de la Superliga.

Días atrás, se conocieron los cambios en la mesa ejecutiva de la Superliga, la asociación civil que integran los clubes de la Primera de división del fútbol argentino y se encarga de organizar el torneo de fútbol masculino. La entidad tiene entre sus potestades comercializar los derechos audiovisuales de los partidos, además de la publicidad estática y de los productos de las competiciones que organice. La abultada recaudación del fútbol de Primera división pasa en casi su totalidad por la Superliga. Y allí está para la administración de los mismos, entre otros, Augusto Costa. Costa es un asesor de extrema confianza de Kicillof y desde su lugar en Vélez también cruza al Gobierno nacional.

 

 

Junto a Kicillof tienen una historia académica y de gestión en común. Ambos egresaron, en distintas etapas, del Colegio Nacional de Buenos Aires. Ambos le dieron vuelo al Centro de Estudios para el Desarrollo de la Argentina (CENDA). El ex ministro de Economía lo propuso para ser el secretario de Comercio en lugar de Guillermo Moreno. Con el candidato a gobernador crearon el programa de consumo Ahora 12, una de las últimas políticas económicas exitosas en la presidencia de CFK.

Hoy, traza diagnósticos sobre la situación productiva bonaerense, se reúne junto a Kicillof con empresarios e industriales y su nombre de repite cuando se habla del “equipo de Axel”.

 

 

La comisión directiva que Costa integra en Vélez tiene una mirada distinta -en cuanto la administración de recursos- que la de Boca. Mientras que la gestión macrista que encabeza Angelici celebra, sin mayores precisiones, el superávit en los balances anuales, en Liniers hablan de la existencia de un déficit “en virtud de los objetivos sociales” que representa Vélez.

Sin buscarlo y lejos de ser futbolero, Kicillof es empujado a la política del fútbol. Los más de 52 puntos que obtuvo en la elección de agosto tientan a ponerlo dentro de la cancha.