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Los jefes de los bloques peronistas coordinaron a sus bancadas para la aprobación de la emergencia alimentaria. Quiénes son. Qué tropas conducen.
Por 18/09/2019 20:18

La primera sesión del Senado después del triunfo de Alberto Fernández en las primarias del 11 de agosto mostró sintonía entre los presidentes de los bloques que forman parte del Frente de Todos, Marcelo Fuentes, del Frente para la Victoria (FPV), y Carlos Caserio, del Bloque Justicialista, que coordinaron la actuación de sus bancadas frente a la ley de emergencia alimentaria y dieron pistas de cómo será el funcionamiento del espacio en caso de que el resultado de la elección se repita el 27 de octubre.  

La sintonía de las dos bancadas, dentro y fuera del recinto, impulsada por la victoria de las PASO, marcó un nuevo funcionamiento del peronismo en el Senado tras más de tres años de división. Fuentes y Caserio, los alfiles legislativos de la fórmula presidencial, mantuvieron un diálogo previo para acordar los términos de los discursos y les pidieron a sus senadores prudencia y moderación para el tratamiento de la ley de emergencia alimentaria, en línea con lo que pasó la semana pasada en Diputados. 

 

 

Por ahora, coincidieron en las dos bancadas, los dos reciben y ejecutan las mismas órdenes por parte de sus respectivos interlocutores, señal de que Cristina y Alberto están "en contacto permanente y coordinados entre sí". El diálogo, aseguran, se hace sencillo porque "hay muchas coincidencias".  

En los dos bloques ya empezaron a pensar cómo será la convivencia después del 10 de diciembre en caso de que Fernández sea electo presidente. Como publicó Letra P, la idea que cobra más fuerza es la del armado de un interbloque de Todos, que contenga al kirchnerismo y el peronismo más ligado a los gobernadores y preserve sus identidades, después casi dos años de división formal y casi cuatro de diferencias.  

 

Caserio rompió el cerco del cordobesismo de Schiaretti y armó tropa para Fernández.

 

CACIQUES DE LA UNIDAD. Quien fuera mano derecha del gobernador Juan Schiaretti dio el salto al albertismo para convertirse en el sherpa del candidato presidencial del Frente de Todos en Córdoba. No solo fue clave para la logística de la gira de Fernández por la provincia y hasta para gestionar el café con Schiaretti, sino que, además, fue el operador que alineó a un grueso número de intendentes del cordobesismo, que se escindieron de la estrategia que bajó el gobierno cordobés para acompañar al ex jefe de Gabinete.

 

 

Su labor le sirvió para ganar un lugar de privilegio. La salida forzada de Miguel Pichetto como jefe del bloque Justicialista en el Senado generó una vacante que, por gestiones del propio Fernández, terminó ocupando el mismo Caserio. Así quedó al mando de un bloque compuesto principalmente por senadores peronistas que ofician de representantes directos de los gobernadores en el Congreso. A su cargo cuenta, ahora, con una bancada de 17 legisladores, el más numeroso en la Cámara alta.

 

Fuentes, vehemente soldado de CFK, ahora debe armonizar con el peronismo ex dialoguista.

 

Fuentes, por su parte, fue una expresión clara de fidelidad kirchnerista en los momentos en que la autoridad y la figura de la ex presidenta acumulaban cuestionamientos desde distintos sectores del peronismo, poniéndose al frente de la resistencia en el Senado mientras muchos de sus ex compañeros de bancada daban el salto al dialoguismo. Paradójicamente, es el presidente de un bloque de nueve miembros en el que, salvo por él, son todas mujeres.