X

“Suena raro decir que Vidal es feminista”

La precandidata a vicegobernadora del FIT cuestiona la ausencia de políticas de género en el orden bonaerense. Denuncia desinversión en salud y educación. Propone estatizar las energéticas.
Por 08/08/2019 9:36

Mercedes Trimarchi arribó a la Legislatura de la provincia de Buenos Aires hace un mes y medio en el marco de los acuerdos de rotación de bancas del Frente de Izquierda y de los Trabajadores (FIT). A pesar de la escasa actividad legislativa propia del año electoral, como diputada provincial ya presentó un proyecto de ley que apunta a reestatizar Edelap post apagón y le exigió informes al Ejecutivo por los problemas de infraestructura en las escuelas bonaerenses. “Hasta ahora, siempre fueron políticos al servicio de los empresarios. Es hora que gobiernen los que nunca gobernaron, los trabajadores y las trabajadoras”, afirmó la precandidata a vicegobernadora del FIT-Unidad, al visitar la redacción platense de Letra P, luego de participar de una manifestación de manteros y vendedores ambulantes.

Con un marcado activismo feminista, Trimarchi posa la lupa sobre el accionar del gobierno de María Eugenia Vidal en temas preponderantes de esta agenda y no tiene nada bueno para destacar. Todo lo contrario. Denuncia la ausencia de políticas para revertir la persistencia de un femicidio por día, apunta contra el escaso presupuesto para dar respuestas a las víctimas de violencia de género y marca: “No es muy de feminista impedirle a las mujeres que decidamos sobre nuestros cuerpos”, para recordar así la identificación celeste de la mandataria. Ante eso, sostiene: “Suena raro decir que Vidal es feminista”.

En otros rincones de la gestión vidalista, cuestiona la desinversión en salud y la crisis edilicia en numerosos establecimientos educativos de la provincia. En cuanto a la campaña, observa que “está siendo muy polarizada entre Juntos por el Cambio y el Frente de Todos”, pero confía en el crecimiento de la izquierda tras incrementar el campo de unidad: “Frente a grandes campañas, con mucha publicidad y dinero, con una campaña más a pulmón y militante, estamos llegando a más trabajadores y trabajadoras, que son a quien estamos apostando”.

 

BIO. Nació en Tandil. Es licenciada en Comunicación Social (UBA), militante de la Izquierda Socialista y activista feminista; integra la agrupación de mujeres Isadora. Actualmente, ocupa la banca rotativa en la Cámara de Diputados bonaerense que el FIT obtuvo en 2017. Como miembro de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal Seguro y Gratuito, fue expositora en el Congreso Nacional durante el debate parlamentario por la legalización del aborto. Tiene 38 años. Integra la fórmula bonaerense del FIT-Unidad que lleva como precandidato a la gobernación a Christian “Chipi” Castillo.



Fotos: Ignacio Amiconi (AGLP)
 

-Buena parte de la clase trabajadora vota por proyectos políticos por fuera de la izquierda. ¿Cómo hacen para romper ese cerco?

-Desde la izquierda lo que hacemos es ir con la verdad al conjunto de los trabajadores, porque en campaña se prometen muchas cosas: Macri prometiendo pobreza cero, cuando, a cuatro años, hay 35% de pobres. No es que la pobreza empezó con Macri. Desde el 83, cuando había un 10% de pobreza, a la actualidad, con un 35%, aumentó sideralmente. Y desde el 83 para acá, gobernaron radicales, peronistas, kirchneristas, macristas... fueron y vinieron todos pero siempre gobernaron para los empresarios, dejando a cada vez más sectores de la población en la pobreza. Por eso no hay que dejarse engañar por promesas electorales porque tanto el frente de Macri-Pichetto como el de los Fernández tienen el mismo programa: continuar pagándole al FMI y la deuda externa, que es por donde se va todo el dinero que se produce en Argentina. Pueden prometer desde medicamentos gratis hasta creación de nuevos ministerios, sin embargo ninguno va a decir de dónde va a sacar la plata para hacer eso, porque en realidad no lo pueden decir.

-¿Pero creen que ese ajuste que vaticinan va a ser del mismo tenor con Macri o con Fernández?

-El ajuste que estuvimos viviendo en estos años, que tiene que ver con los salarios por debajo de la inflación, la devaluación de nuestra moneda, los tarifazos, eso va a continuar. La mala noticia es que se viene incluso un periodo peor porque el FMI necesita unas reformas estructurales que todavía Macri no pudo implementar. El que venga, gane quien gane, como se comprometió ante el FMI para pagar esa deuda, también se está comprometiendo a hacer esas reformas estructurales. Lla reforma laboral, con mayor flexibilización; la reforma previsional, para que la edad jubilatoria se acerque más a los 70 años, y terminar con los regímenes especiales que tienen algunos sectores.
 


-¿Cómo está viendo la gestión Vidal y cuáles son los principales aspectos a resolver en un futuro próximo inmediato?

-La provincia de Buenos Aires no es una excepción de lo que se vive a nivel nacional. En particular, en nuestra campaña estamos recorriendo hospitales, escuelas y los trabajadores de la salud están denunciando que en la provincia están trabajando con el presupuesto más bajo de la historia. Otro tanto pasa en educación, donde hubo una reducción del 30%. Se denuncian faltantes de meriendas y viandas en los comedores escolares. Las semanas previas al receso, estudiantes y docentes tenían que ir con frazadas a muchas escuelas por falta de calefacción. Esa es la realidad de la provincia. 

-En los últimos tiempos, Vidal acentuó en sus apariciones mediáticas e incluso con un reciente acto su discurso enfocado al voto femenino. ¿Cómo definirías el feminismo de Vidal?

-Teóricamente, hay varios feminismos, porque es un movimiento muy amplio que busca equiparar los derechos de las mujeres en relación con los de los varones. No sé si la definiría a Vidal como una feminista por sus declaraciones, pero sí es verdad que Cambiemos hace campaña en relación a las mujeres específicamente. Es un feminismo que uno podría decir que es más liberal, con algunos anuncios que para el conjunto de las mujeres pueden resultar atractivos pero que en realidad no resuelven los problemas específicos que tenemos. Por ejemplo, la violencia. En el país del “Ni una menos”, donde a partir de 2015 las mujeres nos venimos movilizando contra los femicidios, no hubo mejora en ese aspecto, seguimos contando casi un femicidio por día.
 


-¿Existe en la provincia una política diseñada para que la mujer víctima de violencia tenga respuestas concretas ante su denuncia?

-No. Porque incluso a nivel nacional se destina $11 por mujer por año del presupuesto nacional para combatir la violencia de género. Hay una ley que prevé capacitaciones en los juzgados o incluso en las propias comisarías pero nada de eso se cumple porque no hay presupuesto. No es ni siquiera un feminismo entre comillas, porque no está solucionando los problemas de las mujeres.

-El desempleo femenino también es un problema que impacta con fuerza en la provincia…

-Es otro problema. Por ejemplo, hay un 10% de desocupación. Ahora, cuando se pone a analizar cómo es esa composición que está desocupada o sin empleo, la mitad es mujer y es joven. La precarización apunta más a las mujeres jóvenes.



-¿Y la posición de Vidal frente al aborto legal, seguro y gratuito?

-Otro tema que parece tabú en la campaña es el derecho al aborto. Vidal es una de las mujeres de la política, al igual que Carolina Stanley, que son militantes en contra del derecho a decidir de las mujeres, ese es un punto central. Entonces, suena raro decir que Vidal es feminista, porque un reclamo tan central en ese sentido, que movilizó a más de un millón de personas el año pasado, se pronuncia en contra. No es muy de feminista impedirles a las mujeres que decidamos sobre nuestros cuerpos y hacerlo en condiciones seguras y legales.

-Tanto en 2015 como 2017, el FIT reflejó un crecimiento en la Primera y Tercera sección electoral, que nuclea a los distritos del conurbano, pero no sucede lo mismo en los distritos del interior bonaerense. ¿Cómo se llega a ese electorado más ligado a la actividad agropecuaria?

-Nuestra campaña es a pulmón y refleja los lugares donde más incidencia tenemos y donde más está nuestra militancia. El ciudadano del interior de la provincia quizás no teneos tantos compañeros y compañeras que lleven adelante la campaña pero de todas maneras hay un crecimiento del FIT en los últimos años, nuestras figuras fueron haciéndose más conocidas y eso tuvo que ver con que ocupamos bancas y eso te ayuda a visibilizar y a contar más cuáles son tus propuestas y en particular en nuestras listas hay peones rurales, eso también tiene que ver con mostrar un interior distinto del empresario del campo, sino quienes realmente son los que trabajan la tierra y en qué condiciones. Quizás no nos dan muchas posibilidades en esos pueblos de poder contar esto pero sí es una realidad.
 


-Recientemente presentaron en la Legislatura un proyecto pidiendo la restatización de Edelap…

-Sí, es un punto muy importante de nuestro programa. Si hay algo que se vio en estos últimos años es cómo las empresas aumentaron sideralmente las tarifas. El argumento que dio el Gobierno era que el Estado pierde mucho subsidiando estas empresas y para mejorar el servicio. No pasó nada de eso. Siguieron dándole subsidios y el servicio no mejoró. Es una manera de denunciar el pésimo servicio que brindan estas empresas y marcar que estos servicios son básicos y son derechos. No pueden estar en manos de empresas que lucran con una necesidad nuestra. También pretendemos que la reestatización esté controlada por los trabajadores y los usuarios.

-Además de esto que se materializa en un proyecto legislativo, ¿qué propuestas tiene la izquierda?

-Un punto central es prohibir despidos y suspensiones. Si así lo hiciera, ese empresario tiene que dejar esa empresa en manos de los trabajadores, que son quienes la hacen funcionar. Hay muchos ejemplos de recuperación de fábricas, de cooperativas que se conforman cuando los empresarios se van. También, el aumento del salario, que ninguna persona gane menos que la canasta básica, que en la carrera con la inflación no pierda el salario. Eso lo vamos a hacer con la plata que se destina para pagar la deuda y el acuerdo con el FMI.