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Hay pases de facturas entre legisladores y funcionarios del Ejecutivo, además de enojo con el Gobierno nacional. El nuevo escenario correría a Cambiemos de la conducción de ambas cámaras.
Por 14/08/2019 9:27

La dura derrota del domingo desató una guerra interna en Cambiemos de Buenos Aires y también en la Nación. El cierre de listas había dejado a distintos sectores afuera de los lugares de acceso en las listas seccionales y el resultado inesperado para el vidalismo fue el golpe letal. El enojo se direcciona contra el gobierno nacional y, fronteras adentro, contra el subsecretario de Asuntos Municipales Alex Campbell, quien tuvo un rol protagónico a la hora de manejar la lapicera. Colocó funcionarios del Ejecutivo en posiciones expectantes para la lista a diputados y senadores provinciales y no obtuvo un resultado esperable en su distrito, San Fernando, donde su candidata elegida sufrió un duro corte de boleta.

Uno de los sectores más relegados durante el cierre de listas fue el monzoísmo. No hubo lugar -en ninguna de las ocho secciones electorales- para dirigentes que responden al presidente de la Cámara de Diputados de la Nación, Emilio Monzó. Sin embargo, quedarán por dos años más el diputado Guillermo Bardón y la senadora Ana Laura Geloso. Sus continuidades en un bloque PRO es complejo.

 

 

“¿De qué se disfrazará Durán Barba para justificar su fracaso? Dirá que la derrota se produjo porque “nos desperfilamos’ al sumar a Pichetto? Es posible viniendo de alguien que, según (el diario) Infobae, le dijo al Presidente que ‘los votantes confundían a Alberto con Aníbal Fernández’”, expresó el legislador Bardón en sus redes sociales cuando la derrota en las PASO ya estaba consumada.

 

 

Pero el enojo legislativo también se da hacia el Ejecutivo bonaerense. “Armaron una lista PRO pura con dirigentes que no eran de la sección. Así nos fue”, le dijo a Letra P un legislador que quedó fuera de la renovación de listas. El diputado apunta a la potestad que se le dio a Campbell.

El funcionario puso el primer candidato por la Segunda sección electoral (Owen Fernández), el primero por la Séptima (Juan Carrara) y un lugar de acceso en la Cuarta (Anastassia Peralta Ramos). Ninguno es de la sección por la que compite, ni pudo votarse a sí mismo. Además, él encabeza la nómina por la Primera y su nombre figuraba como potencial presidente de la Cámara baja en caso de victoria. Fue ungido de manera precoz.

 


El subsecretario de Asuntos Municipales y futuro diputado provincial, Alex Campbell 


Campbell tampoco pudo hacer pie en su distrito, San Fernando. En la comuna de la Primera sección (donde sorprendió la derrota contundente de María Eugenia Vidal) el funcionario apostaba por la concejala Agustina Ciarletta, de su riñón político. Quedó a 34 puntos. Además sufrió un fuerte corte de boleta: Vidal obtuvo 33.560 y Ciarletta 23.728. En la categoría a Diputados provinciales también sufrió el corte, sacó 3% menos que Vidal. 

 

 

En términos políticos, la dura derrota en PBA también tiene su consecuencia legislativa. Proyectados los resultados de las PASO, Vidal está más cerca de perder que de ganar la elección en octubre. En caso de derrota, Cambiemos deja la conducción del Senado, hoy a manos del radicalismo con Daniel Salvador. Mientras que en Diputados queda en inferioridad de condiciones para retener la presidencia.

Cabe aclarar que el presidente de ese cuerpo legislativo, el vidalista Manuel Mosca, pidió licencia tras ser denunciado por un presunto caso de acoso sexual. La licencia venció y es probable que vuelva a solicitarla cuando se reanude la actividad legislativa.