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El mercado demostró en la apertura que su problema es con Macri

Ajenos a los anuncios del Presidente, el dólar y el riesgo país volvieron a dispararse. La confianza no está y acaso ya esté rota. Los agentes hablan de “transición”. ¿Hay forma de salir del entuerto?
Por 14/08/2019 11:59

El domingo a la noche, cuando mandó a todo el mundo a dormir, Mauricio Macri confundió la audiencia a la que debía dirigirse: les habló a sus militantes cuando, en verdad, debió dirigirse a los argentinos. El lunes recayó en el error: con el mercado financiero en llamas, en vez de hablarle a este, apuntó a aterrorizar a los votantes que le dieron el triunfo a Alberto Fernández. Y este miércoles, tropezó de nuevo con la misma piedra: ahora sí se dirigió a los afectados por la crisis que él supo conseguir, pero no se dio cuenta de que el combustible nuclear de la misma ya anida menos en las calles que en las computadoras de los operadores cambiarios. Y el mercado, entonces, respondió en consecuencia: mal.

La apertura financiera de la jornada demostró el modo negativo en que influyeron las palabras del jefe de Estado: el dólar se disparó otra vez más del 5%, el riesgo país saltó otro tanto hasta los 1.886 puntos básicos y las acciones navegaron entre lo neutro y la caída leve, revolcándose sin manos en el fango al que cayeron tras las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) del domingo.

Christian Buteler, analista financiero, le dijo a Letra P que “la primera reacción del mercado fue mala, ya que subió el riesgo país, cayeron los ADR (acciones argentinas que cotizan en Nueva York) y el dólar sigue disparado”.

 

 

“Lo que ayudaría mucho es que salieran a calmar el tipo de cambio. Sin eso, con esta volatilidad que lo hace subir 20% un día y 5% en los siguientes, no hay medidas que puedan paliar una situación que afecta la inflación futura y que entraña un riesgo de corrida cambiaria”, añadió.

En efecto, el Presidente anunció medidas destinadas a aliviar la situación económica de la población, pero lo hace en un contexto en el que la explosiva devaluación del peso, en el mejor de los casos, esteriliza ese esfuerzo.

“Hoy muchos empresarios siguen paralizados porque no saben a qué precios vender o empiezan a aumentarlo por las dudas y a ojo… Esas variables hay que controlarlas sí o sí”, señaló el economista ya en referencia al deterioro de la economía real, la que está influida por lo financiero pero que va mucho más allá de lo que pasa en las pantallas.

No puede decirse que lo anunciado sea malo en sí mismo, aunque amortigüe solo en parte lo que muchos argentinos ya perdieron y, más aún, lo que van a perder ahora. El problema es que no alcanza.

 

 

“Las medidas en sí no me parecieron mal. El Gobierno tiene que administrar esta transición que va a ser muy larga, de cuatro meses, hasta la entrega del poder. No hay mucho más que se pueda hacer”, dijo Buteler.

“No es que haya faltado algún anuncio porque no hay mucho más por hacer. No se puede pretender que Macri encare, a cuatro meses de terminar su mandato, reformas estructurales que tendría que haber puesto en marcha en enero de 2016”, añadió.

El problema, para el analista, “es que no hay más confianza en el Gobierno y estas medidas, que implican incluso congelamientos de precios (de combustibles), no son las que el mercado justamente aprecia. Lo que faltaría es generar esa confianza, pero eso es algo que las autoridades no pudieron brindar desde que se inició la crisis el año pasado”.