27|11|2021

Defensores, microsegmentación y timbreo, el menú de Larreta para sus socios

09 de julio de 2019

09 de julio de 2019

Lousteau, Carrió y Ocaña dejaron en manos del jefe de Gobierno el control absoluto de la campaña porteña. El equipo de trabajo que diagrama la estrategia para sostener el bastión macrista.

Con la largada oficial de la campaña electoral, el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, tomó el control absoluto del proselitismo en la Ciudad de Buenos Aires y espera un alineamiento de Martín Lousteau y los candidatos de Elisa Carrió y Graciela Ocaña tras la estrategia de los cerebros electorales del larretismo, que promueven una "explotación de la gestión" y replicar el "esquema vecinal-territorial" utilizado en las elecciones de 2017.

 

En la jerga larretista, ese esquema pone en el centro de las acciones a los vecinos desde dos órbitas: el territorio y las redes sociales y los grupos de vinculación. El know-how del equipo de campaña del PRO gana terreno frente a los equipos técnicos de los aliados integrados en Juntos por el Cambio (ex Cambiemos). Bajo esa lógica, Lousteau, la Unión Cívica Radical (UCR), la Coalición Cívica, Confianza Pública y el socialismo porteño, representado por la flamante incorporación de Roy Cortina, delegan el diseño de la campaña porteña en la maquinaria electoral oficialista. Cada espacio buscará hablarle a su base sin tensionar con el larretismo y replicará en sus redes sociales la actividades cotidianas, pero el marco general de la campaña lo definirá el PRO.

 

 

Los primeros trazos de la campaña se conocieron entre el jueves y el viernes, cuando el oficialismo porteño convocó a sus candidatos a diputados nacionales y legisladores porteños. Fueron dos reuniones en dos bares distintos de la Ciudad y, en ambos encuentros, el alcalde estuvo unos minutos y bajó el mismo mensaje: "Ahora, somos un equipo".

 

La otra bajada de Rodríguez Larreta llegó por medio de sus asesores estrella en comunicación y campaña. El reclamo fue claro: aumentar la presencia en las calles y "recorrer cada esquina" de las 15 comunas. Con las típicas filminas y alguna que otra imagen, la jefa de Asuntos Estratégicos, Karina Fernández; el subsecretario de Comunicación, Federico Di Benedetto, y el subsecretario de Contenidos, Christian Coelho, blandieron los conceptos de la campaña. También estuvo el ministro de Ambiente y Espacio Público, Eduardo Macchiavelli, flamante jefe de campaña para la reelección de Rodríguez Larreta.

 

 

 

Si existe un tablero de control que sigue el minuto a minuto del estado de las obras públicas del Gobierno, también hay otro que refleja los temas que preocupan a los vecinos en cada comuna, sus intereses y el grado de aceptación de la gestión. Esa información va acompañada de un fino trabajo de segmentación y geolocalización del electorado porteño, cobijado en los "excel" de Coelho y Di Benedetto. Con esos detalles, los candidatos de Juntos por el Cambio bajarán al territorio con un discurso local apuntado a las problemáticas de cada barrio. Para eso, se armó un grupo de "coordinadores" que llamarán a los aspirantes a diputados nacionales y legisladores para orquestar encuentros con vecinos, caminatas y la información de los "temas de agenda" de cada zona de la Ciudad que deben visitar.

 

Al mismo tiempo, Rodríguez Larreta continuará con la acción estrella de vínculo directo y cercanía del PRO: el timbreo. Aunque a nivel nacional fue desactivado, podría volver para la campaña. En la Ciudad se mantuvo pero fue redireccionado hacia la gestión: ministros, secretarios, legisladores y funcionarios porteños recorren desde hace meses los barrios porteños informando a vecinos sobre obras en ejecución y "por venir" en la zona en la que viven o transitan.

 

 

 

Por otra parte, como contó Letra P, en la Ciudad hay una mímesis de la estrategia digital nacional: también hay defensores del cambio porteños desperdigando piezas audiovisuales por WhatsApp, Twitter, Facebook e Instagram. Y una novedad: hace unos meses, apareció "Taladro Larreta", un personaje diseñado por el PRO que desembarcó en todas esas redes sociales y en el servicio de mensajería instantánea por medio de stickers del jefe de Gobierno "haciendo obras".