X

27 puntos y 40 municipios: el Gobierno definió sus objetivos electorales

Entre Peña y Durán Barba identificaron un universo amplio de voto capturable, que sería cuatro veces más grande que el que puede alcanzar Todos. El mapa bonaerense para fortalecer a Vidal.

El encuentro nacional de Juntos por el Cambio, el primero tras el cierre de listas, ordenó bajo un mismo discurso a todas las primeras y segundas líneas del PRO, la Unión Cívica Radical (UCR) y la Coalición Cívica de Elisa Carrió. El objetivo central lo explicó el consultor ecuatoriano Jaime Durán Barba poco antes del cierre. Según sus propias encuestas, existe un target de votantes a conquistar, protagonizado por el universo de indecisos que "no dijo que nunca votaría a Juntos por el Cambio".

Esa porción, según los cálculos del oficialismo, "alcanza a un 27%" de electores interpelables por el oficialismo, una cifra que "supera ampliamente" a las chances que le adjudican al Frente de Todos, donde la fórmula Fernandez-Fernandez tendría un público mucho menor, ya que sólo hay "un 7% de encuestados" que la ex presidenta podría convencer. 

El cierre estuvo en manos de la fórmula del oficialismo Mauricio Macri y Miguel Ángel Pichetto, pero el mensaje clave pasó por el jefe de Gabinete y de campaña, Marcos Peña. Ratificó que la Casa Rosada coordinará y definirá la campaña en todo el país y que ésta tendrá un objetivo "primordial": salir a la caza de los indecisos, que el funcionario bautizó como "gente con dilema en torno a quién votar".

 

 

El oficialismo, en la voz del estratega ecuatoriano, blanqueó este miércoles que la elección presidencial podría definirse en octubre. O para un lado o para el otro, pero la Casa Rosada advierte que el grado de polarización, fogoneado por el macrismo y por el kirchnerismo, podría generar el marco para una resolución anticipada de la contienda, sin pasar por la instancia de ballotage.

Ante ese escenario, suben las acciones de las PASO, que el propio oficialismo salió a cuestionar en público a modo de globo de ensayo. La meta, ahora, es trabajar sobre la capa de "indecisos", como quedó claro en todos los discursos de los candidatos y principales espadas del oficialismo.

 

 

Los números que explicó Duran Barba fueron la antesala íntima de las arengas que luego lanzaron los principales candidatos del oficialismo, que concentraron su bajada de línea en una cacería de voto indefinido "palo a palo", como definió el alcalde Horacio Rodríguez Larreta apenas tomó el micrófono, como uno de los principales oradores del cierre del encuentro, que estuvo cargado de mensajes de arenga para una campaña, íntegramente conducida por Peña. 

Las palabras que lanzaron los candidatos delante de las cámaras no reflejaron la cautela que se escuchó en el capítulo privado del evento. El alcalde porteño celebró contar con un equipo de campaña profesional, cuando "del otro lado muestran la hilacha, como pasó hace dos días, donde se cagaron a tiros dos facciones de ellos". Larreta buscó ser concreto con su arenga para mostrar bien donde apuntará la maquinaria electoral: "Eso son. Y ni hablar que, por ahora, la tienen escondida", dijo el alcalde en referencia al segundo plano que ocupa la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner. Un concepto que blandió Peña en primer orden, luego de la reunión de gabinete ampliado en el CCK, cuando sostuvo que la ex presidenta "no da la cara".

 

 

El mensaje de Larreta fue amplificado por Vidal, que redobló la apuesta con una línea argumental diseñada para profundizar la "hiperpolarización" con el ex ministro de Economía y candidato a gobernador, Axel Kicillof. Un alto funcionario de la campaña bonaerense explicó la necesidad política de la mandataria: "Estamos entre cinco y siete puntos abajo con boleta completa, y necesitamos que ella salga a jugar fuerte en la campaña", confió la fuente para graficar que Vidal, a diferencia de los demás candidatos del oficialismo, no afronta el riesgo de perder.

Por esa razón, los arquitectos de la campaña bonaerense se preparan para multiplicar el mismo discurso en una zona crítica compuesta por "40 municipios que concentran el 82% del electorado provincial". En esos territorios se jugará, de ahora en adelante, el futuro de Vidal para la campaña que comenzó este miércoles.

"Recibimos los barrios gobernados por los narcos porque los punteros se transformaron en narcotraficantes y la policía se gobernaba sola. Ahora tenemos 12 mil edificios escolares, pero antes ni se sabía la cantidad. Eso es el cinismo de entregar una máquina a un alumno para una escuela sin internet", disparó Vidal.