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Unidad Fueguina, con la gobernadora Rosana Bertone, se enfrenta al FORJA del intendente de Río Grande, Gustavo Melella. Disputa entre agrupaciones y fuerzas mientras se afianza el Frente de Todos.
Por 15/06/2019 15:15

Las elecciones de este domingo en Tierra del Fuego enfrentan a dos grandes polos: Unidad Fueguina, un frente del Partido Justicialista (PJ) con La Cámpora del intendente de Ushuaia, Walter Vuoto, y la gobernadora Rosana Bertone, contra FORJA, de otro intendente, Gustavo Melella, el de Río Grande, que logró el respaldo de fuerzas K. Ambos frentes tienen al kirchnerismo duro y se enfrentan por la provincia, una disputa con final abierto en la que se esperan números apretados.

De atrás, como sucede en la región patagónica, asoma Cambiemos con un candidato de descarte luego de que las principales voces del Gobierno nacional decidieran bajarse. Una pelea especial juegan los sindicatos, que, luego de enfrentamientos con la Gobernación, apoyan al retador, que estuvo envuelto en un escándalo judicial.

En Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur hay 136.562 electores. Tres son las localidades de la isla: Río Grande, la más popular, con 71.700 electores; Ushuaia, la capital, la sigue con 59.951 y Tolhuin, en el corazón de la provincia, tiene 4.547. En la Antártida, habrá seis mesas (la misma cantidad de bases) para 364 votantes. La sumatoria de estos votos debe ser del 50% más un voto para que cualquiera de los candidatos gane en primera vuelta. El ballotage fueguino está previsto para la semana que entra, el 23 de junio, el mismo día en que se elige al intendente y a concejales de Tolhuin.

 

 

Con el respaldo directo de Alberto Fernández, Bertone busca otros cuatro años en el poder. Al cerrar con La Cámpora de Vuoto, amainó la tensión en el peronismo, que reencausó la unidad luego de un proceso lento y sinuoso. En el medio, la gobernadora amagó con irse a Alternativa Federal: hasta dijo que el mejor presidenciable era Juan Manuel Urtubey, uno de los más críticos con el mandato de CFK. Pero, con el acuerdo en su provincia, se abrió del peronismo soft, que terminó de volar por los aires cuando Miguel Ángel Pichetto aceptó la invitación de Mauricio Macri.

“Recibimos una provincia caótica (…) No pagaban los sueldos, no había clases ni insumos en los hospitales”, recordó Bertone en el cierre de campaña. En la previa, firmó un acuerdo con ATE para la construcción de viviendas. En una devolución de favores, el secretario general del gremio de estatales, Marcelo Córdoba, apoyó la política de Bertone. “Le agradezco profundamente ”, sorprendió.

 

 

Melella es un radical K. De Concertación FORJA, la fuerza que tiene al ex subsecretario de la presidencia Gustavo López como líder nacional, diseñó un frente con los desencantados de la gestión Bertone. En medio de la crisis que golpeó a la industria electrónica, que abrió una brecha en la provincia, acaparó el respaldo de agrupaciones y partidos satélite del kirchnerismo. Todos menos La Cámpora. En diálogo con Letra P, su impulsor, López, ratificó que las disidencias “definirán” el estilo de gobernar la isla. “Es una gran coalición progresista que entendió que las políticas de Bertone, en estos años, fueron similares a las de Macri”, remarcó el ex funcionario nacional.

En diálogo con Letra P, Gustavo López, impulsor del combo opositor, dijo que las disidencias “definirán” el estilo de gobernar la isla.

“Las diferencias con Bertone fueron muy grandes (…). Más que un alineamiento, acá hubo una cuestión bien provincial. En esta elección, no se puede hacer un racionamiento nacional. Porque los docentes fueron cesanteados, los trabajadores de la UOM tienen sus sueldos congelados”, reflexionó López.

Esta gran interna general dividió en dos al peronismo: la estructura del Partido Justicialista (PJ), al mando de la gobernadora, y el kirchnerismo, que también llegó partido por el acuerdo de Vuoto y Bertone. La ventaja que ostenta Melella, según López, es el respaldo de los gremios que nunca peregrinaron a la Gobernación. Como informó Letra P, en 2017, en un pacto digitado desde la Casa Rosada, Antonio Caló y la filial de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) acordaron congelar los salarios.

Un dato no menor fue el respaldo de Margarita Stolbizer, líder del GEN. Aunque es una ferviente anti K, Mellella le abrió los brazos para sumar todo el volumen político a la mano en el final de la campaña.

 

 

DIFERENCIAS. Unidad Fueguina denominaron al frente electoral el PJ y La Cámpora, que incluye a Encuentro Popular, Frente H.A.C.E.R. por el Progreso Social, Movimiento Solidario Independiente, Partido de la Victoria, Partido Intransigente, Partido Justicialista y Unidad Ciudadana. El Movimiento de Control Ciudadano, Interacción y Trabajo, Fuerza Justa, Provincia Grande, CERRO, Reforma Provincial y Red por la Unidad Social son otras agrupaciones que aportan para Bertone.

Del otro lado, al igual que el Partido de la Concertación (FORJA), existe un acuerdo para la sumatoria de votos. El Movimiento Popular Fueguino (MPF), el Partido Popular, Encuentro Democracia y Equidad, Unidad Popular, Partido Solidario y Juntos Por Tierra del Fuego le dieron su estructura al proyecto del intendente que busca el triunfo provincial.

Otras seis, que llevan lista corta con candidatos a la Legislatura, se suman al extenso menú electoral.

Ser Fueguino, la versión más austral de Cambiemos, llega tercero cómodo. Al igual que en Neuquén, Río Negro, La Pampa y Chubut, la región patagónica repele al frente de la Casa Rosada. Quien le puso el cuerpo fue Juan “Pipo” Rodríguez, un histórico del radicalismo que, ante el abandono de otras figuras, como el diputado nacional Héctor “Tito” Stefani, hoy abocado a competir contra Vuoto en Ushuaia, decidió meterse en la pelea.

 

 

"Ser Fueguino se constituye en la única alternativa válida para que los fueguinos dejemos de ser rehenes de las peleas del peronismo", advirtió Rodríguez antes de la veda. Este medio describió los problemas que tuvo el oficialismo nacional en la isla y cómo Pipo se puso la campaña a cuestas.

VOTO. Cuando entren al cuarto oscuro, los fueguinos encontrarán las boletas de menor a mayor, de izquierda a derecha, según el número de lista. Ahí podrán elegir entre estamentos: gobernador, legisladores, intendentes y concejales. Para legislador, se puede tachar “el que no es de agrado” para el votante. Lo mismo sucede con los candidatos a concejales de Ushuaia: en esa categoría -según explicaron fuentes de la Justicia electoral a Letra P- se ejecuta con una cruz dentro del recuadro ubicado a la izquierda del nombre del candidato, con la lapicera que entregue la autoridad de mesa. En Río Grande, el tachado y rayado no se aplican.

Cada boleta tendrá un color diferente: para la categoría gobernador, será celeste. La de legisladores, blanco; para Intendente, verde, y concejales, amarillo.

En Ushuaia y Río Grande, se legirá al nuevo intendente. En la capital, competirán Vuoto y Stefani. En Río Grande, el diputado nacional Martín Pérez intentará devolverle al justicialismo el mando frente a Analía Cubino, una funcionaria del actual gobierno municipal de Melella.