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Heridos por la elección provincial, los principales dirigentes del espacio no se pusieron de acuerdo. La charla de Soria y CFK que llamó la atención. La justificación oficial de una “agenda apretada”.
Por 24/05/2019 11:56

La interna peronista terminó de bajar el auspiciado lanzamiento de Alberto Fernández en San Carlos de Bariloche. Aunque se había publicitado un gran acto a fin de mes en la ciudad más grande de Río Negro, en la que participaría el candidato a presidente del kichnerismo y referentes nacionales de ese espacio, los desentendimientos entre el presidente del Partido Justicialista (PJ) e intendente de General Roca, Martín Soria, con el ala más crítica del peronismo barilochense fueron el justificativo final para suspender una visita muy celebrada apenas trascendió. Esta es una muestra más de la diáspora en un frente alicaído después de las elecciones provinciales. El anuncio significa un golpe para la actual senadora Silvina García Larraburu, quien buscaba acaparar los beneficios de esta convocatoria en su plan de renovar la banca en el Congreso.

 

 

Un día después de la elección provincial, Larraburu se dedicó a destrozar a Soria por los medios rionegrinos. En la radio del diario Río Negro, hizo una dura comparación y catarsis: el gran culpable de la caída en manos de una (casi) desconocida como Arabela Carreras fue solo Soria. Todavía con el eco de sus lapidarias declaraciones, se encontraron a principios de mayo en el Instituto Patria con otros referentes K y peronistas. Ahí, Oscar Parrilli les pidió hacer a un lado los problemas domésticos y ponerse en campaña. Aunque lo segundo sí sucedió, las históricas rencillas terminaron pesando e impidieron que el acto tuviera unánime apoyo.  

De aquella reunión en el Patria surgió una borrosa foto entre Soria, Larraburu y el diputado nacional Martín Doñate, de La Cámpora. Lo que había sido enviado como un mensaje de unidad terminó de extender la brecha. De ese encuentro, surgió la posibilidad del acto: mientras Soria pedía que UC se lanzara en Roca, el resto pidió por Bariloche. Algo que, claro, beneficiaba a la barilochense en el proyecto de retener su banca.

 

 

Pero el anuncio del último sábado cambió el rumbo. Lo que se había planeado -según fuentes del espacio consultadas por Letra P- “por temas de agenda” se postergó un acto esperado y publicitado. La noticia de la suspensión fue un golpe a Larraburu, quien buscó mostrarse como la expresión más fiel a CFK luego de haberse pasado al bloque de la ex presidenta en la Cámara alta.

Del entorno de la senadora apuntaron a los hermanos Soria. Acusándolos de no aportar en la organización y ponerle todo tipos de impedimentos, también se quejaron de cómo Parrilli hizo lugar a planteos sobre lo que sucede en la provincia. “Aceptan que un tipo que pierde la elección provincial baje un acto con el candidato a presidente”, dijo una fuente cercana a la senadora a Letra P. Esta semana, Soria y CFK charlaron a solas en el Patria: eso terminó de bajarle el pulgar al acto.

 


La borrosa imagen que trascendió de la primera reunión.