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Ahora, el Círculo Rojo pide que se baje Macri

Tras saber que CFK no va por la presidencia, apuestan a que al presidente lo reemplace un plan B y asegurar gobernabilidad sin extremos. Ponderan el rol de Alberto, el eterno negociador con los CEOs.
Tras saber que CFK no va por la presidencia, apuestan a que al presidente lo reemplace un plan B y asegurar gobernabilidad sin extremos. Ponderan el rol de Alberto, el eterno negociador con los CEOs.
Por 18/05/2019 13:58

La mayoría se enteró en el campo o mientras terminaba de hacer las típicas caminatas o carreras sabatinas. La noticia se propagó como reguero de pólvora en los grupos de Whatsapp del Círculo Rojo. Al inicio, además de sorpresa, hubo confusión. “Esto es Cámpora y Perón”, escribió un industrial de la UIA en el chat general. Se sumaron muchos a esa línea, los más afectos a Cambiemos. Los filo peronistas recordaron que “el General estaba proscripto”. Los supermercadistas, asombrados, empezaron a llamar a politólogos para que en la semana visiten las empresas y expliquen de qué se trata lo que viene, el rol de Alberto Fernández, ex jefe de Gabinete y crítico K, como candidato uno a las presidenciales por Unidad Ciudadana. Los bancos y los hombres de la City se agarraron la cabeza y quieren que ya sea lunes para ver cómo impactará esta noticia en los mercados.

Cuando pasó el primer sacudón informativo, se pusieron a hilar fino. “Queríamos que se baje Cristina (Fernández) y se bajó, ahora queremos que Mauricio (Macri) tenga un gesto patriótico”. Es sabido, el establishment –salvo casos muy puntuales- está pensando hoy en la ancha avenida del medio como la única opción que le garantiza “gobernabilidad” en los próximos 4 años, en los que vislumbran crisis.

Poco a poco, y más allá de que saben de la ex presidenta tendrá un rol central en el armado, el Cámpora-Perón se fue evaporando, más que por el factor CFK, por el del otro Fernández. Alberto fue el creador de la primera burguesía nacional de Néstor Kirchner. El hombre que articulo con Eduardo Eurnekian, Jorge Brito, los Eskenazi, la UIA, los constructores y, sobre todo, los tres grandes del Círculo Rojo: Clarín, Techint y Arcor. Otro dato no menor: los CEOs son obsesivos por la religión católica, apasionados por esa mística dentro de la política. Y los que no lo son, saben que la Iglesia juega. Un terreno que es como el patio de su casa para Alberto Fernández. Lo que ven el ex funcionario es la posibilidad de un kirchnerismo que no haga gala del anti-sistema. Naturalmente, algunos penan por la casi segura caída en desgracia de uno de los candidatos favoritos del peronismo centrista. Roberto Lavagna era el elegido, “pero ahora está muy complicado”.

“Ahora la pelota está del lado del gobierno”, dijo un alto constructor a Letra P. Entienden que si Macri no se corre y le cede el lugar a María Eugenia Vidal o a otro plan aliancista, como el que pidió el radical Alfredo Cornejo, no solo Cambiemos tiene riesgo de derrota, sino que, de ganar, podría tener un gobierno aún peor que el actual.

En el establishment siempre fantasearon con un peronismo blando o sin CFK a la cabeza como contrapeso de Cambiemos. Hoy parece encaminarse a una negociación de ese estilo y se espera qué decisión tomará Sergio Massa, otro de los que juega fuerte con empresarios.

La pregunta del millón de los que aún bancan a Macri es qué hará el Gobierno en las próximas horas ante una novedad totalmente disruptiva en la pre campaña.