X

Bonfatti y Perotti se encaminan a un final de bandera verde

Ambos festejaron. El socialista, por el ser más votado y el peronista, por ganar la interna y contribuir a que el PJ sea el partido más elegido Dónde van los votos de Bielsa, la pregunta del millón.
Por 29/04/2019 4:21

El socialista Antonio Bonfatti y el peronista Omar Perotti se encaminan a dirimir la gobernación de Santa Fe en un mano a mano con final de bandera verde. Al radical de Cambiemos José Corral no le sirvió para nada el apoyo de Mauricio Macri y las principales figuras del PRO y mirará desde abajo a sus rivales en las generales del 16 de junio. En las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) celebradas este domingo, el ex gobernador fue el más votado, pero la suma del peronismo terminó por encima.

 

 

Tanto el progresismo como el ganador de la interna peronista buscaron vender un triunfo en el arranque del escrutinio. Bonfatti, pegado al gobernador Miguel Lifschitz y al candidato a intendente en Santa Fe, Emilio Jatón, quien barrió con sus competidores. El rafaelino, en cambio, abroquelado en la sede del PJ de la ciudad capital, desde donde envió el primer mensaje de unidad hacia los electores de la derrotada María Eugenia Bielsa.

 

 

Rosario no fue la casa madre del socialismo, como sucede históricamente. Las noticias que llegaban desde la Cuna de la Bandera no eran alentadoras para el Partido Socialista. La precandidata a intendenta Verónica Irizar era superada por el ARI Pablo Javkin. No había euforia para mostrar en la ciudad bastión. Más bien todo lo contrario, emergía el fin de treinta años ininterrumpidos de gestión.

 

 

Por ese motivo, la cúpula del socialismo viró la mira y viajó hacia la ciudad capital. Allí sí, en el club de barrio Independiente, había una fiesta popular. Batucada, lisos y pizzetas a buen precio. Bonfatti y Lifschitz llegaron casi al mismo tiempo y se subieron al escenario de un reducto que desbordaba de algarabía.

Lifschitz felicitó a los militantes, pero rápido aclaró: “Mañana arranca una campaña nueva”. Bonfatti necesita crecer en votos para soñar con la Casa Gris y la tarea no parece sencilla. Antonio, sin la embriaguez de sus laderos, reflexionó: “Los santafesinos saben que nunca nos ha sido fácil, pero vamos a volver a vencer porque tenemos propuestas”. Mano a mano ante Perotti, emergerá probablemente la conquista del voto anti peronista.

El rafaelino redondeó una elección pareja en toda la provincia, aún en Rosario, donde aventajaba a la local Bielsa, en la madrugada de este lunes. Era el favorito en la previa y lo resolvió sin atenuantes, duplicando y más a la arquitecta y ex vicegobernadora.

 

 

Días antes al domingo, Perotti pretendió convencer a María Eugenia de una foto compartida en la noche del domingo. Quería transmitir un mensaje de unidad, y pese a que no lo consiguió porque a la rosarina le sonó muy pronto, algo se llevó.

La precandidata a primera diputada provincial del bielsismo, Silvina Frana, caminó hasta la sede del PJ, búnker del senador nacional, y ponderó la victoria del frente Juntos por sobre el progresismo y el macrismo. Hasta ahí concedieron los caídos en la interna.

Bielsa eligió no hablar desde su reducto, la sede del sindicato de municipales Festram, y eligió Twitter para comunicar sus sensaciones. Felicitó a su adversario y alentó la unidad para alegría, y también alivio, de todos y todas.

 

 

Corral fue el primero de los precandidatos a gobernador en salir a hablar, pasadas las 21. Antes, Cambiemos fue noticia por denunciar una amenaza de bomba en el búnker, el hotel Río Grande, que derivó en un desalojo. Solucionado el tema, saturación policial del barrio mediante, el intendente apareció en el escenario del salón y procuró vender alegría y satisfacción. “No nos vamos a resignar”, avisó el intendente de la ciudad capital, que va camino a lamentar que tenga que entregarle el mando de la localidad que gobierna desde hace ocho años al progresismo.

“Ahora iremos por quienes no nos conocen”, soltó Corral. Y confió en crecer hacia en las generales del 16 de junio. Rozó los 20 puntos, el objetivo máximo que se planteó el partido en la provincia. Sin presencias nacionales a su lado, también deberá evitar la fuga de votos a manos de santafesinos que no quieren que ganen el socialismo o el peronismo.