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Ante la saga de derrotas del macrismo en todo el país, sus referenes en la provincia saben que "bailan con la más fea". Contener el voto duro, primero. Después, cómo crecer.
Por 20/04/2019 10:50

Santa Fe -particularmente, Rosario- es uno de los terrenos más hostiles para la figura del presidente Mauricio Macri. La sangría en la imagen del mandamás afecta a los precandidatos de Cambiemos en la provincia, quienes arrancan detrás del peronismo y el Frente Progresista en las encuestas. El objetivo de máxima, entonces, en la categoría gobernador, es superar el 20 por ciento de los votos, confían los macristas santafesinos.

 

 

Macri se convirtió en un peso para cualquier candidato. En base a eso, cada delegación provincial de Cambiemos tiene su estrategia. Corrientes, por ejemplo, le escapó al sello, a la ex poderosa marca. Santa Fe, en cambio, se concentró en fidelizar el voto duro del macrismo.

El precandidato a gobernador, el radical José Corral, defendió enfáticamente la gestión presidencial, endureció su campaña para pegarle al gobierno provincial progresista y recibió el abrazo de las principales figuras de la coalición: Gabriela Michetti, Marcos Peña, Horacio Rodríguez Larreta, María Eugenia Vidal y más.

 

 

Pero el techo bajo del presidente Macri limita también el crecimiento de sus delfines. Lo sufre Corral y lo sufren los precandidatos de toda la Bota. Entonces, ¿cuáles son las expectativas para el PRO, la UCR y amigos para las primarias que se realizarán el 28 de abril?

Un reconocido dirigente amarillo estima, en contacto con Letra P, que un buen resultado es “superar los 20 puntos” y, en el nombre por nombre, terminar por debajo del socialista Antonio Bonfatti y por encima de los peronistas Omar Perotti y María Eugenia Bielsa.

“La economía no ayuda, pero va ayudar mucho más en la general del 16 de junio y vamos a mejorar notablemente para las nacionales de octubre”, diagnosticó el hombre del PRO. Cauteloso, sabe que la elección permite un análisis sombrío para el oficialismo nacional.

El PRO confía en que Santa Fe va a ser una de las primeras provincias que se va a beneficiar del “crecimiento que se viene”. El dirigente habla de estabilidad del dólar y un “movimiento de la actividad económica” en el interior santafesino que ya se percibe y que “en dos meses” se empezará a notar en Rosario. Atada a ese escenario está la suerte electoral de Cambiemos, entiende el hombre.

En cambio, un legislador radical sabe que Cambiemos en Santa Fe “baila con la más fea”. De entrada, admite que Cambiemos no está en condiciones de obtener los casi 34 puntos que consiguió el UCR Atilio Benedetti en la pelea por la gobernación entrerriana. Ahora bien, ¿hay otros motivos además de la crisis económica?

 

 

Sí los hay, considera el legislador. Por un lado, el escenario de tercios no contribuye. La presencia de un Frente Progresista con expectativas de triunfo restringe el crecimiento de Cambiemos. Pero, por otro lado, también que a Corral le toca competir con precandidatos con mayor recorrido y conocimiento. Por caso, más de un cambiemista reconoce las dificultades por instalar al intendente de la ciudad capital en Rosario.

Pero, al igual que el dirigente PRO, el radical cree que la cosa “se va a ir emprolijando” después de las PASO y, en esa instancia, Corral y Cambiemos van a poder imponer sus ideas en el debate público.