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La cúpula de la central respaldará el quite de colaboración de la CATT prevista para el feriado del 1 de mayo. Así, pretende aislar al sindicalismo opositor, que convocó a un paro el 30 de abril.
Por 22/04/2019 10:29

En las próximas horas, la cúpula de la CGT va a difundir un comunicado oficial para respaldar la medida de fuerza que resolvió la Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte (CATT) para el 1 de mayo, un movimiento que va a disipar las pocas dudas que quedaban sobre un posible respaldo al paro general convocado por los gremios opositores para el 30 de abril.

La definición de acompañar a los transportistas y aislar la medida de fuerza lanzada por la constelación de gremios que pertenecen a la central, y que orbitan en torno a la figura de Hugo Moyano, fue tomada el lunes de la semana pasada en una reunión de la mesa chica de la CGT en la sede de UPCN.

Ese día, Héctor Daer (Sanidad), Carlos Acuña (Estacioneros), Omar Maturano (La Fraternidad), Gerardo Martínez (UOCRA), Roberto Fernández (UTA), José Luis Lingieri (Obras Sanitarias) y el anfitrión Andrés Rodríguez (UPCN) trazaron un balance de la movilización sindical de principios de abril y, sobre todo, de la nueva apuesta de los gremios opositores a la conducción de la CGT que convocó a un paro general para el último día hábil del mes.

 

 

En ese marco, Maturano y Fernández -representantes de la CATT en la reunión- consiguieron el apoyo de la central al quite de colaboración que va a paralizar, como mínimo, al transporte urbano durante el feriado de la semana que viene. La coyuntura gremial y política ayudó a disipar la molestia de algunos dirigentes provocada por el hecho de que la medida, de estricto carácter sectorial pero trascendente por el peso de las figuras que la impulsa, fue anunciada sin el acuerdo previo de la cúpula cegeteista.

Más allá de eso, se selló el compromiso de que la central formalizará su apoyo a los transportistas, que sufrieron duras críticas porque su paro se realizará durante el feriado por el Día del Trabajador, respaldando el eje central de la medida, que es el impacto del impuesto a las ganancias en el sector. 

El gesto de la CGT hacia los transportistas ratifica la decisión de no darle ni apoyo ni cobertura gremial para la jornada de protesta moyanista del 30 de abril, más allá de que algún gremio con presencia en el Consejo Directivo obrero pueda adherirse. En términos legales, la negativa de la CGT a brindar una cobertura legal a la jornada deja en una situación de vulnerabilidad a los gremios que se adhieran y los obligará a convocar las medidas de fuerza como si se tratara de un conflicto sectorial.

 

 

Ese escenario facilitaría la intervención de la Secretaría de Trabajo a través del dictado de conciliaciones obligatorias que podrían en crisis a la jornada. Sobre todo porque una eventual violación de una medida de esas características implicaría no sólo posibles sanciones para la organización gremial, sino también descuentos en los haberes de los trabajadores.