ELECCIONES 2019

El granito de arena de San Juan

El peronista Uñac superó su techo histórico. En la Casa Rosada creen que puede superar el 60% en los comicios del 2 de junio. El peso simbólico de la provincia que sólo reúne al 1,7% del padrón.

Poco antes de las 23, cuando el gobernador sanjuanino Sergio Uñac supo que arañaba los 56 puntos de las PASO provinciales, confirmó que había superado el techo registrado en 2015 y la marca del 54% que obtuvo su hermano Rubén como candidato a senador en las legislativas de 2017. Fue el momento elegido por el ex ministro de Economía Roberto Lavagna para darle dimensión nacional a la victoria del mandatario peronista, que busca su reelección en un distrito que concentra solamente el 1,7% del padrón nacional. 

 

Para la Casa Rosada, la cosecha del heredero político del ex gobernador José Luis Gioja podría ser mucho más dura en las ejecutivas del 2 de junio, porque "fácilmente podría sumar cuatro o cinco puntos en los próximos dos meses", evaluó un funcionario que siguió la evolución del escrutinio provisorio. La performance de Uñac era tan previsible para el Gobierno como la desventaja de veinte puntos que llevaba el intendente de Santa Lucía, Marcelo Orrego, precandidato del Frente Con Vos, una marca diseñada para evitar el desgaste de Cambiemos a nivel nacional. Una especie de plan de reducción de daños previa al efecto "salvavidas de plomo" que pacede el presidente Mauricio Macri por la mala imagen de su gestión a causa de la crisis económica.

 

En esa misma línea argumental consentida por el Gobierno, Orrego se despegó de Balcarce 50 apenas votó. "Mi compromiso es con la gente, no con un espacio político", dijo el representante de un particular armado local que tiene como principal dirigente al senador Roberto Basualdo. A diferencia de su adversario peronista, Orrego mantuvo la misma performance que las listas en los últimos comicios: 32 puntos que, al cierre de esta nota, sólo ofrecen variaciones decimales, pero ahora mantiene una desventaja aún mayor a la de 2017. 

 

La tercera derrota consecutiva de un candidato auspiciado por el Gobierno en lo que va del año tenía un número tan previsible para la Casa Rosada como la cosecha que tuvo el candidato a gobernador de Neuquén, Héctor "Pechi" Quiroga. Quedó en tercer lugar detrás del peronismo y del gobernador Omar Gutiérrez, del MPN, que luego festejó en secreto su reelección con Macri para no echar sal en las heridas de los derrotados radicales, que ganan internas en Cambiemos, pero pierden ante los candidatos de los peronismos provinciales. 

 

A diferencia de las generales neuquinas, también de la interna pampeana del 17 de febrero, donde Carlos Mac Allister perdió con el diputado radical Daniel Kroneberger, el candidato de Cambiemos en San Juan no forma parte del universo radical, sino de las redes tejidas por el Gobierno con distintos sectores conservadores del peronismo y de los partidos provinciales. Quizás por eso Orrego no afrontó una erosión aún mayor de su performance en la foto actualizada que arrojaron las urnas sanjuaninas. La gran incógnita es si el Gobierno hará algo por respaldar a su representante local o le hará sentir la diferenciación que lanzó para despegarse.

 

 

 

Por más pequeña que sea la incidencia de San Juan en el electorado nacional, la gestión y el perfil de Uñac ofrecen una zona de confort para el sector del peronismo que elige no pelearse con el kircherismo pero diferenciarse con Lavagna. Un razonamiento similar a la estrategia promovida por Gioja, desde la conducción del PJ, luego de una escandalosa intervención judicial que no detuvo los tiempos de ese armado. 

 

Sin perder de vista la recta final que lo separa del 2 de junio, Uñac no se privó de reivindicar al "estado de bienestar" en medio de la crisis y acusar a un gobierno nacional que "deja miseria y marginación". El mensaje no solo está destinado a diferenciar al modelo sanjuanino de la situación nacional como una forma de consolidar su voto local, sino, también, como una plataforma ecuménica donde el PJ mira hacia 2023 sin dejar de promover su candidatura como vicepresidente de una eventual candidatura de Lavagna, algo que sólo sería posible después del primer domingo de junio, en caso de que vuelva a superar el techo histórico y conquiste los 60 puntos. 

 

Mayra Mendoza junto al gobernador Axel Kicillof.
Juan Manuel Olmos, durísimo contra Daniel Scioli

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