03|8|2022

Sin votos no hay reelecciones: Macri banca el salariazo docente de Vidal

27 de marzo de 2019

27 de marzo de 2019

“Queremos que el sueldo le gane a la inflación”, dicen en Hacienda y admiten que los precios subirán más cerca de 30% que del 23 presupuestado. Ibarra y Sica, en la trinchera para contener a privados.

Luego de un año y medio de tironeos con los docentes bonaerenses, la gobernadora María Eugenia Vidal sacudió la estantería de la negociación salarial con una oferta paritaria con un alto componente electoral: ofreció 15,6% para compensar la pérdida salarial del 2018 más actualizaciones trimestrales según la evolución de la inflación en 2019. Lo que en principio se leyó como una diferencia con la Nación, no es tal cosa en la idea del Ejecutivo que conduce Mauricio Macri. “No nos complica lo de Vidal, porque queremos tener una buena paritaria, que los salarios le ganen a la inflación”, adelantaron a Letra P fuentes del Ministerio de Hacienda.

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En el entorno del ministro Nicolás Dujovne afirman que “el sector público se ajustó mucho en 2018 y los sueldos perdieron poder de compra”. Y que trabajaron “en un esquema que nos permita dar buenos aumentos”.

 

En ese sentido, en el Gobierno admiten que la inflación estará más cerca del 29 o 30% que del 23% del Presupuesto. Toman como referencia el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM), que da siete u ocho puntos por encima de la Ley de Leyes.

 

Toda esta apuesta de Macri, también de tono electoral y con alguna intención de hacer repuntar el consumo en la previa de las generales, depende, claro, de que el desboque del tipo de cambio no trascienda lo esperado. “Si eso pasara, cualquier cosa que hiciéramos quedaría corta”, advierten en la Casa Rosada.

 

 

Naturalmente, los que deberán estar en la trinchera con el tema son otros soldados encargados de contener paritarias. Hoy, los que trabajan en las discusiones que se vienen con estatales son el ministro de Producción, Dante Sica, y el vicejefe de Gabinete, Andrés Ibarra. Son, dentro de la estructura ejecutora -no de toma de decisiones-, los que plantean alguna diferencia con la paritaria de Vidal. El propio Sica es quien, hace unos meses, hizo campaña con la negociación semestral, para evitar plazos cortos y cláusulas gatillo. Ibarra es el hombre de los números del ajuste, pero tiene muñeca para pilotear el diálogo con dos gigantes con paritaria nacional: UPCN y ATE. Dos gremios del Estado, uno más dócil a los oficialismos (UPCN) y otro (ATE), claramente enfrentado políticamente con la conducción de Cambiemos.

 

 

Ibarra, el encargado de encauzar una negociación con UPCN y ATE. 

 

 

El rol de Sica e Ibarra no es menor en este escenario. De darse mejoras salariales en la Nación como las que otorgó Vidal a los docentes, podría generarse una contienda indirecta con el sector privado. Las empresas, de todos los rubros, atraviesan realidades complejas en sus balances y en las ventas y podrían leer en esta movida un dato clave: que la inflación lejos está de estar contenida y que las ofertas de Vidal prevén más disparadas.

 

No sería una lectura errónea si se observa que la gobernadora pone sobre la mesa un propuesta rupturista en pleno desboque del dólar y sin saber hasta dónde irá la inflación este año. A favor del Gobierno, algunos CEOs ya blanquean esa desconfianza públicamente. Es el caso del abogado de la UIA y las alimenticias, Julián De Diego, quien manifestó que las compañías saben que no pueden pagar aumentos menores al 35%.

 

 

Sica, que militó negociaciones cortas, en la trinchera con los privados. 

 

 

La decisión del salariazo tiene razones más mundanas, que también responden a tiempos de campaña: como alguna vez hizo el ex gobernador Daniel Scioli, también con los docentes, la Provincia hace punta en el plan de que no haya paros ni marchas en año electoral. Lo mismo quiere la Nación, pero el plan paz, salario y consumo está atado hoy al contexto interno, al poder que pueda ejercer el Banco Central (BCRA) sobre el dólar y que el pass trough no sea una obsesión para los empresarios.