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El candidato a intendente de Cambiemos dice que en la ciudad hay "descontrol" y que "es anárquica". Advertencia por los favoritismos a López Molina: "No vaya a ser que logren el efecto Mac Allister".
Por 18/03/2019 15:27

Al joven Roy López Molina, al que le tocará enfrentar en la PASO de Cambiemos a la Intendencia de Rosario, el radical Jorge Boasso le antepone su “trayectoria” y “experiencia”.

De 66 años y con una extensa carrera previa en el Concejo local, Boasso se le animará ahora a lo que no pudo lograr en 2017: competir por dentro del macrismo. Pese a los intentos y pedidos de bajarse que recibió, en esta oportunidad no claudicó y presentó su lista. Un grano para la cúpula cambiemista.

 

 

Verborrágico, radical líbero, no atado a ningún sector interno de la UCR, Boasso se concentra en pegarle y pegarle de nuevo al socialismo. “Se tiene que terminar la joda en Rosario”, exclamó, en diálogo con Letra P.

-Usted es radical y enfrentará a un PRO en la interna de Cambiemos. ¿Confía en un efecto La Pampa?

-Son escenarios, ciudades y un sistema electoral diferentes, allá fue una interna voluntaria y acá va a ser una PASO donde vota todo el mundo. Se vislumbra un radicalismo mucho más vivo, que está mostrando una mayor fortaleza que en otras oportunidades. En Rosario el próximo intendente va a tener que enfrentar la narcocriminalidad. Cuando asumió el socialismo, hace 30 años, ya había 88 villas de emergencia y vivían 85 mil personas, hoy hay 173 en el Gran Rosario y, habitando, 224 mil personas. Pretendemos una ciudad equitativa y es el momento de la experiencia y la trayectoria, lo que va a estar en evaluación el 28 de abril es qué perfil de intendente necesita Rosario.

-¿Vislumbra una interna ordenada y sin agresiones?

-Yo ya lo estoy demostrando. Creo que tiene que ser ordenada con el resto de los candidatos también, yo he sido compañeros de todos ellos en el Concejo. La política en Argentina tiene que ser una cuestión de estadistas, no de patoteros. Estamos exponiendo nuestro modelo para Rosario, en la cual quiero morir, morir físicamente y políticamente. Nací acá, me llamo Jorge Rosario.

-¿Qué lo diferencia de su adversario?

-Que lo exprese la gente. La gente valora las trayectorias, las experiencias, el bagaje de trabajo al día de hoy. Me deslomé en mi vida en ser un buen concejal y hemos cumplido esa función. La gente irá viendo cuál es la propuesta de uno y el otro. El problema no es Roy, el problema es el feudo socialista. Se tiene que terminar la joda en Rosario, donde desvirtuaron el principio constitucional de la idoneidad para el cargo público y lo único idóneo para ellos eran los parientes, las esposas, los amigos y los militantes. En Rosario hay un descontrol total, es una ciudad anárquica.

-Corral, Angelini y Galdeano apoyan a López Molina, ¿Roy es el candidato oficial?

-No, no lo siento así, con las personas que mencionás tengo buena relación. Estoy construyendo, yo soy el primer radical del país que se sumó a Cambiemos, soy convencional nacional y voté a favor de la permanencia de la UCR en Cambiemos. Después, la preferencia de uno u otro la respeto. Cuidado, que lo logren con determinadas acciones sin perjudicar al otro, no vaya a ser que logren el efecto Carlos Mac Allister.

 

 

-Rosario es uno de los terrenos más hostiles para la imagen de Mauricio Macri. ¿Se convirtió en un lastre ser candidato del Presidente?

-No, no lo creo así. Primero, la marca Cambiemos sigue valorada en Rosario. Segundo, la ciudad me conoce y voy a tener tres prioridades: primero Rosario, segundo Rosario y tercero Rosario. Por ende, me da una independencia de criterio: estoy de acuerdo en muchísimas políticas de Cambiemos y, en las que no, me van a sentir, pero desde adentro. No voy por fuera a tirarle piedras a Cambiemos como hacen otros, que van cambiando de color según  la ocasión.