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Luego de que Angelini y Corral fumaran la pipa de la paz, el concejal decidió anotarse. Quiere ser candidato de unidad de la alianza, pero un radical se le planta.
Por 19/02/2019 8:33

Roy López Molina resolvió su intríngulis. Reapareció después de dos meses de silencio y, en el mismo día que José Corral y Federico Angelini anunciaron lista de unidad, avisó que será precandidato a intendente de Cambiemos en Rosario. El concejal avisó a última hora de este lunes que liderará la propuesta de la coalición nacional en la ciudad que gobierna el socialismo desde hace tres décadas.

 

 

Arrancó temprano este martes en diálogo con medios rosarinos. Habló de su “decisión reflexionada” y admitió que uno de los “grandes motivos” fue el mate que compartieron Corral y Angelini.

López Molina apuesta ahora a ser el único candidato de Cambiemos en Rosario. Es que el ex edil radical Jorge Boasso anunció -también este lunes- que habrá “interna competitiva” en el macrismo. Roy no lo quiere como contrincante y, en diálogo con LT8, pidió hacer “muchos esfuerzos para que juegue el que mejor esté”.

Restan tres días para el cierre de listas. López Molina, gran ganador de las legislativas de 2017, cree que “siempre" existe la posibilidad de una PASO, pero espera que asomen “lugares donde (Boasso) se pueda sentir contenido”.

Está en cancha entonces. López Molina llevó a todo el PRO a la raya y competirá en las condiciones que él pidió. Ahora le tocará poner la cara por el presidente Mauricio Macri, aunque lo sienta un lastre. “Vamos a priorizar la ciudad de Rosario”, avisa. Buscará evitar referencias al escenario nacional.

 

 

López Molina eligió enfrentarse a su jefe político Angelini porque nunca compartió la idea de una PASO. Ambos fueron socios estelares de la victoria legislativa 2017 de Cambiemos en Rosario. Roy puso la cara límpida y Federico la rosca en la sombra y la estructura. Arrancaron de punto y le ganaron sobre la hora una PASO más que picante a la ex conductora de TV y flamante candidata a vicegobernadora de Corral, Ana Martínez. Luego arrasaron en la final: le sacaron 16 puntos al PJ y 20 al Frente Progresista. “Roy quedó a las puertas de la Intendencia”, titulaban las crónicas del lunes siguiente a aquella elección.

López Molina bajó el perfil en 2018. Se procuró desde el macrismo rosarino protegerse de las esquirlas, las propias que le insumía el gobierno nacional con su fallida política económica y las ajenas, de sus rivales políticos, quienes le pedían que asome la cabeza. En el medio, mermó el contacto con los medios. Se tejió un camino sin roces ni magullones, hasta que el golpe emergió desde adentro.

El 2019 es muy distinto ¿Hasta dónde lo secundarán los dirigentes rosarinos del PRO que ya no esperaban nada de él? ¿Sabrá contener a todos y todas debajo de su nombre pese a haber desaparecido? En virtud de que el cierre cayó tal como él lo planeaba, será plenamente responsable de las respuestas.

López Molina anunció que competirá por la intendencia de Rosario

Luego de que Angelini y Corral fumaran la pipa de la paz, el concejal decidió anotarse. Quiere ser candidato de unidad de la alianza, pero un radical se le planta.

Roy López Molina resolvió su intríngulis. Reapareció después de dos meses de silencio y, en el mismo día que José Corral y Federico Angelini anunciaron lista de unidad, avisó que será precandidato a intendente de Cambiemos en Rosario. El concejal avisó a última hora de este lunes que liderará la propuesta de la coalición nacional en la ciudad que gobierna el socialismo desde hace tres décadas.

 

 

Arrancó temprano este martes en diálogo con medios rosarinos. Habló de su “decisión reflexionada” y admitió que uno de los “grandes motivos” fue el mate que compartieron Corral y Angelini.

López Molina apuesta ahora a ser el único candidato de Cambiemos en Rosario. Es que el ex edil radical Jorge Boasso anunció -también este lunes- que habrá “interna competitiva” en el macrismo. Roy no lo quiere como contrincante y, en diálogo con LT8, pidió hacer “muchos esfuerzos para que juegue el que mejor esté”.

Restan tres días para el cierre de listas. López Molina, gran ganador de las legislativas de 2017, cree que “siempre" existe la posibilidad de una PASO, pero espera que asomen “lugares donde (Boasso) se pueda sentir contenido”.

Está en cancha entonces. López Molina llevó a todo el PRO a la raya y competirá en las condiciones que él pidió. Ahora le tocará poner la cara por el presidente Mauricio Macri, aunque lo sienta un lastre. “Vamos a priorizar la ciudad de Rosario”, avisa. Buscará evitar referencias al escenario nacional.

 

 

López Molina eligió enfrentarse a su jefe político Angelini porque nunca compartió la idea de una PASO. Ambos fueron socios estelares de la victoria legislativa 2017 de Cambiemos en Rosario. Roy puso la cara límpida y Federico la rosca en la sombra y la estructura. Arrancaron de punto y le ganaron sobre la hora una PASO más que picante a la ex conductora de TV y flamante candidata a vicegobernadora de Corral, Ana Martínez. Luego arrasaron en la final: le sacaron 16 puntos al PJ y 20 al Frente Progresista. “Roy quedó a las puertas de la Intendencia”, titulaban las crónicas del lunes siguiente a aquella elección.

López Molina bajó el perfil en 2018. Se procuró desde el macrismo rosarino protegerse de las esquirlas, las propias que le insumía el gobierno nacional con su fallida política económica y las ajenas, de sus rivales políticos, quienes le pedían que asome la cabeza. En el medio, mermó el contacto con los medios. Se tejió un camino sin roces ni magullones, hasta que el golpe emergió desde adentro.

El 2019 es muy distinto ¿Hasta dónde lo secundarán los dirigentes rosarinos del PRO que ya no esperaban nada de él? ¿Sabrá contener a todos y todas debajo de su nombre pese a haber desaparecido? En virtud de que el cierre cayó tal como él lo planeaba, será plenamente responsable de las respuestas.