X
El presidente estadounidense hizo el anuncio a través de su cuenta en Twitter. La medida también alcanza a Brasil. Explicó que la decisión se debe a la "devaluación" de ambos países.
Redacción 02/12/2019 9:01

El gobierno de Estados Unidos restablecerá aranceles al acero y el aluminio procedente de la Argentina, anunció este lunes el presidente Donald Trump.

En su cuenta de Twitter, el mandatario estadounidense afirmó que la medida incluye también a los productos brasileños, ya que "Brasil y la Argentina han estado llevando adelante una devaluación masiva de sus monedas".

 

"Brasil y Argentina han estado presidiendo una devaluación masiva de sus monedas lo cual no es bueno para nuestros agricultores. Por lo tanto, con vigencia inmediata, restableceré las tarifas sobre el acero y aluminio que envían a los Estados Unidos desde esos países", escribió Trump.

Este anuncio llega en un momento de relativa calma del precio del dólar como consecuencia de las restricciones cambiarias que impuso el gobierno de Mauricio Macri tras perder las elecciones presidenciales del 27 de octubre.

En mayo de 2018, tras 27 instancias de negociaciones, el gobierno estadounidense había accedido a exceptuar a la Argentina de los aranceles a la importación de acero (25%) y aluminio (10%), permitiendo el ingreso de 180.000 toneladas anuales.

La Argentina exporta anualmente a los Estados Unidos aluminio por unos 400 millones de dólares y acero por unos 300 millones de dólares.

Entre las exportaciones siderúrgicas de mayor valor agregado que venían sin arancel están los tubos de acero sin costura con rosca para la industria petrolera, elaborados por Tenaris-Siderca y Aluar.

"La Reserva Federal también debería actuar para que los países, que hay muchos, ya no aprovechen nuestro dólar fuerte al devaluar aún más sus monedas. Esto hace que sea muy difícil para nuestros fabricantes y agricultores exportar sus productos de manera justa", consideró el presidente estadounidense.

Trump señaló además que los mercados de los Estados Unidos han subido hasta un 21% desde el anuncio de los aranceles el 1 de marzo de 2018, mientras el país está absorbiendo grandes cantidades de dinero, lo que permite dar crédito barato a los agricultores, que han sido "blanco de China".