Elecciones 2019 | 27-O

Rosario: Macri confía en el #SíSePuede para evitar otra paliza

De pintar la provincia de amarillo en 2017 a sufrir una derrota por 20 puntos con el Frente de Todos. El objetivo para el domingo: fidelizar el núcleo duro y robarle votos a Lavagna.

En su breve paso por Rosario para ir cerrando el #SíSePuede tour, Mauricio Macri protagonizó un encuentro que se viralizó horas después: recibió la bendición de un pastor evangélico. Quizás sea, junto al eufórico acto que realizó en el Parque España de la misma ciudad, una de las fórmulas a las que apuesta para evitar la paliza de 20 puntos que el frente encabezado por Alberto Fernández le propinó en las PASO. El objetivo del Presidente en la ciudad más poblada de la provincia de Santa Fe es fidelizar el núcleo duro y robarle votos a Lavagna.

 

Rosario parece ser una de las plazas más difíciles para revertir por parte de Juntos por el Cambio. En las PASO, la fórmula encabezada por el presidente sacó poco más de 27%, mientras que la del Frente de Todos superó los 47 puntos. A nivel provincial, la diferencia fue menor, de 10 puntos.

 

Por eso la apuesta en Santa Fe es en los núcleos rurales más que los centros urbanos. También lograr votos de Roberto Lavagna, ya que en Santa Fe obtuvo su mejor perfomance nacional empujada por el respaldo de parte del oficialismo provincial.

 

 

En esta línea, apuestan a la “inédita vocación de los sectores medios rosarinos que se involucraron en la política desde las PASO”, sostuvo un dirigente macrista. Pero en este escenario parece tomar mayor fuerza la idea de fidelizar el voto duro para poder ocupar el rol de la oposición en caso de que no gane el domingo.

 

Esto se percibió en el Parque España el pasado martes cuando Macri se subió al escenario en una de las últimas paradas del #SíSePuede tour y apostó por la fuerte polarización con el kirchnerismo. Para eso reforzó un cúmulo de valores y simbología que tuvieron su pico de protagonismo en la campaña de 2015 y empezaban a desgastarse.

 

Frente a unas 15 mil personas y con el foco principal en la arenga motivacional, sostuvo que “(el kirchenerismo) fue por todo, hasta por nuestra libertad”, y que “durante años una mayoría” se quedó “en silencio”, pero fue “despertando, alzando la voz de a poco y diciendo que hasta acá llegaron”. La retórica la completó un inflable gigante representando a la expresidenta Cristina Fernández con traje a rayas y un títere de Alberto Fernández.

 

 

 

La crisis económica pegó fuerte: según el Indec, el índice de pobreza aumentó 10 puntos en el Gran Rosario durante el último año y se ubicó en el 35,5% al término del primer semestre. La desocupación fue otro índice demoledor para la zona: superó los dos dígitos y alcanzó el 10,6%, igual que el promedio nacional del primer semestre.

 

Estos números no fueron en vano. El electorado rosarino le dio la espalda al macrismo aunque no fue así en 2017, cuando en las elecciones intermedias la ciudad se pintó de amarillo y auguraba que la ola llegaría hasta la intendencia de la mano de Roy López Molina. Terminó logrando un magro tercer puesto.

 

 

 

milei y kicillof, dos enemigos unidos por un conflicto
Fabrizio Fiatti, el concejal designado por Pablo Javkin para conducir a Unidos en Rosario

Las Más Leídas

También te puede interesar