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El Gobierno busca evitar una puja entre el intendente y Negri, el favorito del macrismo y sus socios en Cambiemos. Pero el dirigente no se resigna y rechaza ofertas, como encabezar la lista amarilla.
Por 08/01/2019 10:21

“Si no logramos evitar una interna en Córdoba, corremos el riesgo de que el radicalismo resuelva sus cuestiones en la provincia, pero con una interna que no favorece para nada a Cambiemos”, explicó a Letra P un alto funcionario de la Casa Rosada, que integra las filas del PRO, para reafirmar el interés del presidente Mauricio Macri por evitar una disputa dentro de la alianza oficialista para definir al competidor del gobernador peronista Juan Schiaretti, que buscará su reelección el 12 de mayo.

Sin embargo, detrás de la presunta búsqueda de consenso entre las partes en pugna, los mensajes de Balcarce 50 parecen más orientados a forzar al intendente de Córdoba Capital, Ramón Mestre, a que resigne su aspiración de pelear el máximo sillón provincial en beneficio de su principal antagonista: el diputado nacional Mario Negri, destinatario del respaldo del Gobierno y también de la jefa de la Coalición Cívica, Elisa Carrió.

 

 

En la provincia donde Macri obtuvo una victoria clave durante las presidenciales de 2015 no hay PASO. Pero tampoco existen coincidencias entre los precandidatos radicales y macristas para consensuar una fórmula bajo el signo de Cambiemos que les permita sortear la interna que ya pactaron, en caso de ser necesaria, para el 17 de marzo. En los papeles su realización sigue en pie. Fue prevista con el fin de dirimir una eventual disputa entre Mestre (intendente y titular de la UCR provincial)Negri (jefe del interbloque de Cambiemos en la Cámara de Diputados)su compañero de bancada del PRO, el ex árbitro Héctor “La Coneja” Baldassi y el ex embajador argentino en Ecuador, Luis Juez, principal referente del Frente Cívico.

La lista original de cinco aspirantes se completaba con la senadora Laura Rodríguez Machado, pero la ex dirigente de la UCeDé resignó sus ambiciones. Baldassi también estaría dispuesto a ser candidato a vicegobernador, detrás de la postulación de Negri.

 

 

Luego del paso al costado de los dos precandidatos del PRO, dispuestos a ser “compañeros de fórmula”,  el horizonte de la contienda cordobesa de Cambiemos quedaría en manos de dos históricos antagonistas radicales: Negri y Mestre. El primero, al igual que la Casa Rosada, quiere evitar la interna y llegar a un “consenso”, mientras que el intendente insiste con la pertinencia de dirimir la candidatura a gobernador mediante una votación. La posición contrasta con el interés del Gobierno, cuyos operadores quieren evitar internas en todos los distritos y llegar a las PASO nacionales del 11 de agosto con una lista unificada. 

 

 

En Córdoba la foto política de una interna entre radicales (dentro de una provincia donde no hay PASO) es considerada en la Casa Rosada como “una interna vieja, que no suma nada nuevo para Cambiemos". Sin mencionar que el interés principal es la resignación de Mestre, remarcan que una interna "acota las posibilidades de sumar masa critica detrás de la pelea por la reelección de Macri en octubre próximo”, según definió a este medio uno de los funcionarios nacionales que participó de la reunión del PRO, en la sede partidaria de Balcarce y Belgrano, con la presencia de Baldassi; el titular del PRO cordobés, Darío Capitani; el jefe de Gabinete Marcos Peña; el senador nacional y titular del PRO, Humberto Schiavoni; el vicepresidente primero de la legislatura porteña y secretario general partidario, Francisco Quintana; y el secretario de Interior, Sebastián García De Luca.

La principal coincidencia de los participantes del encuentro apuntó a buscar la forma de convencer a Mestre para que resigne su interés por la interna, con una dead line prevista para el 17 de enero, la última fecha en la justicia electoral local para la presentación de alianzas, donde sólo falta la rúbrica del PRO. El trámite ya fue cumplido por el radicalismo, la Coalición Cívica y el Frente Cívico, pero hasta que ese protocolo no sea cumplimentado Cambiemos no existe como alianza para la justicia local. 

 

 

DE MESTRE PARA MACRI.  “La principal preocupación del Presidente no tiene que estar puesta en evitar la interna, sino en evitar que se rompa Cambiemos", contestó a Letra P uno de los funcionarios políticos del gabinete municipal que encabeza Mestre. Para el titular del radicalismo provincial, que ya unificó la elección a intendente con la de gobernador, la interna cordobesa de Cambiemos es parte de un proceso que empezó el 29 de noviembre, luego de la segunda batería de cambios que impuso Schiaretti a la ley electoral provincial para adelantar la fecha de las elecciones para gobernador. "Ahora la responsabilidad es del PRO, que sigue sin firmar la presentación de las listas", acotó la fuente consultada, que defendió la posición partidaria y les pidió a los demás socios cordobeses de Cambiemos que "cumplan lo convenido".

A contrapelo de las lecturas porteñas, en las oficinas de la Municipalidad de Córdoba advirtieron que Mestre no sólo es el titular de la UCR provincial, sino que "es el jefe comunal del distrito más grande que administra Cambiemos”. 

 

 

Mestre habló con La Nación con el mismo tono. "Estamos dialogando, pero no hay que tener miedo, en todo el país existen internas abiertas. Schiaretti en Córdoba maneja el Código Electoral como una libreta de almacenero y se adelantaron las elecciones. Trataremos de acordar y si no, habrá internas", dijo. 

Dentro de la Casa Rosada aseguraron a Letra P que aguardan las gestiones del titular del Comité Nacional de la UCR, el gobernador mendocino Alfredo Cornejo, para disuadir a Mestre. Aunque la última instancia quedará en manos de “la intervención directa de Macri, como principal interesado”, ante la posibilidad de que fracasen los intercambios de los próximos diez días.

 

 

“Cornejo, al igual que Carrió, quiere a Negri. No creemos que el radicalismo ponga en juego sus intereses nacionales por los intereses de Mestre, que no puede ser reelecto como intendente, porque está terminando su segundo mandato”, deslizó uno de los observadores de Balcarce 50 que monitorea la pelea cordobesa.

 

 

Hasta ahora, la máxima oferta que barajan los interlocutores porteños de Mestre es que defina al candidato a intendente capitalino y que resigne su interés como precandidato a gobernador, a cambio de que encabece la lista de candidatos a diputados nacionales por Córdoba, con la posibilidad de ocupar la presidencia del bloque en la Cámara baja, un puesto que actualmente detenta Negri, su antagonista radical y coterráneo. 

 

 

Para el mandatario comunal de la capital cordobesa esa posibilidad no existe. En su escritorio tiene un cronograma donde faltan 124 días para las elecciones provinciales y de la capital y 67 para la interna que Macri quiere evitar con el objetivo de forzarlo a resignar sus aspiraciones. "La responsabilidad para no dilatar los tiempos depende del PRO, que todavía no firmó la constitución de la alianza Cambiemos ante la justicia cordobesa", atajaron cerca de Mestre. "Hemos ratificado nuestra pertenencia a Cambiemos, pero falta que vaya el PRO, la ratifique y se dispare el proceso electoral. ¿De qué acuerdo político estamos hablando, si la alianza todavía no esta conformada? Si firman la alianza, veremos si hay consenso, y sino, habrá votación”, sentenció la fuente en nombre de su jefe político. 

La Rosada presiona a Mestre para que se baje y evitar una interna "vieja"

El Gobierno busca evitar una puja entre el intendente y Negri, el favorito del macrismo y sus socios en Cambiemos. Pero el dirigente no se resigna y rechaza ofertas, como encabezar la lista amarilla.

“Si no logramos evitar una interna en Córdoba, corremos el riesgo de que el radicalismo resuelva sus cuestiones en la provincia, pero con una interna que no favorece para nada a Cambiemos”, explicó a Letra P un alto funcionario de la Casa Rosada, que integra las filas del PRO, para reafirmar el interés del presidente Mauricio Macri por evitar una disputa dentro de la alianza oficialista para definir al competidor del gobernador peronista Juan Schiaretti, que buscará su reelección el 12 de mayo.

Sin embargo, detrás de la presunta búsqueda de consenso entre las partes en pugna, los mensajes de Balcarce 50 parecen más orientados a forzar al intendente de Córdoba Capital, Ramón Mestre, a que resigne su aspiración de pelear el máximo sillón provincial en beneficio de su principal antagonista: el diputado nacional Mario Negri, destinatario del respaldo del Gobierno y también de la jefa de la Coalición Cívica, Elisa Carrió.

 

 

En la provincia donde Macri obtuvo una victoria clave durante las presidenciales de 2015 no hay PASO. Pero tampoco existen coincidencias entre los precandidatos radicales y macristas para consensuar una fórmula bajo el signo de Cambiemos que les permita sortear la interna que ya pactaron, en caso de ser necesaria, para el 17 de marzo. En los papeles su realización sigue en pie. Fue prevista con el fin de dirimir una eventual disputa entre Mestre (intendente y titular de la UCR provincial)Negri (jefe del interbloque de Cambiemos en la Cámara de Diputados)su compañero de bancada del PRO, el ex árbitro Héctor “La Coneja” Baldassi y el ex embajador argentino en Ecuador, Luis Juez, principal referente del Frente Cívico.

La lista original de cinco aspirantes se completaba con la senadora Laura Rodríguez Machado, pero la ex dirigente de la UCeDé resignó sus ambiciones. Baldassi también estaría dispuesto a ser candidato a vicegobernador, detrás de la postulación de Negri.

 

 

Luego del paso al costado de los dos precandidatos del PRO, dispuestos a ser “compañeros de fórmula”,  el horizonte de la contienda cordobesa de Cambiemos quedaría en manos de dos históricos antagonistas radicales: Negri y Mestre. El primero, al igual que la Casa Rosada, quiere evitar la interna y llegar a un “consenso”, mientras que el intendente insiste con la pertinencia de dirimir la candidatura a gobernador mediante una votación. La posición contrasta con el interés del Gobierno, cuyos operadores quieren evitar internas en todos los distritos y llegar a las PASO nacionales del 11 de agosto con una lista unificada. 

 

 

En Córdoba la foto política de una interna entre radicales (dentro de una provincia donde no hay PASO) es considerada en la Casa Rosada como “una interna vieja, que no suma nada nuevo para Cambiemos". Sin mencionar que el interés principal es la resignación de Mestre, remarcan que una interna "acota las posibilidades de sumar masa critica detrás de la pelea por la reelección de Macri en octubre próximo”, según definió a este medio uno de los funcionarios nacionales que participó de la reunión del PRO, en la sede partidaria de Balcarce y Belgrano, con la presencia de Baldassi; el titular del PRO cordobés, Darío Capitani; el jefe de Gabinete Marcos Peña; el senador nacional y titular del PRO, Humberto Schiavoni; el vicepresidente primero de la legislatura porteña y secretario general partidario, Francisco Quintana; y el secretario de Interior, Sebastián García De Luca.

La principal coincidencia de los participantes del encuentro apuntó a buscar la forma de convencer a Mestre para que resigne su interés por la interna, con una dead line prevista para el 17 de enero, la última fecha en la justicia electoral local para la presentación de alianzas, donde sólo falta la rúbrica del PRO. El trámite ya fue cumplido por el radicalismo, la Coalición Cívica y el Frente Cívico, pero hasta que ese protocolo no sea cumplimentado Cambiemos no existe como alianza para la justicia local. 

 

 

DE MESTRE PARA MACRI.  “La principal preocupación del Presidente no tiene que estar puesta en evitar la interna, sino en evitar que se rompa Cambiemos", contestó a Letra P uno de los funcionarios políticos del gabinete municipal que encabeza Mestre. Para el titular del radicalismo provincial, que ya unificó la elección a intendente con la de gobernador, la interna cordobesa de Cambiemos es parte de un proceso que empezó el 29 de noviembre, luego de la segunda batería de cambios que impuso Schiaretti a la ley electoral provincial para adelantar la fecha de las elecciones para gobernador. "Ahora la responsabilidad es del PRO, que sigue sin firmar la presentación de las listas", acotó la fuente consultada, que defendió la posición partidaria y les pidió a los demás socios cordobeses de Cambiemos que "cumplan lo convenido".

A contrapelo de las lecturas porteñas, en las oficinas de la Municipalidad de Córdoba advirtieron que Mestre no sólo es el titular de la UCR provincial, sino que "es el jefe comunal del distrito más grande que administra Cambiemos”. 

 

 

Mestre habló con La Nación con el mismo tono. "Estamos dialogando, pero no hay que tener miedo, en todo el país existen internas abiertas. Schiaretti en Córdoba maneja el Código Electoral como una libreta de almacenero y se adelantaron las elecciones. Trataremos de acordar y si no, habrá internas", dijo. 

Dentro de la Casa Rosada aseguraron a Letra P que aguardan las gestiones del titular del Comité Nacional de la UCR, el gobernador mendocino Alfredo Cornejo, para disuadir a Mestre. Aunque la última instancia quedará en manos de “la intervención directa de Macri, como principal interesado”, ante la posibilidad de que fracasen los intercambios de los próximos diez días.

 

 

“Cornejo, al igual que Carrió, quiere a Negri. No creemos que el radicalismo ponga en juego sus intereses nacionales por los intereses de Mestre, que no puede ser reelecto como intendente, porque está terminando su segundo mandato”, deslizó uno de los observadores de Balcarce 50 que monitorea la pelea cordobesa.

 

 

Hasta ahora, la máxima oferta que barajan los interlocutores porteños de Mestre es que defina al candidato a intendente capitalino y que resigne su interés como precandidato a gobernador, a cambio de que encabece la lista de candidatos a diputados nacionales por Córdoba, con la posibilidad de ocupar la presidencia del bloque en la Cámara baja, un puesto que actualmente detenta Negri, su antagonista radical y coterráneo. 

 

 

Para el mandatario comunal de la capital cordobesa esa posibilidad no existe. En su escritorio tiene un cronograma donde faltan 124 días para las elecciones provinciales y de la capital y 67 para la interna que Macri quiere evitar con el objetivo de forzarlo a resignar sus aspiraciones. "La responsabilidad para no dilatar los tiempos depende del PRO, que todavía no firmó la constitución de la alianza Cambiemos ante la justicia cordobesa", atajaron cerca de Mestre. "Hemos ratificado nuestra pertenencia a Cambiemos, pero falta que vaya el PRO, la ratifique y se dispare el proceso electoral. ¿De qué acuerdo político estamos hablando, si la alianza todavía no esta conformada? Si firman la alianza, veremos si hay consenso, y sino, habrá votación”, sentenció la fuente en nombre de su jefe político.