X
Dicen que el objetivo de sumar a los evangélicos en la red de contención social fue cumplido, pero admiten que Sennewald "quiso mandarse la parte". Internas religiosas hacia el interior del Gobierno.
Por 13/09/2018 20:29

Cuando un amigo le advirtió a Jorge Sennewald que se le estaba yendo la mano al contar los detalles de la reunión que mantuvo con el presidente Mauricio Macri, la gobernadora María Eugenia Vidal y la ministra de Desarrollo Social, Carolina Stanley, el pastor evangélico llamó a distintos funcionarios para ofrecerles sus disculpas por anticipado. Ya era tarde. En el mensaje de audio que había enviado por whatsapp y que ya se había viralizado quedó en evidencia su interés para lograr el freno en el Congreso al proyecto de Educación Sexual Integral (ESI), a cambio de la participación de la red de pastores que integra en los planes de contención social de la administración Cambiemos.

“Fue una forma muy exagerada de contarlo. Nos parece que quiso mandarse la parte frente a sus colegas. Es cierto que Vidal le garantizó el freno al proyecto de ley en el Senado bonaerense, porque ella está totalmente de acuerdo, pero Macri fue claro cuando le dijo que tenía minoría en las dos cámaras del Congreso”, explicó a Letra P uno de los funcionarios que participaron de la reunión realizada el martes 4 de septiembre en la Casa Rosada.

Sin embargo, el pastor fue más allá con su resumen por audio. Aseguró que luego de la reunión lo habían llamado desde el Congreso para confirmarle que Macri había ordenado frenar la reforma cuestionada. “Eso que lo llamaron desde Diputados es un invento de él. No lo vamos a tratar, pero porque en el interbloque de Cambiemos están concentrados en la sanción del Presupuesto 2019 y no hay margen para impulsar otra cosa”, explicó una alta fuente de la Casa Rosada que intentó negar la veracidad de la promesa presidencial, aunque este medio ya confirmó que efectivamente el Gobierno no avanzará con la nueva ley.

 

 

CRUCES PREVIOS AL AUDIO. A pesar de los mensajes contradictorios, otro escudero bonaerense le planteó a Sennewald sus críticas y le pidió que no los haga cargo del intercambio. En el Ministerio de Salud y Desarrollo Social eligieron el silencio ante las consultas de este medio sobre el balance del encuentro y sobre los acuerdos que celebró Sennewald.

Debajo del mutismo oficial, y de los lamentos en reserva de algunos funcionarios, para el Gobierno el objetivo político del encuentro fue cumplido. Estaba concentrado en obtener la adhesión de las Iglesias Evangélicas para “garantizar que la ayuda social llegue a los que más la necesitan”. El mismo eje del encuentro que mantuvieron Vidal y Stanley con las autoridades de Cáritas Argentina, el organismo de atención social de la Iglesia Católica.

Esa cita, realizada la semana anterior, no tuvo la presencia de Macri, que eligió irrumpir en la reunión con los pastores evangélicos para escucharlos pero también para saludar a Sennewald, un activo militante del PRO, que estrechó su relación con Vidal y Stanley desde que ambas cumplieron distintas funciones ejecutivas al frente del gobierno porteño.

Cuando se ventiló el mensaje de audio, en la Casa Rosada no sólo lamentaron el tono triunfal. “Queda como que fue a imponerle condiciones al Presidente”, se lamentó un alto funcionario del Ejecutivo, aunque este portal pudo saber que los primeros cruces con Sennewald retumbaron en Balcarce 50 apenas terminó el convite. El mayor cuestionamiento que escuchó el pastor fue la "impertinencia" de asistir a una reunión sobre cuestiones de contención social y condicionarla con un tema vinculado al lobby religioso. 

 

 

 

DOBLE AGENDA. El pastor no estuvo solo, sino acompañado por sus colegas Osvaldo Carnival, de la congregación Catedral de la Fe, y Pedro Ibarra, de Quilmes. Los tres forman parte de la red “Argentina Oramos por Vos”: un grupo de lobby evangélico que nació en 2001 para reclamar la sanción de la ley de libertad religiosa y que luego se transformó en una red de “cientos de pastores” que, a partir de ahora, integrará la red de ayuda social de Cambiemos, especialmente en el sur porteño y el conurbano bonaerense. La obsesión de Vidal pasa por la tercera sección electoral, un territorio de fuerte presencia evangélica que Cambiemos quiere utilizar para evitar las mediaciones barriales del peronismo para contener las consecuencias de la crisis. 

La febril agenda del Gobierno durante la semana pasada con los credos multiplicó los interrogantes respecto de la necesidad de haber realizado un encuentro específico con Sennewald y su “red”.  

El jueves 6, dos días después, el canciller Jorge Faurie y el secretario de Culto, Alfredo Abriani recibieron “por primera vez a las iglesias evangélicas del país”, donde hablaron “sobre libertad religiosa, el diálogo y la trascendente tarea en asistencia social que realizan en las provincias las iglesias cristianas evangélicas”. En esta oportunidad estuvieron todas las agrupaciones de iglesias evangélicas, representadas por los pastores Enrique Strohschein, presidente de la Unión de las Asambleas de Dios (UAD), Gerardo Sander, de la Federación Confraternidad Evangélica Pentecostal (FECEP), Joel Stefanini, de la Federación de Iglesias Pentecostales Autónomas (FIPA), Carlos Pauer, Secretario Ejecutivo de la Confederación Evangélica Bautista (CEB) y Sennewald, que ese día sumó su segundo encuentro con el Gobierno en una semana.

También estuvieron Néstor Miguez, titular de la Federación Argentina de Iglesias Evangélicas (FAIE) y Rubén Proietti, presidente de la Alianza Cristiana de Iglesias Evangélicas de la República Argentina (ACIERA), que por esas horas ya mantenía un duro contrapunto con Sennewald por “extralimitarse otra vez”. Entre ellos no sólo están divididos por cuestiones políticas, sino que los pastores de distintas comunidades cuestionan su cercanía política con el PRO. Una ventaja que posibilitó su participación en una reunión paralela que ensombreció el encuentro realizado en la Cancillería.

El audio de Sennewald pudo más, con un tono que refleja el tono triunfal de la comunidad evangélica, que movilizó a sus fieles con 5.000 colectivos para reforzar la protesta que protagonizaron los sectores religiosos contra la sanción de la ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE).

Reproches en Cambiemos por el audio del pastor lobista

Dicen que el objetivo de sumar a los evangélicos en la red de contención social fue cumplido, pero admiten que Sennewald "quiso mandarse la parte". Internas religiosas hacia el interior del Gobierno.

Cuando un amigo le advirtió a Jorge Sennewald que se le estaba yendo la mano al contar los detalles de la reunión que mantuvo con el presidente Mauricio Macri, la gobernadora María Eugenia Vidal y la ministra de Desarrollo Social, Carolina Stanley, el pastor evangélico llamó a distintos funcionarios para ofrecerles sus disculpas por anticipado. Ya era tarde. En el mensaje de audio que había enviado por whatsapp y que ya se había viralizado quedó en evidencia su interés para lograr el freno en el Congreso al proyecto de Educación Sexual Integral (ESI), a cambio de la participación de la red de pastores que integra en los planes de contención social de la administración Cambiemos.

“Fue una forma muy exagerada de contarlo. Nos parece que quiso mandarse la parte frente a sus colegas. Es cierto que Vidal le garantizó el freno al proyecto de ley en el Senado bonaerense, porque ella está totalmente de acuerdo, pero Macri fue claro cuando le dijo que tenía minoría en las dos cámaras del Congreso”, explicó a Letra P uno de los funcionarios que participaron de la reunión realizada el martes 4 de septiembre en la Casa Rosada.

Sin embargo, el pastor fue más allá con su resumen por audio. Aseguró que luego de la reunión lo habían llamado desde el Congreso para confirmarle que Macri había ordenado frenar la reforma cuestionada. “Eso que lo llamaron desde Diputados es un invento de él. No lo vamos a tratar, pero porque en el interbloque de Cambiemos están concentrados en la sanción del Presupuesto 2019 y no hay margen para impulsar otra cosa”, explicó una alta fuente de la Casa Rosada que intentó negar la veracidad de la promesa presidencial, aunque este medio ya confirmó que efectivamente el Gobierno no avanzará con la nueva ley.

 

 

CRUCES PREVIOS AL AUDIO. A pesar de los mensajes contradictorios, otro escudero bonaerense le planteó a Sennewald sus críticas y le pidió que no los haga cargo del intercambio. En el Ministerio de Salud y Desarrollo Social eligieron el silencio ante las consultas de este medio sobre el balance del encuentro y sobre los acuerdos que celebró Sennewald.

Debajo del mutismo oficial, y de los lamentos en reserva de algunos funcionarios, para el Gobierno el objetivo político del encuentro fue cumplido. Estaba concentrado en obtener la adhesión de las Iglesias Evangélicas para “garantizar que la ayuda social llegue a los que más la necesitan”. El mismo eje del encuentro que mantuvieron Vidal y Stanley con las autoridades de Cáritas Argentina, el organismo de atención social de la Iglesia Católica.

Esa cita, realizada la semana anterior, no tuvo la presencia de Macri, que eligió irrumpir en la reunión con los pastores evangélicos para escucharlos pero también para saludar a Sennewald, un activo militante del PRO, que estrechó su relación con Vidal y Stanley desde que ambas cumplieron distintas funciones ejecutivas al frente del gobierno porteño.

Cuando se ventiló el mensaje de audio, en la Casa Rosada no sólo lamentaron el tono triunfal. “Queda como que fue a imponerle condiciones al Presidente”, se lamentó un alto funcionario del Ejecutivo, aunque este portal pudo saber que los primeros cruces con Sennewald retumbaron en Balcarce 50 apenas terminó el convite. El mayor cuestionamiento que escuchó el pastor fue la "impertinencia" de asistir a una reunión sobre cuestiones de contención social y condicionarla con un tema vinculado al lobby religioso. 

 

 

 

DOBLE AGENDA. El pastor no estuvo solo, sino acompañado por sus colegas Osvaldo Carnival, de la congregación Catedral de la Fe, y Pedro Ibarra, de Quilmes. Los tres forman parte de la red “Argentina Oramos por Vos”: un grupo de lobby evangélico que nació en 2001 para reclamar la sanción de la ley de libertad religiosa y que luego se transformó en una red de “cientos de pastores” que, a partir de ahora, integrará la red de ayuda social de Cambiemos, especialmente en el sur porteño y el conurbano bonaerense. La obsesión de Vidal pasa por la tercera sección electoral, un territorio de fuerte presencia evangélica que Cambiemos quiere utilizar para evitar las mediaciones barriales del peronismo para contener las consecuencias de la crisis. 

La febril agenda del Gobierno durante la semana pasada con los credos multiplicó los interrogantes respecto de la necesidad de haber realizado un encuentro específico con Sennewald y su “red”.  

El jueves 6, dos días después, el canciller Jorge Faurie y el secretario de Culto, Alfredo Abriani recibieron “por primera vez a las iglesias evangélicas del país”, donde hablaron “sobre libertad religiosa, el diálogo y la trascendente tarea en asistencia social que realizan en las provincias las iglesias cristianas evangélicas”. En esta oportunidad estuvieron todas las agrupaciones de iglesias evangélicas, representadas por los pastores Enrique Strohschein, presidente de la Unión de las Asambleas de Dios (UAD), Gerardo Sander, de la Federación Confraternidad Evangélica Pentecostal (FECEP), Joel Stefanini, de la Federación de Iglesias Pentecostales Autónomas (FIPA), Carlos Pauer, Secretario Ejecutivo de la Confederación Evangélica Bautista (CEB) y Sennewald, que ese día sumó su segundo encuentro con el Gobierno en una semana.

También estuvieron Néstor Miguez, titular de la Federación Argentina de Iglesias Evangélicas (FAIE) y Rubén Proietti, presidente de la Alianza Cristiana de Iglesias Evangélicas de la República Argentina (ACIERA), que por esas horas ya mantenía un duro contrapunto con Sennewald por “extralimitarse otra vez”. Entre ellos no sólo están divididos por cuestiones políticas, sino que los pastores de distintas comunidades cuestionan su cercanía política con el PRO. Una ventaja que posibilitó su participación en una reunión paralela que ensombreció el encuentro realizado en la Cancillería.

El audio de Sennewald pudo más, con un tono que refleja el tono triunfal de la comunidad evangélica, que movilizó a sus fieles con 5.000 colectivos para reforzar la protesta que protagonizaron los sectores religiosos contra la sanción de la ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE).