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Con Moyano en primera fila, dijo que el próximo gobierno sufrirá las consecuencias del endeudamiento y el deterioro social. Comparación turbulencia-crisis de 2008 y chiste sobre Bonadio.
Por 03/08/2018 21:17

CAÑUELAS. La ex presidenta y actual senadora nacional por Unidad Ciudadana, Cristina Fernández de Kirchner, protagonizó este viernes una extensa charla frente a trabajadores del Sindicato de Mecánicos y Afines del Transporte Automotor de la República Argentina (SMATA) en el camping que el gremio posee en el municipio de Cañuelas y tras siete años de distanciamiento reconcilió lazos políticos y electorales con el líder de Camioneros, Hugo Moyano en medio de la avanzada judicial que ambos transitan por estas horas. Pese a ello, Cristina se mostró distendida y chisteó sobre la citación a indagatoria que lanzó el juez federal Claudio Bonadio por el caso de los cuadernos, además de hacer un preocupante diagnóstico económico para la argentina post Mauricio Macri.

La ex presidenta bromeó sobre la citación de Bonadio al decir que el juez al fin reconoció su título de abogada. Hubo risas y luego aplausos en el quincho principal donde alrededor de 500 personas escucharon la palabra de la ex mandataria.

También habló hizo una exposición sobre la situación regional en el nuevo contexto internacional luego de la crisis del 2008 y ahí comparó el rumbo de su gobierno con el actual. "Pasaron cosas", había dicho Macri. La ex presidenta se diferenció y detalló cómo su gobierno capeó la gran recesión iniciada en Estados Unidos con la caída del banco estadounidense Lehman Brothers.

Se refirió a la pesada herencia que tendrá el próximo gobierno: la herencia M. Y allí alertó sobre el nivel de endeudamiento, quién lo pagará y la "ruptura del tejido social". 
 

Cristina llegó al predio de Smata pasadas las 15.30 horas. Como informó Letra P, primero hubo un encuentro cerrado en la residencia que posee el camping, que antiguamente funcionó como Casco de Estancia. El extenso predio, ubicado en la Estación Klosteerman, en las afueras de Cañuelas, paralelo a la ruta nacional 205 y la vía del ferrocarril Roca fue testigo de una reconciliación política que se venía tejiendo desde hace un tiempo atrás: Cristina-Moyano.
 


La ex presidenta no llegó sola al evento. Lo hizo junto a su ladero, Oscar Parrilli. LLegó con los dos automóviles blancos en que suele moverse y acompañada por una moto de Policía Federal a modo de custodia. Esquivó la entrada principal donde aguardaban los móviles televisivos y un centenar de militantes que estuvieron varias horas combatiendo el frío campero con mates y cánticos, contra Bonadio, Macri y el "Vamos a volver". Hubo venta de remeras, pañuelos verdes y naranjas y puestos de choripanes. Al retirarse, también lo hizo por una salida alternativa que posee el camping. 

Moyano por su parte, fue escoltado por el titular de los Canillitas, Omar Plani. Hubo pocos invitados. Primero llegó Moyano, luego Cristina. Hubo una charla, con un par testigos y a modo reservado en la que coincidieron sobre las consecuencias en las políticas de Macri. De ahí salió la foto en la que además están la diputada nacional, Vanesa Siley, el titular del SMATA, Ricardo Pignanelli y su secretario adjunto, Mario "Paco" Manrique. Tras ello Cristina fue la única oradora del evento ya frente a los trabajadores.

"Nos encontramos y nos sacamos una foto. Si la foto es muy fuerte, ¿qué culpa tenemos?", dijo al retirase el líder camionero. 
 


Cristina al cerrar el acto. Pocos celulares registrando lo que sucedida, una hermética organización a cargo de SMATA 
 

Apenas un puñado de presencias políticas. Solo el intendente de Cañuelas, Gustavo Arrieta, con la jefa de gabinete del municipio y su esposa, Marissa Fassi y el intendente de Merlo y presidente del Partido Justicialista bonaerense, Gustavo Menéndez, participaronSe sentaron en la primera fila a la izquierda de la ex mandataria. Mientras que Moyano y Plaini lo hicieron hacia la derecha. 

Además también estuvieron la ex ministra de Industria, Débora Giorgi y el ex titular de Educación bonaerense Mario Oporto. Cursiosamente también participó el empresario de la carne, Alberto Samid, quien había sostenido dos años atrás: "Cristina ya fue". Sin embargo desde hace un tiempo retornó a la posibilidad de que la ex presidenta no haya quedado tan en el pasado. Este viernes llegó conduciendo su camioneta Mercedes Benz, frenó en la puerta y una señora que esperaba por CFK le ofreció un mate algo lavado. El rey de la carne lo tomó pero antes, cual pregonero del siglo XIX, lanzó:  "¡Viva Perón!".   

Al ingresar al encuentro, el jefe del PJ bonaerense sostuvo que "el peronismo tiene la obligación de volver a  transformarse en la herramienta que el pueblo argentino pueda utilizar para salvarse a si mismo en un camino que nos está llevando al precipicio".

Moyano siguió esta línea y aseguró que con Cristina están "trabajando con todo el peronismo y organizaciones sociales y sindicales para hacer un frente común con un pensamiento parecido".