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El ministro de Hacienda decidió el paquete de medidas para reducir el déficit por ser “la prioridad uno” de Macri. El jefe de Producción lo sabía. Críticas en el B-20 por “promesas falsas”.
Por 14/08/2018 17:33

“Debió renunciar”, se adelantó un dirigente de la Unión Industrial Argentina (UIA) mientras se dejaba llevar por la ira que generó en los fabriles el paquete de medidas oficiales para reducir el déficit, que incluyó una reducción del 66% en los reintegros a las exportaciones. Faltaba un rato para que Dante Sica, el ministro de la Producción, hablara ante el Foro de Líderes Empresariales, organizado en Neuquén por el B-20. Pero el malestar ponía el enojo in crescendo. Es que dos semanas atrás fue el propio funcionario el que les garantizó a los industriales que no habría cambios en ese punto y que las tasas de interés durarían poco por encima del 40%.

“Yo les hablo en nombre del Gobierno”, le dijo Sica al titular de la entidad fabril, Miguel Acevedo. Para colmo de males, el dirigente de Aceitera General Deheza no solo desayunó esa medida, que consideró “un misil” para el valor agregado, sino que a su rubro, a la empresa familiar, le pegaba de lleno la suspensión por seis meses de la baja de retenciones para aceites y harinas de soja. Siendo que esa empresa exporta, básicamente, productos procesados.

Generó esa situación una cadena de tuits que Acevedo hizo en su cuenta en la red social. El más elocuente: “¿Cuál sería la inserción internacional inteligente que estamos construyendo a partir de lo que se ve? Todo indica que es inserción pero no inteligente. Estamos yendo en contra de los intereses de Argentina. Es mucho más que un problema sectorial, es un problema de proyección de país”, explicitó. En la misma línea había jugado el salteño José Urtubey, que dijo a Letra P que “se está yendo al revés de lo que se prometió”.

 

 

La decisión que tomó el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, clarificó lo que muchos CEOs se preguntaban: si luego del despido de Francisco “Pancho” Cabrera de Industria llegaría un ministro con algo de juego propio. “Parece que no, en una semana quedó desautorizado, primero por (el presidente del Banco Central, Luis) Caputo, y luego por Dujovne”, explicó otro dirigente fabril, del sector medicamentos. Es que, en la reunión en la sede de la UIA de Avenida de Mayo, Sica había garantizado financiamiento más amigable, sobre todo para las pymes. Pero el escenario fue el contrario.

La trastienda de la decisión que tomó Dujovne no tiene muchos misterios. Le avisó con antelación a Sica que se haría estos cambios en pos de “cumplir con la prioridad, que es reducir el déficit”. Es casi el único pedido que Mauricio Macri le hizo al ministro coordinador, que se juramentó irse de la función pública con una única cucarda: ordenar las cuentas públicas. “Le teníamos que dar una señal al mercado. Después, cada uno cuida su quintita”, explicaron en el entorno del funcionario.

Con Dujovne en Buenos Aires, atento a los avatares del monitoreo del FMI, Sica desembarcó en la zona Comahue en el Tango 10 junto al jefe de Gabinete, Marcos Peña, y el ministro de Energía, Javier Iguacel. En el evento charlaron largo con los dos enviados de UIA al convite: el economista Diego Coatz y el jefe de la cámara alimenticia Copal, Daniel Funes de Rioja, el hombre seleccionado por el Gobierno para conducir el B-20, el grupo de negocios del G-20. También hubo algunos cruces con los gobernadores anfitriones, el rionegrino Alberto Weretilnek y el neuquino Omar Gutiérrez.

 

Parte de la explicación de Sica en Neuquén, en el marco del B-20. 

 

En su discurso, Sica habló del contexto internacional y se guardó una filmina para referirse al tema espinoso, el de los reintegros, que promete un conflicto con los industriales que recién inicia. “La adecuación de los reintegros tiene bajo impacto sobre la competitividad”, explicó. Y agregó que “el ahorro fiscal producto de la medida es 34.000 millones de pesos hasta fin del 2019”, además de que “el aumento reciente del tipo de cambio permite avanzar con la readecuación de los reintegros”. “El impacto es, en promedio, de solo 2% sobre el tipo de cambio real efectivo”, sintetizó. Y concluyó que “se produce al mismo tiempo que se acelera la devolución de los reintegros para las pymes”.

Letra P accedió a la explicación oficial que Sica les dio a algunos de los presentes en Neuquén, sobre la medida que tomó Dujovne y que se oficializará con un decreto en las próximas horas. Son cuatro puntos que muestran la visión de Industria sobre el tema, que puso los pelos de punta a los empresarios en general.

 

Segunda parte de la explicación técnica de Sica sobre las medidas de Hacienda. 

1. El tipo de cambio nominal acumula un aumento +50% desde principios de año (en dic-17 el precio del dólar era 19 pesos y ahora es 30 pesos) Esto compensa el impacto que genera la baja de los reintegros sobre la competitividad.

La caída del tipo de cambio real multilateral efectivo producto de la baja de los reintegros es de sólo 1% (mientras que el TCRM de hoy es 23% superior al que había, en promedio, durante 2014 y 2015). En los sectores más afectados (vehículos de pasajeros y de carga, tubos de acero, ferroaleaciones, etcétera), la baja de la competitividad en ningún caso supera el 5% (mientras que en todos los casos, el tipo de cambio real efectivo sectorial es entre 8% y 20% superior al vigente en 2014 y 2015).

2. Está en marcha la reforma tributaria y el pacto fiscal, que definen un sendero de reducción de los impuestos indirectos (por ejemplo, Ingresos Brutos). Por lo que el impacto de la readecuación actual de reintegros va a tender a diluirse a medida que continúe la baja de impuestos estipuladas en la reforma tributaria y el pacto fiscal. Esto es una buena oportunidad para volver a remarcar la importancia de que las provincias cumplan con el compromiso asumido con la baja de Ingresos Brutos (incluido en el Pacto Fiscal). Con la reforma tributaria, el pacto fiscal, la ley pyme 2.0 y la reducción de impuestos indirectos bajaremos la presión tributaria del 32% en el 2016 al 21% en 2022.

3. La readecuación de los reintegros se hizo cuidando aquellos sectores productivos más vulnerables (no se modifican a sectores como textil, prendas de vestir, muebles, calzado, juguetes, partes de metalmecánica, cuero, edición e impresión, etcétera). Las bajas de alícuotas más importantes se producen en productos con bajo nivel de diferenciación, como los insumos difundidos (acero, aluminio y otros) y en sectores extractivos.

4. Se está poniendo en práctica la devolución automática de los reintegros a las exportaciones para las pymes, medida que permitirá reducir fuertemente los tiempos (y los costos financieros asociados) de cobro de reintegros por parte de las pymes.

Para llevar tranquilidad, Sica habló con la prensa y dejó en claro que él trabajó “expresamente en los detalles, para no afectar a las cadenas con valor agregado ni a las pymes”. Pero la ira ya estaba desatada, tanto que la UIA emitió un comunicado con críticas, que copió la Unión Industrial de la Provincia de Buenos Aires (UIPBA), pidiendo vuelta atrás en la medida.