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Según Ecolatina, la relación de los compromisos externos del país con el PBI saltó al 80%. Las incesantes emisiones de la actual administración y la devaluación del peso, las causas.
Redacción 22/07/2018 14:02

La consultora Ecolatina advirtió este domingo sobre el problema que esta generando en la economía argentina la combinación del fuerte endeudamiento registrado en lo que va del Gobierno de Mauricio Macri y la devaluación del peso, que elevó el cociente de deuda sobre PBI al 80%.

De acuerdo con un informe difundido este domingo por la consultora, “según nuestras estimaciones, al tipo de cambio de fines de junio de 2018 (28,86 ARS/USD), el stock de deuda pública bruta rozó los 330.000 millones de dólares, aumentando levemente respecto del cierre de 2017. Sin embargo, el ratio en términos del Producto trepó de 57% a 80% durante la primera mitad de 2018 por el salto cambiario (+54% entre fines de junio 2018 y el cierre de 2017)”.

“Más importante aún, la deuda pública relevante (con acreedores privados y organismos financieros internacionales) habría rozado 187.000 millones de dólares a fin de junio de 2018, escalando más de 20.000 millones respecto al cierre de 2017. En términos del PBI, el ratio pasó de 30% a 45% en el primer semestre del año, llevándonos sin escalas al promedio de las economías emergentes”, agregó.

 

 

“Dos años después de la reapertura al financiamiento internacional (acuerdo con los holdouts), Argentina sufrió una inesperada salida de capitales que desató una crisis cambiaria y elevó peligrosamente el ratio deuda pública/Producto. Si bien es posible que el ratio se estabilice en el futuro, para que ello suceda se tienen que dar simultáneamente varias condiciones: i) cumplir las metas fiscales acordadas con el FMI; ii) superar la recesión en la que ha caído la economía argentina; iii) estabilizar el tipo de cambio real en niveles actuales; y iv) reabrir el acceso al financiamiento externo privado”, añadió Ecolatina.

En tiempos de Luis Caputo como ministro de Finanzas, la Argentina fue el país emergente líder en la emisión de deuda soberana.

“Respecto del último punto, los inversores sólo van a volver a comprar deuda argentina cuando terminen de digerir la fenomenal emisión de bonos de 2016-2017, observen progresos en materia económica (cumplimiento de la meta fiscal, reactivación y estabilidad cambiaria), y tengan certeza de que el próximo presidente electo tendrá un approach market friendly”,continuó.

De acuerdo con el informe, “si el año que viene nuestro país no sale de la recesión, es probable que la economía caiga en un círculo vicioso de nuevos recortes de gastos y/o suba de impuestos para tratar de cumplir la meta fiscal, que deprimirán aún más la actividad”.