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En Cañuelas, la dupla Arrieta-Fassi se anota para la reelección. Potenciado por el triunfo de 2017, el frente electoral opositor deberá ordenarse o medirse en las PASO. Danza de nombres.
Redacción 12/05/2018 12:28

“Mantuvimos una reunión con Santiago Mac Goey, de Cañuelas, a quien ayudaremos en el armado de su plan de gobierno”, tuiteó el martes el diputado provincial de Cambiemos Adrián Urreli. La publicación no sólo confirma que el PRO ya está en carrera para disputarle el sillón municipal al kirchnerista Gustavo Arrieta, sino que busca marcar la cancha a sus socios radicales buscando quebrar un eventual protagonismo. Con mucho calendario por desandar, las PASO en el frente opositor se configuran como la antesala de la batalla de octubre de 2019.

El tándem Arrieta - Marisa Fassi conduce el municipio de Cañuelas desde 2007. Encabezando siempre las boletas, el actual intendente renovó su mandato dos veces. Desde ese despacho, en 2011 saltó al Ministerio de Asuntos Agrarios durante el gobierno de Daniel Scioli y en 2015, a una banca en la Cámara de Diputados nacional, en reemplazo de Verónica Magario, electa intendenta de La Matanza. Durante sus licencias como jefe comunal, el reemplazo quedó en manos de su esposa, actual jefa de Gabinete del distrito.

“No está claro quién será el candidato; puede ser cualquiera de los dos. Dependerá de distintos factores, pero seguramente será uno de ellos”, anticiparon a Letra P fuentes del oficialismo de Cañuelas que no resignan expectativas en torno a una posible reelección de Arrieta o un armado encabezado por Fassi.

La definición no será sencilla. El oficialismo deberá presentar su mejor carta para sacudirse la derrota de 2017, cuando Cambiemos dio vuelta los resultados de las PASO y se quedó con el triunfo; interrumpiendo años de titulares que hablaban de un Arrieta victorioso.

 

 

En aquella batalla, los laureles fueron para el radical Ignacio Duhalde, cabeza de lista tras un acuerdo sellado en 2015, cuando la nómina de la UCR se impuso sobre la del macrismo en las internas.

En Cambiemos, esos resultados, lejos de ordenar las fichas con las que jugarán en 2019, las desperdigaron. La escuelita de intendentes que azuza el alcalde de Vicente López, Jorge Macri, tiene entre sus alumnos a Mac Goey, concejal de Cambiemos que se define como “precandidato”. Su postulación es resistida por la pata radical de la mesa distrital de Cambiemos, que tilda de “insensatez” la premura con la que se habla de candidatos, pero no esconde que en sus filas son varios los que aspiran a ser anotados en esa carrera.

“No hay definiciones de candidatos. Cambiemos no tiene candidatos, hay varios aspirantes del PRO, la UCR y otros espacios”, respondió a Letra P el radical Horacio Cabrera, quien fue derrotado por Arrieta en octubre de 2015 y se menciona como eventual postulante.

El ex concejal considera que “lo más sensato, en este momento, es primero ver cuál es el proyecto y después, quién es el aspirante que más posibilidades tiene”.

“Hay que pensar en el nosotros y dejar de pensar en el yo. Si hace falta una interna, iremos, pero vamos primero por el diálogo”, sostuvo Cabrera y apuntó a la capacitación que impulsa el macrismo para quienes aspiren a ser candidatos en 2019. “Nosostros no precisamos escuelita, nuestra escuelita es la calle. La historia nos avala”.

 

 

El mensaje apunta a Mac Goey, el concejal que en las últimas horas se juntó con el armador del PRO en la Tercera sección electoral, el intendente de Lanús, Néstor Grindetti, y su ex jefe de Gabinete, el diputado Urreli.

Mac Goey fue sugerido como presidente del Concejo, pero finalmente se decidió que continuaría el oficialista Maximiliano Mazzanti, quien recibió el apoyo de los dos concejales del massismo, ante el empate ocho a ocho entre Unidad Ciudadana y Cambiemos.

“No soy candidato, soy precandidato”, diferencia el concejal al ser consultado por Letra P sobre su proyección para 2019 y recuerda: "Transité el ordenamiento del espacio, entré como concejal en 2015, logramos un importante consenso durante 2016 y nos propusimos en 2017 llevar adelante un acuerdo, una estrategia acertada que nos dio un resultado satisfactorio después de diez años de triunfos del Frente para la Victoria”.

De cara a la batalla del año que viene, sostuvo que, en este momento, están en “la transición para pasar de oposición a opción. Debemos demostrarles a los vecinos que somos capaces de gobernar”.

Si bien considera que es “temprano para hablar de candidaturas”, no se desentiende de su postulación. “Estoy capacitándome porque los errores no se pueden ver en la gestión. Es un acto de responsabilidad”, señaló y agregó que su participación en la “escuelita de intendentes” no busca “fomentar internas absurdas". "Nosotros queremos llevar adelante un proyecto superador al que está. No es este el principio de una interna, por el contrario, estamos llamados a fortalecer a Cambiemos, que llegue a ser gobierno en 2019 y que pueda llevar adelante el proyecto de la gobernadora y del Presidente”.

 

 

La bendición del macrismo no cayó bien en las filas radicales. “Estamos viendo que en muchos lugares el PRO ha querido instalarse presentando candidatos. Es apresurado porque todavía no hemos conversado”, señaló a este portal Ignacio Duhalde, ganador en 2017.

“Jorge Macri salió a marcar la cancha, pero es una falta de respeto al resto de los integrantes de Cambiemos, porque se exponen los nombres de los posibles candidatos como que son de Cambiemos, cuando son del PRO. ¿Qué dirían ellos si el radicalismo hubiera usado el sello de Cambiemos? Nosotros estamos lejos de apropiarnos del sello”, agregó.

De cara al próximo turno electoral, no descartó que el “radicalismo tenga su candidato”. “Se va a posicionar como columna vertebral dentro del espacio”, agregó y respaldó la posibilidad de elegir el representante de Cambiemos a nivel local en las PASO. “Si no hubiera internas, se negaría al electorado elegir quién querría que lo representara”, indicó, teniendo en cuenta que esa instancia fue el trampolín para su postulación en octubre pasado.

En Cambiemos, la danza de nombres no se termina en Cabrales, Mac Goey y Duhalde. En Cañuelas también se habla de las intenciones que baraja Leonardo Iturmendi, concejal y presidente de la Juventud Radical local; se menciona al concejal Carlos Álvarez y a Guillermo Pérez, que ya competió por ese cargo en 2007.

En el menú también se menciona a Pablo Campos, un dirigente cercano a la Fundación Los Piletones. Su desembarco sucedió hace algunos años cuando Margarita Barrientos inauguró un nuevo comedor en la ciudad de Cañuelas, donde viven sus hijos mayores.

Entusiasmados con el triunfo de 2017, el próximo paso en las filas de Cambiemos será ordenar la tropa, un escenario desprolijo si el objetivo es barrer al matrimonio Arrieta - Fassi del palacio municipal de Cañuelas.