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La socia minoritaria de Cambiemos desnudó las internas que ahora transitan el Congreso. Se plantó contra el financiamiento de campaña y contra la doctrina Bullrich: "No vamos a ir al fascismo".
Redacción 04/12/2018 19:44

Luego del riguroso silenzio stampa que mantuvo durante la cumbre del G20, la diputada y jefa de la Coalición Cívica, Elisa Carrió, utilizó su cuenta personal de Twitter para cuestionar públicamente a la ministra de Seguridad Patricia Bullrich por el nuevo reglamento que firmó para el uso de armas de fuego en manos de efectivos de fuerzas de seguridad federales, que les permite disparar cuando una persona que supuestamente cometió un delito no está armada.

 

 

“La reglamentación para fuerzas de seguridad dictada por la ministro Bullrich viola los Derechos humanos fundamentales. Nosotros no vamos a ir al fascismo”, escribió Carrió en una serie de mensajes donde buscó profundizar su embestida. “Esto no significa que la Policia no tenga el poder para mantener el orden, pero a la ministro se le va la mano”, opinó la socia menor de Cambiemos.

 

 

También blanqueó su posición sobre el proyecto presentado por el Gobierno para regular el financiamiento de los partidos políticos, luego del naufragio de la reforma electoral presentada en 2016. “Voy a votar en contra del aporte de empresas a los partidos políticos, de acuerdo con la doctrina histórica de la CC ARI porque esto es los que permite mantener la independencia para defender al pueblo. No me importa lo que opine el Presidente, sostengo lo mismo que decimos desde hace 25 años”, disparó la diputada chaqueña en referencia a uno de los proyectos que presentó el Ejecutivo para tratar en las secciones extraordinarias que convocó el presidente Mauricio Macri este lunes.

 

 

Las críticas públicas de Carrió pusieron en tela de juicio el futuro de dos de los proyectos que el Gobierno considera estratégicos para las sesiones de diciembre. También reavivaron los duros cuestionamientos de la jefa de la CC contra su ex compañera de bancada y actual titular de la cartera que coordina a las fuerzas de seguridad federales.

 

 

Hace un mes, cuando le preguntaron si consideraba que había bajado la cantidad de droga que ingresa al país opinó: "Bajó un poco, porque hay una actitud distinta de la ministra de Seguridad, porque creo que sectores de la fuerza la están engañando: le ponen droga para que ella la encuentre, pero el negocio sigue", según dijo durante un reportaje concedido al canal de cable La Nación Más.

 

 

Ante el pedido de aclarar sus conceptos, Lilita redobló la apuesta y aseguró que existen "sectores de Prefectura y Gendarmería" que "hacen el negocio, pero te entregan una parte porque te dicen que están luchando. Yo estuve en el Norte, con varias recorridas, y en ningún momento me paró un control. Ni uno sólo", sostuvo la mujer. Desde entonces ambas no se hablan y mantienen una distante relación, según pudo reconstruir este medio. Antes de ese cruce, había disparado verbalmente contra el ministro de Justicia, Germán Garavano, y presentó un pedido de Juicio Político en el Congreso para destituirlo, aunque la iniciativa no contaba con los votos suficientes para prosperar. 

Carrió blanqueó la guerra: "No me importa lo que opine el Presidente"

La socia minoritaria de Cambiemos desnudó las internas que ahora transitan el Congreso. Se plantó contra el financiamiento de campaña y contra la doctrina Bullrich: "No vamos a ir al fascismo".

Luego del riguroso silenzio stampa que mantuvo durante la cumbre del G20, la diputada y jefa de la Coalición Cívica, Elisa Carrió, utilizó su cuenta personal de Twitter para cuestionar públicamente a la ministra de Seguridad Patricia Bullrich por el nuevo reglamento que firmó para el uso de armas de fuego en manos de efectivos de fuerzas de seguridad federales, que les permite disparar cuando una persona que supuestamente cometió un delito no está armada.

 

 

“La reglamentación para fuerzas de seguridad dictada por la ministro Bullrich viola los Derechos humanos fundamentales. Nosotros no vamos a ir al fascismo”, escribió Carrió en una serie de mensajes donde buscó profundizar su embestida. “Esto no significa que la Policia no tenga el poder para mantener el orden, pero a la ministro se le va la mano”, opinó la socia menor de Cambiemos.

 

 

También blanqueó su posición sobre el proyecto presentado por el Gobierno para regular el financiamiento de los partidos políticos, luego del naufragio de la reforma electoral presentada en 2016. “Voy a votar en contra del aporte de empresas a los partidos políticos, de acuerdo con la doctrina histórica de la CC ARI porque esto es los que permite mantener la independencia para defender al pueblo. No me importa lo que opine el Presidente, sostengo lo mismo que decimos desde hace 25 años”, disparó la diputada chaqueña en referencia a uno de los proyectos que presentó el Ejecutivo para tratar en las secciones extraordinarias que convocó el presidente Mauricio Macri este lunes.

 

 

Las críticas públicas de Carrió pusieron en tela de juicio el futuro de dos de los proyectos que el Gobierno considera estratégicos para las sesiones de diciembre. También reavivaron los duros cuestionamientos de la jefa de la CC contra su ex compañera de bancada y actual titular de la cartera que coordina a las fuerzas de seguridad federales.

 

 

Hace un mes, cuando le preguntaron si consideraba que había bajado la cantidad de droga que ingresa al país opinó: "Bajó un poco, porque hay una actitud distinta de la ministra de Seguridad, porque creo que sectores de la fuerza la están engañando: le ponen droga para que ella la encuentre, pero el negocio sigue", según dijo durante un reportaje concedido al canal de cable La Nación Más.

 

 

Ante el pedido de aclarar sus conceptos, Lilita redobló la apuesta y aseguró que existen "sectores de Prefectura y Gendarmería" que "hacen el negocio, pero te entregan una parte porque te dicen que están luchando. Yo estuve en el Norte, con varias recorridas, y en ningún momento me paró un control. Ni uno sólo", sostuvo la mujer. Desde entonces ambas no se hablan y mantienen una distante relación, según pudo reconstruir este medio. Antes de ese cruce, había disparado verbalmente contra el ministro de Justicia, Germán Garavano, y presentó un pedido de Juicio Político en el Congreso para destituirlo, aunque la iniciativa no contaba con los votos suficientes para prosperar.