X
La jefa de la Coalición Cívica y la ministra de Seguridad ya no tienen el vínculo de amistad que cultivaron cuando eran diputadas. No se hablan desde hace meses. Las dudas de Lilita por los decomisos.
Por 05/11/2018 20:53
Meme de choque
La mano dura de Macri

En la Casa Rosada prefieren bajarle el tono. Retratan la pelea de dos figuras estridentes de Cambiemos como “un escarceo propio de la gestión”. Sin embargo, la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, y la diputada nacional Elisa Carrió no se hablan desde hace meses, en un proceso de tensión que tuvo su pico máximo hace 20 días, cuando la socia menor de Cambiemos incluyó a “Pato” entre los destinatarios de la gruesa munición verbal que disparó contra distintos miembros del gabinete, incluído el presidente Mauricio Macri.

"Bajó un poco, porque hay una actitud distinta de la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, porque creo que sectores de la fuerza la están engañando: le ponen droga para que ella la encuentre, pero el negocio sigue", espetó la chaqueña durante un reportaje al canal de cable La Nación +, donde le preguntaron si creía que había bajado la cantidad de droga que ingresa al país. Cuando le pidieron que aclarara, la titular de la Coalición Cívica oscureció los humores de Balcarce 50, pero también de la sede ministerial de Gelly y Obes. Dijo que hay "sectores de Prefectura, de Gendarmería" que "hacen el negocio, pero te entregan una parte porque te dicen que están luchando. Yo estuve en el Norte, con varias recorridas, y en ningún momento me paró un control. Ni uno solo".

 

 

Dentro de Balcarce 50 los dardos de Lilita no han perdido vigencia, aunque fueron lanzados hace 20 días, acompañados por la furibunda ofensiva de la chaqueña contra el jefe del Estado y el ministro de Justicia, Germán Garavano. La bravata mediática se concretó pocas horas después de presentar en la Cámara de Diputados un pedido de juicio político para pedir la destitución del titular de la cartera judicial, una ofensiva legislativa que no cuenta con los números necesarios para prosperar en el Congreso, pero que obligó a Macri a respaldar al funcionario y desconocer la denuncia de su aliada.

 

 

“No hubo contacto con ella. Hace poco planteó esto que dijo de Gendarmería y el decomiso de droga. Alguna vez también dijo que era muy dura, pero no mucho más. También la elogió en otras oportunidades. Pero sí, lógicamente hay mayor distancia”, confió a Letra P una fuente cercana a Carrió, que desde sus últimas declaraciones guarda un riguroso silencio como “prenda de paz” a pedido del Gobierno y de sus legisladores más cercanos.

 

 

La acusación de Lilita cayó como una piedra en el humor de Bullrich, porque sembró dudas sobre su principal eje de gestión, basado en comunicar masivamente cada operativo antidrogas que realizan las fuerzas de seguridad bajo su mando. La única respuesta que verbalizó la ministra fue en diálogo al periodista Luis Novaresio, en un cuidado reportaje por televisión abierta. "Me entristece lo que dijo Carrió, porque creo que la lucha que se está dando contra el narcotráfico es muy fuerte. Me parece injusto lo que dijo, lo pensé mucho y con mi equipo dije 'vamos para adelante'. Parece que soy medio tonta, ¿no?", ironizó la funcionaria, que en otro momento de su carrera política hacía tándem en la Cámara baja con Carrió y con la actual titular de la Oficina Anticorrupción, Laura Alonso, que tiene rango de secretaria de Estado bajo la férula de Garavano y también es depositaria de la desilusión de "Lilita". 

 

 

“La verdad es que no sacamos el 100% de la droga, porque es imposible. Pero que se la estamos haciendo difícil, se la estamos haciendo difícil", agregó Bullrich luego de ordenarle al jefe de Gendarmería Nacional, José Otero, que le contestara en el mismo tono adolorido.

 

 

“En relación a expresiones vertidas por la señora diputada Carrió, el comandante de Gendarmería Nacional pone en conocimiento que nuestra actividad investigativa y operativa cuenta con el debido control y supervisión. “Es por ello que expresiones generalizadas que ponen mácula sobre la actividad de la Institución generan profunda tristeza”, sostuvo el uniformado y recalcó que “la lucha contra el narcotráfico, empleando distintas estrategias con óptimos resultados que se ven acrecentados día a día”.

 

 

Luego de ambos mensajes en el Gobierno eligieron volver al bajo perfil y “no mover más el avispero”. “Ella fue clara: no pondrá en riesgo a Cambiemos, pero, por fuera de eso, todo es posible”, aseguró una fuente del PRO. “No creo que se anime a pedir un juicio político contra Patricia, porque tampoco tendría éxito, pero ya con lo que dijo puso un manto de sospecha innecesario sobre una política central de nuestro gobierno”, se lamentó la fuente consultada, que confirmó la bronca de Bullrich y el silencio presidencial. “Pato está mas jugada en alinearse con Mauricio que él en respaldarla como hizo con Garavano”, deslizó el macrista con rango de funcionario, que tampoco pudo asegurar algún encuentro público entre las dos damas, ahora distanciadas en una sorda pelea. 

Ante las consultas de este medio, los voceros de la ministra de Seguridad eligieron el silencio. 

 

Se acabó el amor: las razones del divorcio de Bullrich y Carrió

La jefa de la Coalición Cívica y la ministra de Seguridad ya no tienen el vínculo de amistad que cultivaron cuando eran diputadas. No se hablan desde hace meses. Las dudas de Lilita por los decomisos.

En la Casa Rosada prefieren bajarle el tono. Retratan la pelea de dos figuras estridentes de Cambiemos como “un escarceo propio de la gestión”. Sin embargo, la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, y la diputada nacional Elisa Carrió no se hablan desde hace meses, en un proceso de tensión que tuvo su pico máximo hace 20 días, cuando la socia menor de Cambiemos incluyó a “Pato” entre los destinatarios de la gruesa munición verbal que disparó contra distintos miembros del gabinete, incluído el presidente Mauricio Macri.

"Bajó un poco, porque hay una actitud distinta de la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, porque creo que sectores de la fuerza la están engañando: le ponen droga para que ella la encuentre, pero el negocio sigue", espetó la chaqueña durante un reportaje al canal de cable La Nación +, donde le preguntaron si creía que había bajado la cantidad de droga que ingresa al país. Cuando le pidieron que aclarara, la titular de la Coalición Cívica oscureció los humores de Balcarce 50, pero también de la sede ministerial de Gelly y Obes. Dijo que hay "sectores de Prefectura, de Gendarmería" que "hacen el negocio, pero te entregan una parte porque te dicen que están luchando. Yo estuve en el Norte, con varias recorridas, y en ningún momento me paró un control. Ni uno solo".

 

 

Dentro de Balcarce 50 los dardos de Lilita no han perdido vigencia, aunque fueron lanzados hace 20 días, acompañados por la furibunda ofensiva de la chaqueña contra el jefe del Estado y el ministro de Justicia, Germán Garavano. La bravata mediática se concretó pocas horas después de presentar en la Cámara de Diputados un pedido de juicio político para pedir la destitución del titular de la cartera judicial, una ofensiva legislativa que no cuenta con los números necesarios para prosperar en el Congreso, pero que obligó a Macri a respaldar al funcionario y desconocer la denuncia de su aliada.

 

 

“No hubo contacto con ella. Hace poco planteó esto que dijo de Gendarmería y el decomiso de droga. Alguna vez también dijo que era muy dura, pero no mucho más. También la elogió en otras oportunidades. Pero sí, lógicamente hay mayor distancia”, confió a Letra P una fuente cercana a Carrió, que desde sus últimas declaraciones guarda un riguroso silencio como “prenda de paz” a pedido del Gobierno y de sus legisladores más cercanos.

 

 

La acusación de Lilita cayó como una piedra en el humor de Bullrich, porque sembró dudas sobre su principal eje de gestión, basado en comunicar masivamente cada operativo antidrogas que realizan las fuerzas de seguridad bajo su mando. La única respuesta que verbalizó la ministra fue en diálogo al periodista Luis Novaresio, en un cuidado reportaje por televisión abierta. "Me entristece lo que dijo Carrió, porque creo que la lucha que se está dando contra el narcotráfico es muy fuerte. Me parece injusto lo que dijo, lo pensé mucho y con mi equipo dije 'vamos para adelante'. Parece que soy medio tonta, ¿no?", ironizó la funcionaria, que en otro momento de su carrera política hacía tándem en la Cámara baja con Carrió y con la actual titular de la Oficina Anticorrupción, Laura Alonso, que tiene rango de secretaria de Estado bajo la férula de Garavano y también es depositaria de la desilusión de "Lilita". 

 

 

“La verdad es que no sacamos el 100% de la droga, porque es imposible. Pero que se la estamos haciendo difícil, se la estamos haciendo difícil", agregó Bullrich luego de ordenarle al jefe de Gendarmería Nacional, José Otero, que le contestara en el mismo tono adolorido.

 

 

“En relación a expresiones vertidas por la señora diputada Carrió, el comandante de Gendarmería Nacional pone en conocimiento que nuestra actividad investigativa y operativa cuenta con el debido control y supervisión. “Es por ello que expresiones generalizadas que ponen mácula sobre la actividad de la Institución generan profunda tristeza”, sostuvo el uniformado y recalcó que “la lucha contra el narcotráfico, empleando distintas estrategias con óptimos resultados que se ven acrecentados día a día”.

 

 

Luego de ambos mensajes en el Gobierno eligieron volver al bajo perfil y “no mover más el avispero”. “Ella fue clara: no pondrá en riesgo a Cambiemos, pero, por fuera de eso, todo es posible”, aseguró una fuente del PRO. “No creo que se anime a pedir un juicio político contra Patricia, porque tampoco tendría éxito, pero ya con lo que dijo puso un manto de sospecha innecesario sobre una política central de nuestro gobierno”, se lamentó la fuente consultada, que confirmó la bronca de Bullrich y el silencio presidencial. “Pato está mas jugada en alinearse con Mauricio que él en respaldarla como hizo con Garavano”, deslizó el macrista con rango de funcionario, que tampoco pudo asegurar algún encuentro público entre las dos damas, ahora distanciadas en una sorda pelea. 

Ante las consultas de este medio, los voceros de la ministra de Seguridad eligieron el silencio.