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La unidad del peronismo salteño, atada al futuro de Urtubey

El gobernador unificará las elecciones provinciales con las nacionales. Su discurso anti Cristina limita acuerdos con el kirchnerismo local. La carrera presidencial y el riesgo Cambiemos.
Por 28/12/2018 19:33

La apuesta de Juan Manuel Urtubey de competir en la carrera presidencial con un discurso crítico de Cristina Fernández de Kirchner y su decisión de unificar la elección de Salta con la nacional ponen en jaque las posibilidades del peronismo salteño de llegar a los comicios con un esquema de unidad que le permita retener el poder de la provincia.

A contramano de lo que hizo la mayoría de los gobernadores del PJ, que optó por desdoblar la elección, preservar el territorio, contener a todo el peronismo local y asegurarse la victoria, Urtubey confirmó en septiembre su decisión de unificar los comicios de Salta con los presidenciales. La situación del salteño es distinta de la sus pares peronistas: no tiene posibilidades de ir por la reelección – terminará en 2019 su tercer mandato – y quiere competir por la presidencia.

Sin Urtubey en la cancha, en Salta danzan los nombres de los posibles candidatos del peronismo para sucederlo. Dentro del esquema oficialista se anotan, cerca del gobernador, el actual vicegobernador, Miguel Isa; el diputado nacional Pablo Kosiner y el ex jefe de Gabinete Carlos Parodi. En el mismo sector, pero con un discurso más independiente y conciliador con el kirchnerismo, se ubica el diputado nacional Javier David. Urtubey no se pronunció en favor de ninguno y tampoco lo hará. Según dijo públicamente, abrirá el juego y dejará que el electorado defina. En tanto, el cristinismo impulsa al ex intendente de Tartagal y diputado nacional por Unidad Ciudadana Sergio “Oso” Leavy.

 

 

Los dos sectores del peronismo fueron divididos a la elección nacional de 2017, luego de que el kircherismo decidiera romper con el peronismo que conduce Urtubey, con fuertes críticas respecto de su relación con la Casa Rosada. El resultado de esa grieta interna fue el triunfo de Cambiemos, que obtuvo el 30,9 por ciento de los votos. En segundo lugar quedó el Frente Unidad y Renovación, del gobernador Urtubey, con el 25 por ciento de los votos. Apenas un punto atrás se ubicó Unidad Ciudadana, que logró colocar a Leavy en la Cámara de Diputados.  

Aunque la derrota legislativa advirtió sobre los riesgos de llegar a la elección con el peronismo dividido en dos, todo indica que el mismo esquema se repetirá en 2019.

Aunque la derrota legislativa advirtió sobre los riesgos de llegar a la elección con el peronismo dividido en dos, todo indica que el mismo esquema se repetirá en 2019, lo que aumenta las acciones locales de Cambiemos, que apostaría al intendente de la capital provincial, Gustavo Sáenz, como candidato a gobernador. Sáenz también proviene del peronismo. Fue secretario de Gobierno de la ciudad durante la intendencia de Isa y tendió puentes con Cambiemos, aunque también tiene una relación fluida con el gobernador Urtubey.

Aunque Sáenz mide bien en las encuestas, la cercanía con el Gobierno nacional no lo beneficia. En Salta, el presidente Mauricio Macri salió tercero en la elección presidencial de 2015, con el 20,77 por ciento de los votos. Según los números que manejan en el campamento de Unidad Ciudadana, la intención de voto a gobernador de Sáenz hoy ronda el mismo número. Sin embargo, la división peronista puede allanarle el camino.

“Es un riesgo grande, pero hoy en día es difícil imaginar que podamos llegar unidos a la elección”, dicen en el peronismo que se referencia en Urtubey. El gobernador, sin embargo, había analizado en la previa que la elección ejecutiva podía cambiar el esquema que marcó la derrota de 2017 y que el peronismo podía llegar a una primaria en 2019 con diferentes candidatos que expresaran a todos los sectores, incluido el kirchnerismo. "En las provincias hay otra lógica. No te lo firmo, pero es muy probable que en 2019 vayamos juntos a la elección. Una cosa son las legislativas, pero en la ejecutiva funciona de otra forma", dijo Urtubey en abril a Letra P ante la consulta sobre un posible acuerdo con Unidad Ciudadana en Salta.

Ocho meses después, en el entorno del gobernador y en el kirchnerismo afirman que el discurso “tan fuerte” del salteño contra Cristina, a quien señala una y otra vez como su “límite”, hacen “imposible” la alianza local, pese a que, en los hechos, el diálogo entre algunos dirigentes es fluido. Leavy y David abonan la idea de la unidad, suelen mostrarse juntos y compartieron hace diez días una actividad con Alberto Fernández, hombre de consulta permanente de Cristina que marcó fuertes diferencias con Urtubey. David se desmarcó varias veces de las posiciones del gobernador, como en las votaciones del Presupuesto 2019 y la reforma previsional, a las que se opuso en el recinto. Así, el diputado de Argentina Federal aspira a seducir también al peronismo kirchnerista.   

 

 

La figura de la ex presidenta condiciona los movimientos. Cristina tiene una alta intención de voto sobre todo en el norte de la provincia de Salta, donde Leavy obtuvo el año pasado casi 50 por ciento de los votos. El referente de Unidad Ciudadana apuesta al crecimiento desde el interior hacia la capital, donde planea instalarse en febrero para empezar la campaña. Leavy está convencido de que puede convertirse en el próximo gobernador si Cristina lanza su candidatura presidencial y camina con él la provincia, aunque el peronismo de Urtubey es el que maneja el aparato provincial.  

La participación de la ex presidenta será clave, así como la definición de Urtubey. Según pudo saber este portal, en el peronismo salteño esperan que en abril o mayo se aclare finalmente el tablero nacional y eso despeje el panorama local. Las posibilidades son múltiples. Una primera opción sería que el kirchnerismo y Argentina Federal llegaran a un entendimiento a nivel nacional y borraran de un plumazo las diferencias locales. Ese escenario es altamente improbable.

 

 

La segunda posibilidad que barajan en el peronismo local es que Urtubey desistiera de su candidatura presidencial, lo que liberaría a todos los referentes de las condiciones que les impone su posicionamiento y habilitaría el diálogo para la unidad. La tercera vía estaría marcada por la competencia de Cristina y Urtubey como candidatos presidenciales, lo que consolidaría la división peronista: Leavy se encolumnaría detrás de la ex presidenta, mientras que los posibles candidatos Isa, David, Kosiner y Parodi competirían por la lista que impulsara el gobernador.

Aun así, las puertas no están cerradas. Aunque las elecciones primarias y las generales salteñas coincidirán con las nacionales, el sistema electoral que utilizan en Salta - la boleta electrónica - difiere del que se utilizará en las presidenciales - la boleta de papel tradicional –, por lo que ningún candidato provincial verá su cara pegada a quien tenga aspiraciones de llegar a la Rosada. La diferencia de sistemas podría contribuir a evitar la fractura definitiva, aunque las posibilidades son bajas. Las definiciones se harán esperar y estarán atadas a la decisión final de Cristina y Urtubey.   

La unidad del peronismo salteño, atada al futuro de Urtubey

El gobernador unificará las elecciones provinciales con las nacionales. Su discurso anti Cristina limita acuerdos con el kirchnerismo local. La carrera presidencial y el riesgo Cambiemos.

La apuesta de Juan Manuel Urtubey de competir en la carrera presidencial con un discurso crítico de Cristina Fernández de Kirchner y su decisión de unificar la elección de Salta con la nacional ponen en jaque las posibilidades del peronismo salteño de llegar a los comicios con un esquema de unidad que le permita retener el poder de la provincia.

A contramano de lo que hizo la mayoría de los gobernadores del PJ, que optó por desdoblar la elección, preservar el territorio, contener a todo el peronismo local y asegurarse la victoria, Urtubey confirmó en septiembre su decisión de unificar los comicios de Salta con los presidenciales. La situación del salteño es distinta de la sus pares peronistas: no tiene posibilidades de ir por la reelección – terminará en 2019 su tercer mandato – y quiere competir por la presidencia.

Sin Urtubey en la cancha, en Salta danzan los nombres de los posibles candidatos del peronismo para sucederlo. Dentro del esquema oficialista se anotan, cerca del gobernador, el actual vicegobernador, Miguel Isa; el diputado nacional Pablo Kosiner y el ex jefe de Gabinete Carlos Parodi. En el mismo sector, pero con un discurso más independiente y conciliador con el kirchnerismo, se ubica el diputado nacional Javier David. Urtubey no se pronunció en favor de ninguno y tampoco lo hará. Según dijo públicamente, abrirá el juego y dejará que el electorado defina. En tanto, el cristinismo impulsa al ex intendente de Tartagal y diputado nacional por Unidad Ciudadana Sergio “Oso” Leavy.

 

 

Los dos sectores del peronismo fueron divididos a la elección nacional de 2017, luego de que el kircherismo decidiera romper con el peronismo que conduce Urtubey, con fuertes críticas respecto de su relación con la Casa Rosada. El resultado de esa grieta interna fue el triunfo de Cambiemos, que obtuvo el 30,9 por ciento de los votos. En segundo lugar quedó el Frente Unidad y Renovación, del gobernador Urtubey, con el 25 por ciento de los votos. Apenas un punto atrás se ubicó Unidad Ciudadana, que logró colocar a Leavy en la Cámara de Diputados.  

Aunque la derrota legislativa advirtió sobre los riesgos de llegar a la elección con el peronismo dividido en dos, todo indica que el mismo esquema se repetirá en 2019.

Aunque la derrota legislativa advirtió sobre los riesgos de llegar a la elección con el peronismo dividido en dos, todo indica que el mismo esquema se repetirá en 2019, lo que aumenta las acciones locales de Cambiemos, que apostaría al intendente de la capital provincial, Gustavo Sáenz, como candidato a gobernador. Sáenz también proviene del peronismo. Fue secretario de Gobierno de la ciudad durante la intendencia de Isa y tendió puentes con Cambiemos, aunque también tiene una relación fluida con el gobernador Urtubey.

Aunque Sáenz mide bien en las encuestas, la cercanía con el Gobierno nacional no lo beneficia. En Salta, el presidente Mauricio Macri salió tercero en la elección presidencial de 2015, con el 20,77 por ciento de los votos. Según los números que manejan en el campamento de Unidad Ciudadana, la intención de voto a gobernador de Sáenz hoy ronda el mismo número. Sin embargo, la división peronista puede allanarle el camino.

“Es un riesgo grande, pero hoy en día es difícil imaginar que podamos llegar unidos a la elección”, dicen en el peronismo que se referencia en Urtubey. El gobernador, sin embargo, había analizado en la previa que la elección ejecutiva podía cambiar el esquema que marcó la derrota de 2017 y que el peronismo podía llegar a una primaria en 2019 con diferentes candidatos que expresaran a todos los sectores, incluido el kirchnerismo. "En las provincias hay otra lógica. No te lo firmo, pero es muy probable que en 2019 vayamos juntos a la elección. Una cosa son las legislativas, pero en la ejecutiva funciona de otra forma", dijo Urtubey en abril a Letra P ante la consulta sobre un posible acuerdo con Unidad Ciudadana en Salta.

Ocho meses después, en el entorno del gobernador y en el kirchnerismo afirman que el discurso “tan fuerte” del salteño contra Cristina, a quien señala una y otra vez como su “límite”, hacen “imposible” la alianza local, pese a que, en los hechos, el diálogo entre algunos dirigentes es fluido. Leavy y David abonan la idea de la unidad, suelen mostrarse juntos y compartieron hace diez días una actividad con Alberto Fernández, hombre de consulta permanente de Cristina que marcó fuertes diferencias con Urtubey. David se desmarcó varias veces de las posiciones del gobernador, como en las votaciones del Presupuesto 2019 y la reforma previsional, a las que se opuso en el recinto. Así, el diputado de Argentina Federal aspira a seducir también al peronismo kirchnerista.   

 

 

La figura de la ex presidenta condiciona los movimientos. Cristina tiene una alta intención de voto sobre todo en el norte de la provincia de Salta, donde Leavy obtuvo el año pasado casi 50 por ciento de los votos. El referente de Unidad Ciudadana apuesta al crecimiento desde el interior hacia la capital, donde planea instalarse en febrero para empezar la campaña. Leavy está convencido de que puede convertirse en el próximo gobernador si Cristina lanza su candidatura presidencial y camina con él la provincia, aunque el peronismo de Urtubey es el que maneja el aparato provincial.  

La participación de la ex presidenta será clave, así como la definición de Urtubey. Según pudo saber este portal, en el peronismo salteño esperan que en abril o mayo se aclare finalmente el tablero nacional y eso despeje el panorama local. Las posibilidades son múltiples. Una primera opción sería que el kirchnerismo y Argentina Federal llegaran a un entendimiento a nivel nacional y borraran de un plumazo las diferencias locales. Ese escenario es altamente improbable.

 

 

La segunda posibilidad que barajan en el peronismo local es que Urtubey desistiera de su candidatura presidencial, lo que liberaría a todos los referentes de las condiciones que les impone su posicionamiento y habilitaría el diálogo para la unidad. La tercera vía estaría marcada por la competencia de Cristina y Urtubey como candidatos presidenciales, lo que consolidaría la división peronista: Leavy se encolumnaría detrás de la ex presidenta, mientras que los posibles candidatos Isa, David, Kosiner y Parodi competirían por la lista que impulsara el gobernador.

Aun así, las puertas no están cerradas. Aunque las elecciones primarias y las generales salteñas coincidirán con las nacionales, el sistema electoral que utilizan en Salta - la boleta electrónica - difiere del que se utilizará en las presidenciales - la boleta de papel tradicional –, por lo que ningún candidato provincial verá su cara pegada a quien tenga aspiraciones de llegar a la Rosada. La diferencia de sistemas podría contribuir a evitar la fractura definitiva, aunque las posibilidades son bajas. Las definiciones se harán esperar y estarán atadas a la decisión final de Cristina y Urtubey.