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El funcionario ordenó el congelamiento salarial en todo el sistema federal, de agencias, canales y radios a su cargo en un 2018 de pico inflacionario. Críticas y resistencia en su propia tropa.
Redacción 19/12/2018 10:16

La situación de los medios públicos volvió a levantar temperatura los últimos meses por la orden de Hernán Lombardi de congelar los sueldos de los trabajadores, una decisión que acrecienta a tensión sindical pero también provoca una fuerte interna con los funcionarios que conducen las empresas del Estado.

En un año que prevé la inflación más alta en el último cuarto de siglo, Lombardi decidió hacer extensiva la política de paritaria cero de Canal 7 a Radio Nacional y la agencia Télam. El año pasado, los trabajadores de la Televisión Pública fueron los primeros afectados por el ajuste en el Sistema Federal de Medios Públicos que, campaña de estigmatización mediante, abrió el camino para congelar los salarios en la señal e, incluso, rebajarlos a través del desconocimientos de ítems salariales previsto en el convenio del sector.

La diferencia es que el intento de replicar esa política en Radio Nacional y Télam empieza a generar resistencia en los funcionarios propios, que ven con preocupación las posibilidad de administrar los medios sin una mínima recomposición salarial.

 

 

El subdirector de Radio Nacional Fernando Subirats y la gerenta de Recursos Humanos de RTA, Marisa Piñeyro, dos de los funcionarios que ofician como interlocutores con los gremios de la emisora, le pidieron la semana pasada a los sindicatos un cuarto intermedio en la negociación ante la imposibilidad de proponer siquiera un porcentaje de aumento.

La reunión que debía concretarse este miércoles por la mañana se postergó y aumentó la incertidumbre de que no haya respuestas afirmativas. Hasta el momento, los funcionarios sólo tantearon la posibilidad de pagar un bono no remunerativo y excepcional de entre 3.000 y 5.000 pesos que los gremios no estarían dispuestos a aceptar.

En diferentes reuniones, los dos funcionarios de RTA deslizaron la posibilidad de renunciar si no consiguen resolver el tema dado que, consideran, la situación interna se volvería ingobernable.

El clima de ebullición en la radio pública crece al punto que se están autoconvocando asambleas de trabajadores que preocupan incluso a los gremios paritarios que se sientan en la mesa de negociación. En consonancia con la suspensión de la mesa negociadora, los trabajadores de prensa iniciaron el miércoles un cese de actividades por 24 horas que afectó el informativo, uno de los servicios más destacados del medio, y la transmisión en vivo se trasladó al CCK para poder mantener el aire.

La situación en la Televisión Pública, con los mismo negociadores gubernamentales, es muy similar. Los funcionario aseguran que RTA tiene la voluntad de pagar un aumento pero que el Ministerio de Hacienda no facilita el desembolso, un argumento que provoca suspicacias entre los sindicatos del canal pero que contrasta con las excusas de quienes dirigen Télam.

La agencia de bandera aún no se recupera del monumental conflicto que la atravesó este año cuando el directorio a cargo de Rodolfo Pousá y Ricardo Carpena intentó despedir a más del 40% de los empleados. Derrotados en la justicia, que ordenó la reincorporación de casi la totalidad de los cesanteados, los funcionarios llegaron debilitados a la batalla salarial de fin de año.

 

 

A diferencia de lo que dicen sus colegas de RTA, en el directorio de Télam señalan como responsable de la negativa a pautar un acuerdo paritario al propio Lombardi. Por lo bajo, los directores juran y perjuran que ellos tienen tomada la decisión de aplicar la recomposición salarial pactada entre UPCN y el Ministerio de Modernización, pero que es el funcionario radical el que insiste en que la paritaria cero corre para todos los medios públicos.

La preocupación de Pousá y Carpena, antes que estar guiada por el temor a la gobernabilidad del medio, tiene que ver con que el decreto que creó la Sociedad del Estado que maneja Télam establece que la empresa "deberá cumplir la normativa vigente para el sector público nacional en materia de negociación colectiva y todas aquellas medidas de incidencia económico-salarial”. Su desconocimiento les augura en un futuro mediato una segura citación en la justicia por incumplimiento de sus deberes de funcionarios públicos.

El fin del paro de 24 horas anunciado sorpresivamente el miércoles por los trabajadores de Radio Nacional coincidirá con una protesta que reunirá a los trabajadores de todos los medios públicos el mediodía del jueves en la puerta del CCK. Bajo la consigna "Por un 2019 con trabajo y salarios dignos" el Sindicato de Prensa de Buenos Aires (Sipreba) convocó a una choriceada en la puerta del edificio donde trabaja Lombardi para exigir una recomposición salarial.