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El Ministerio de Transporte le cedió gratis a la gobernadora el segundo piso del Museo Nacional Ferroviario, en el barrio de Retiro. Está instalada allí desde hace tres meses.
Por 17/12/2018 19:36

Desde hace tres meses y sin poner un solo peso, la gobernadora bonaerense, María Eugenia Vidal, cuenta con un nuevo despacho en el coqueto barrio de Retiro, a dos cuadras del Hotel Sheraton y casi a la misma distancia del edificio que funciona como sede del Frente Renovador, sobre las primeras y costosas cuadras de Avenida Libertador. Las oficinas que utiliza la mandataria provincial y parte de su gabinete ocupan todo el segundo piso del Museo Nacional Ferroviario (MNF) Raúl Scalabrini Ortiz, que fue recuperado a nuevo por el Ministerio de Transporte a través de la Administración de Infraestructura Ferroviaria (ADIF), que invirtió 27 millones de pesos para restaurar las instalaciones del inmueble y devolverlo a sus funciones museológicas.

Sin embargo, hasta que recupere su misión originaria, la empresa estatal que conduce Guillermo Fiad aceptó firmar una acuerdo de “cesión de uso de oficinas” por un año y medio, en respuesta a un “pedido de la Provincia para la ocupación de sus recursos humanos”. Según explicaron será “en pos de lograr sus objetivos, incluyendo la evaluación, análisis, estudios, coordinación e implementación de las acciones necesarias para complementar sus políticas en materia de infraestructura, transporte y desarrollo urbano”, detallaron fuentes de la ADIF ante las consultas de este medio, aunque el lapso de uso coincide con el tramo más caliente del año electoral que está por comenzar.

 

 

El acuerdo data de junio pasado y se extenderá hasta diciembre de 2019. Fuentes bonaerenses confirmaron que las oficinas son ocupadas desde hace tres meses. Cuenta con ascensores nuevos, mobiliario a estrenar, interiores recuperados y grandes oficinas en el segundo piso del edificio, íntegramente destinadas al uso del Ejecutivo provincial. Cuenta con un gran despacho vidriado, con vista a la zona norte capitalina. Allí Vidal puede apreciar, desde su escritorio, el movimiento ferroviario de Retiro y el skyline del barrio.

Todas las instalaciones podrán ser utilizadas por Vidal y sus funcionarios hasta que concluya su mandato. En la empresa pública ADIF (más conocida por su marca Trenes Argentinos Infraestructura) justificaron la “cesión de uso”, porque “teniendo en cuenta que, con la puesta en valor de dicho edificio, Trenes Argentinos Infraestructura podría tener subutilizado el inmueble por un tiempo determinado, se decidió acceder al pedido de la Provincia por el término de 18 meses”.

 

 

TERCERA SUCURSAL EN TRES AÑOS. Se trata de la tercera locación que utiliza el gobierno provincial en la Ciudad de Buenos Aires desde que Vidal es gobernadora. Antes hubo dos experiencias fallidas. La primera fue en las oficinas que tradicionalmente destina la Casa Matriz del Banco Provincia (BaPro) para el jefe del Ejecutivo bonaerense, pero luego hubo una mudanza forzada a la planta baja de la Casa que tiene la provincia en la avenida Callao al 300. En ambos lugares, los funcionarios del PRO tuvieron que afrontar intensas protestas de trabajadores estatales: en la entidad financiera pública por los reclamos de los trabajadores bancarios y en la Casa de la Provincia por las protestas de sus docentes.

A diferencia del BaPro y de Callao, el segundo piso del Museo es mucho más accesible para la logística de los funcionarios bonaerenses, por su acceso inmediato desde Avenida Libertador a la subida de la autopista Illia, una conexión que le permite a Vidal “moverse con más velocidad en sus viajes a su residencia”, ubicada dentro de la base militar que tiene la Fuerza Aérea en el partido bonaerense de Morón.

 

 

El MNF fue inaugurado en 1968, en la cabecera del sector de cargas de los ferrocarriles estatales de Retiro. Su edificio es un dock, con fachada de ladrillo visto, idéntico a las estructuras originales de Puerto Madero. Su último intento de recuperación data de 2014, con un plan de obra que quedó frenado y fue rescindido por la actual gestión. Esta etapa implicó un desembolso de 27 millones de pesos. “No contaba con baños públicos, ni para el personal, que tenía que utilizar baños químicos. Luego de la rescisión de ese contrato, la ADIF volvió a licitar la puesta en valor del edificio para utilizar los pisos superiores como oficinas, dotar de baños públicos, privados y dependencias para el personal del Museo en la planta baja y terminar la puesta en valor de un edificio histórico”, confió a Letra P una fuente de la empresa estatal ferroviaria.

Los trabajos ya están por terminar, aunque el segundo piso fue una de las primeras etapas finalizadas. Las plantas superiores serán para la ADIF y “la última parte de la obra implica la construcción de un entrepiso en la planta baja, donde estará emplazado el Centro de Estudios Ferroviarios, y permitirá aumentar la superficie del Museo, que volverá a abrir sus puertas una vez concluido el entrepiso”. Hasta entonces, el edificio estilo inglés será utilizado casi exclusivamente por Vidal, aunque en la empresa sostienen que ya hay 200 personas trabajando en las dos plantas superiores.