X
El faltazo sin aviso del economista Gerchunoff al almuerzo de este miércoles enrareció aún más un clima negativo de los empresarios con la coyuntura y la crisis. Elogio a Gallardo y el caso CUBA.
Por 07/11/2018 17:18

Gerchunoff, el economista radical que faltó al almuerzo. 

 

“¿DÓNDE ESTÁ PABLITO?” No hay lugar en las mesas. Tanto, que una de las dos armadas para el periodismo se comparte con empresarios que no sabían dónde sentarse. A las 13.15, el economista Pablo Gerchunoff, el ex funcionario radical que es respetado en diferentes ámbitos por su claridad argumental e histórica, no aparece. Debió llegar al Sheraton de la Avenida Córdoba media hora antes. “No atiende el teléfono ni contesta los mensajes”, se desespera una de las organizadoras de los almuerzos del Rotary Club. “¿Dónde está Pablito? Lo conocemos desde chiquito”, agrega un CEO que ya vivió al menos 80 primaveras y se admite “militante histórico de la UCR”. Ya el periodismo y los más de 200 invitados degustaron una entrada ochentosa como la mayor parte de la carta del clásico hotel: dos fetas de jamón cocido con ensalada waldorff y brotes de rúcula. Gerchunoff sigue sin llegar ni dar señales de vida. Algunos preguntan “si le habrá pasado algo”.

Corre el vino Rutini y el segundo plato, el pollo con papas noisette, para no extrañar una década gloriosa. Gerchunoff no llegó ni llegará y lo reemplaza una periodista con pantalla. Liliana Franco, histórica acreditada en la Casa de Gobierno, ayuda a salir del paso cuando cuentan anécdotas del poder macrista, entrevistada por Clara Mariño, la bastonera de los almuerzos rotarios. Mientras sirven el postre -creppes con helado de vainilla-, se especula sobre la ausencia de Gerchunoff: desde que se olvidó o que pensó que era otro día, hasta que “no estaba convencido de venir”. Es sabido -lo reconocían los CEOs- que el economista es reacio a hablar de la coyuntura para evitar críticas duras a un espacio que apoya pero observa con errores. “La próxima viene el politólogo Alejandro Katz, esperemos que no se olvide”, remata uno de los rotarios desde el estrado vacío de la figura central.

 

***

 

Macri, más preocupado por el fútbol que por la crisis. Así lo ven. 

 

DE OFICIALISMO A ULTRANZA A APOYO CRÍTICO. “No me dejen sin vino, por favor”, dice un médico a la derecha, sentado en una de las mesas de prensa. Está decepcionado por el faltazo de Gerchunoff, pero menea la cabeza cuando la periodista Franco relata que en el Gobierno hay muchos confiados en ganar en primera vuelta y otros tantos creyendo que no hay tercera vía para las próximas elecciones.

En el evento están, entre otros, Miguel Blanco, de Swiss Medical; Máximo Fonrouge, abogado del Foro de Convergencia Empresarial, y dirigentes de las firmas Chevron La Rural y  de la CAME y un puñado de embajadores y diplomáticos. Todos comen y pocos escuchan, pero el clima, el aire, lo que se percibe, huele distinto a los eventos de 2017 y hasta de los primeros de este año. “Hay cierta desazón por la coyuntura; vemos a un Macri raro, endeble”, contó a Letra P un empresario de los servicios.

El Rotary está monopolizado por CEOs que peinan canas y vieron pasar gobiernos democráticos y de los otros. “No queremos lio de nuevo”, resumen mientras se quejan del tema estrella: el bono de $5000 que las empresas deberán pagar religiosamente.

Pero hay que ponerle más atención a lo gestual que a lo que dicen, a sabiendas de que el voto a Macri está garantizado en esta coyuntura. Ya no se sonríen cuando se sugiere que el Presidente puede tener un vice radical o a la propia Vidal y lo más elocuente desde el dato político: no se enfervorizan cuando se critica a los modos del kirchnerismo y se cita el nombre de la ex presidenta Cristina Fernández. No la votarían nunca, pero es un termómetro de que la grieta, por si sola, puede alcanzar para ganar, pero no para gustar y permanecer en el podio, al menos para las filas del establishment.

 

***

 

Gallardo. Para Macri, un hombre con suerte. 

 

RESPETOS AL CULÓN. Parte del desconcierto en torno a Macri parte, no solo en el Rotary, en algunas curiosas posiciones públicas del mandatario. La más reciente, la afrenta al DT Marcelo Gallardo, al que calificó de “culón” a días de la final de la Copa Libertadores que disputarán Boca y River. La suerte del Muñeco, graficada por Macri ante obreros de una planta, cayó mal en los rotarios. “En esta crisis, hablar de fútbol es como hablar del sexo de los ángeles”, se embroncó uno de los presentes. Es que incluso muchos futboleros que charlaron en una ronda no logran comprender la “desconexión” que opera en Macri a la hora de hablar del club de la ribera. “Esto que comentamos acá ya se dijo en otros círculos empresarios”, relata un ruralista con experiencia en asistir a la Bombonera.

En los ámbitos en los que se mueve el Círculo Rojo, el modelo de Cambiemos empezó a perder terreno no solo en materia de política económica, sino en la diaria de los hechos políticos. “Horacio tiene razón, es imposible jugar con visitantes”, confesó un ex dirigente del Rotary, que blanqueó que “las idas y vueltas del Gobierno son un problema, pero peores son las desautorizaciones de un presidente sin paracaídas. Lo de Gallardo, sinceramente, es más respetable”.

 

***

 

En CUBA las mujeres pueden ser socias. En el Rotary las aceptan desde 1989, pero van pocas. 

 

MUJERES ROTARIAS. Los clubes históricos de Argentina estuvieron diseñados por y para hombres. En las últimas horas, CUBA produjo una votación inédita en la que la mayoría eligió que las mujeres puedan ser socias, un derecho vedado para el ingreso a la sede Viamonte. En el Rotary, la situación es parecida pero diferente. Hay restricciones fuertes, pero hay más apertura y consideraciones para los invitados. Para ingresar, nadie puede hacerlo sin corbata. Si el invitado no la tiene, le prestan una. Las mujeres no participan de los eventos de los martes. Las únicas veces en las que llegaron en módico número fueron, precisamente, cuando expusieron mujeres: la gobernadora María Eugenia Vidal y la vicepresidenta Gabriela Michetti.

“Nosotros tenemos el Rotaract”, dice un empresario ante la consulta de Letra P acerca de si la idea es habilitar mujeres, como en CUBA. A ciencia cierta, el Rotaract es una organización de jóvenes de ambos sexos. Pero el Rotary acepta mujeres desde 1989, cuando se firmó una adenda para adecuarse a los nuevos tiempos. ¿Por qué no hay más mujeres, entonces? “Porque no quieren, no les gusta, pero admito que las tendríamos que sumar, que invitar más”, concluye otro rotario; mientras en el panel central pregunta una mujer y responde otra.

Banca al culón, pollo sin Pablo, Macri “endeble” y cupo femenino a la carta

El faltazo sin aviso del economista Gerchunoff al almuerzo de este miércoles enrareció aún más un clima negativo de los empresarios con la coyuntura y la crisis. Elogio a Gallardo y el caso CUBA.

 

Gerchunoff, el economista radical que faltó al almuerzo. 

 

“¿DÓNDE ESTÁ PABLITO?” No hay lugar en las mesas. Tanto, que una de las dos armadas para el periodismo se comparte con empresarios que no sabían dónde sentarse. A las 13.15, el economista Pablo Gerchunoff, el ex funcionario radical que es respetado en diferentes ámbitos por su claridad argumental e histórica, no aparece. Debió llegar al Sheraton de la Avenida Córdoba media hora antes. “No atiende el teléfono ni contesta los mensajes”, se desespera una de las organizadoras de los almuerzos del Rotary Club. “¿Dónde está Pablito? Lo conocemos desde chiquito”, agrega un CEO que ya vivió al menos 80 primaveras y se admite “militante histórico de la UCR”. Ya el periodismo y los más de 200 invitados degustaron una entrada ochentosa como la mayor parte de la carta del clásico hotel: dos fetas de jamón cocido con ensalada waldorff y brotes de rúcula. Gerchunoff sigue sin llegar ni dar señales de vida. Algunos preguntan “si le habrá pasado algo”.

Corre el vino Rutini y el segundo plato, el pollo con papas noisette, para no extrañar una década gloriosa. Gerchunoff no llegó ni llegará y lo reemplaza una periodista con pantalla. Liliana Franco, histórica acreditada en la Casa de Gobierno, ayuda a salir del paso cuando cuentan anécdotas del poder macrista, entrevistada por Clara Mariño, la bastonera de los almuerzos rotarios. Mientras sirven el postre -creppes con helado de vainilla-, se especula sobre la ausencia de Gerchunoff: desde que se olvidó o que pensó que era otro día, hasta que “no estaba convencido de venir”. Es sabido -lo reconocían los CEOs- que el economista es reacio a hablar de la coyuntura para evitar críticas duras a un espacio que apoya pero observa con errores. “La próxima viene el politólogo Alejandro Katz, esperemos que no se olvide”, remata uno de los rotarios desde el estrado vacío de la figura central.

 

***

 

Macri, más preocupado por el fútbol que por la crisis. Así lo ven. 

 

DE OFICIALISMO A ULTRANZA A APOYO CRÍTICO. “No me dejen sin vino, por favor”, dice un médico a la derecha, sentado en una de las mesas de prensa. Está decepcionado por el faltazo de Gerchunoff, pero menea la cabeza cuando la periodista Franco relata que en el Gobierno hay muchos confiados en ganar en primera vuelta y otros tantos creyendo que no hay tercera vía para las próximas elecciones.

En el evento están, entre otros, Miguel Blanco, de Swiss Medical; Máximo Fonrouge, abogado del Foro de Convergencia Empresarial, y dirigentes de las firmas Chevron La Rural y  de la CAME y un puñado de embajadores y diplomáticos. Todos comen y pocos escuchan, pero el clima, el aire, lo que se percibe, huele distinto a los eventos de 2017 y hasta de los primeros de este año. “Hay cierta desazón por la coyuntura; vemos a un Macri raro, endeble”, contó a Letra P un empresario de los servicios.

El Rotary está monopolizado por CEOs que peinan canas y vieron pasar gobiernos democráticos y de los otros. “No queremos lio de nuevo”, resumen mientras se quejan del tema estrella: el bono de $5000 que las empresas deberán pagar religiosamente.

Pero hay que ponerle más atención a lo gestual que a lo que dicen, a sabiendas de que el voto a Macri está garantizado en esta coyuntura. Ya no se sonríen cuando se sugiere que el Presidente puede tener un vice radical o a la propia Vidal y lo más elocuente desde el dato político: no se enfervorizan cuando se critica a los modos del kirchnerismo y se cita el nombre de la ex presidenta Cristina Fernández. No la votarían nunca, pero es un termómetro de que la grieta, por si sola, puede alcanzar para ganar, pero no para gustar y permanecer en el podio, al menos para las filas del establishment.

 

***

 

Gallardo. Para Macri, un hombre con suerte. 

 

RESPETOS AL CULÓN. Parte del desconcierto en torno a Macri parte, no solo en el Rotary, en algunas curiosas posiciones públicas del mandatario. La más reciente, la afrenta al DT Marcelo Gallardo, al que calificó de “culón” a días de la final de la Copa Libertadores que disputarán Boca y River. La suerte del Muñeco, graficada por Macri ante obreros de una planta, cayó mal en los rotarios. “En esta crisis, hablar de fútbol es como hablar del sexo de los ángeles”, se embroncó uno de los presentes. Es que incluso muchos futboleros que charlaron en una ronda no logran comprender la “desconexión” que opera en Macri a la hora de hablar del club de la ribera. “Esto que comentamos acá ya se dijo en otros círculos empresarios”, relata un ruralista con experiencia en asistir a la Bombonera.

En los ámbitos en los que se mueve el Círculo Rojo, el modelo de Cambiemos empezó a perder terreno no solo en materia de política económica, sino en la diaria de los hechos políticos. “Horacio tiene razón, es imposible jugar con visitantes”, confesó un ex dirigente del Rotary, que blanqueó que “las idas y vueltas del Gobierno son un problema, pero peores son las desautorizaciones de un presidente sin paracaídas. Lo de Gallardo, sinceramente, es más respetable”.

 

***

 

En CUBA las mujeres pueden ser socias. En el Rotary las aceptan desde 1989, pero van pocas. 

 

MUJERES ROTARIAS. Los clubes históricos de Argentina estuvieron diseñados por y para hombres. En las últimas horas, CUBA produjo una votación inédita en la que la mayoría eligió que las mujeres puedan ser socias, un derecho vedado para el ingreso a la sede Viamonte. En el Rotary, la situación es parecida pero diferente. Hay restricciones fuertes, pero hay más apertura y consideraciones para los invitados. Para ingresar, nadie puede hacerlo sin corbata. Si el invitado no la tiene, le prestan una. Las mujeres no participan de los eventos de los martes. Las únicas veces en las que llegaron en módico número fueron, precisamente, cuando expusieron mujeres: la gobernadora María Eugenia Vidal y la vicepresidenta Gabriela Michetti.

“Nosotros tenemos el Rotaract”, dice un empresario ante la consulta de Letra P acerca de si la idea es habilitar mujeres, como en CUBA. A ciencia cierta, el Rotaract es una organización de jóvenes de ambos sexos. Pero el Rotary acepta mujeres desde 1989, cuando se firmó una adenda para adecuarse a los nuevos tiempos. ¿Por qué no hay más mujeres, entonces? “Porque no quieren, no les gusta, pero admito que las tendríamos que sumar, que invitar más”, concluye otro rotario; mientras en el panel central pregunta una mujer y responde otra.