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La batalla por el Consejo de la Magistratura le frenó la sangría a Pichetto

La salida de Alperovich y Mirkin no produjo un efecto estampida porque el bloque PJ necesita mantener la mayoría para no perder lugares en el órgano judicial. La negociación con Zamora.
Por 14/11/2018 20:14

La batalla por la ocupación de lugares en el Consejo de la Magistratura detuvo, al menos por el momento, la sangría que parecía haberse iniciado en el interbloque Argentina Federal tras la salida de los tucumanos José Alperovich y Beatriz Mirkin, que prometía generar un efecto estampida. Por el contrario, mientras el Senado discute la aprobación del Presupuesto 2019, Miguel Ángel Pichetto trabaja a contrarreloj para sumar a su bancada a los senadores que responden al gobernador santiagueño Gerardo Zamora, lo que le permitiría mantener la primera minoría y no perder asientos en el órgano judicial. 

La posibilidad de perder los dos lugares que hoy tiene el peronismo en el Consejo de la Magistratura fue la mayor preocupación de Pichetto desde que Alperovich y Mirkin anunciaron su salida. El rionegrino llevaba meses negociando con Zamora la incorporación de alguno de sus tres senadores a su interbloque, pero la renuncia de los tucumanos le puso aún más urgencia al trámite.

La presencia en el Consejo es vital, ya que el órgano es el encargado de seleccionar y remover jueces. Es por eso que en los últimos días las negociaciones se aceleraron, al tiempo que los gobernadores más enojados con Pichetto, como Gildo Insfrán, frenaron la rebelión del bloque. Hasta el senador formoseño José Mayans, uno de los más críticos del rionegrino y el primero en agitar la idea de la salida masiva, amagó con su salida pero no hizo movimiento alguno. Lo mismo sucedió con los pampeanos Daniel Lovera y Norma Durango. Nadie quiere ceder la mayoría.

 

Alperovich se aceró a saludar a Pichetto antes de la sesión. Foto: Agencia NA.

 

"Seguramente va a haber más movimientos en el bloque, pero en todo caso será en marzo", explicó a Letra P un senador que responde a Pichetto. En 2019, analizan en la bancada peronista, la estrategia frente a las elecciones nacionales hará que los gobernadores quieran reordenar las piezas. Aquellos que decidan sumarse al proceso de unidad que promueve Cristina Fernández de Kirchner podría retirar a sus senadores de la órbita de Pichetto, en tanto el rionegrino se mantenga reticente a sentarse a la mesa de la ex presidenta. Pero para eso aún queda tiempo. 

El mandato de los consejeros vence este fin de semana y el martes 20, el presidente de la Corte, Carlos Rozenkrantz, les tomará juramento a los nuevos integrantes. Los actuales representantes del Poder Legislativo en el Consejo son los senadores Rodolfo Urtubey y Juan Mario Pais (peronismo) y Ángel Rozas (Cambiemos) y los diputados Pablo Tonelli y Mario Negri (Cambiemos) y Rodolfo Tailhade (Frente para la Victoria).

Con la suma de los santiagueños, Pichetto lograría mantener los dos lugares de la primera minoría, aunque los nombres podrían cambiar, sobre todo porque algunos gobernadores dicen no sentirse representados por Urtubey. A eso se suma la negociación de Zamora quien, a cambio de sumar a sus senadores al interbloque Argentina Federal, ya pidió uno de los asientos del Consejo de la Magistratura, que ocuparía Ada Itúrrez de Cappellini, quien ya fue integrante de ese cuerpo.  

Santiago del Estero es la excepción a la regla. Si bien en la mayoría de las provincias hay dos senadores por la mayoría y uno por la minoría, el gobernador Zamora ostenta el inusual poder de que los tres senadores de la provincia le respondan políticamente. Lo mismo sucede en la Cámara de Diputados, con los seis legisladores santiagueños. Con esa carta en la manga, el mandatario hace valer de manera contundente su poder negociación tanto con el Gobierno nacional como con el peronismo.