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Se trata de Rodrigo Silvosa. Sostenía una fuerte interna con el ministro de Infraestructura, Roberto Gigante, que le pidió la renuncia. Se hará efectiva en enero y lo reemplaza Luis Giménez.
Redacción 22/12/2017 15:52

Rodrigo Silvosa ya no es más el subsecretario de Infraestructura Hidráulica bonaerense. Así se lo confirmaron a Letra P fuentes oficiales, quienes anticiparon que su reemplazo será Luis Giménez, actual Subsecretario de Desarrollo de Infraestructura Local. El titular del ministerio, Roberto Gigante, le pidió su renuncia. Con él protagonizaba una fuerte interna. Su salida se hará efectiva a partir del 1 de enero.

La noticia se confirmó durante la tarde de este viernes. Una alta fuente de la gestión de Cambiemos en la provincia de Buenos Aires le confirmó a este portal que fue Gigante quien le pidió la renuncia. Por su parte, Silvosa le envió una carta a la gobernadora María Eugenia Vidal, agradeciéndole la oportunidad de trabajo.

Con raíz en el Gobierno porteño, donde se desempeñó durante la gestión Macri como subsecretario de Mantenimiento de Espacio Público, Silvosa había pasado de monitorear la limpieza y recupero de monumentos atacados por los graffitis en la Ciudad, a encargarse de imprimirle velocidad a la aletargada maquinaria de obras hidráulicas en la jurisdicción más extensa e importante del país. Llegó a la gestión bonaerense de la mano de su entonces jefe en la Ciudad, Edgardo Cenzón, quien había sido designado por Vidal como ministro de Infraestructura.

Pero lejos de haber logrado ese cometido, el ahora ex funcionario terminó siendo el blanco de intendentes del interior bonaerense. El 27 de abril del año pasado, Vidal había informado la puesta en marcha de un ambicioso plan de obras hídricas en la provincia de Buenos Aires: se proyectaba una inversión a lo largo de su gestión de 15 mil millones de pesos para abarcar las cuencas de seis ríos troncales: Luján, Salado (incluye Río V), Reconquista, Matanza-Riachuelo, Areco, y Región Capital (La Plata, Berisso y Ensenada).

Un año después de aquel anuncio, Letra P contó cómo el panorama no era el esperado en el gobierno: existía una importante sub ejecución de dichos trabajos que en ese entonces prendía las luces de alarma en varios distritos que, por esos días, se veían golpeados por las cada vez más recurrentes inundaciones.

La interna.- Cuando Cenzón abandona Infraestructura, en diciembre de 2016, intenta dejar como sucesor a su hombre de confianza, Silvosa.

Pero el ascenso del Subsecretario nunca se concreta, porque la intención de la mandataria, y de su mano derecha, Federico Salvai, era otra.

La Gobernadora decide mudar a Roberto Gigante del ministerio de Coordinación y Modernización, a Infraestructura, y dejar a Silvosa en el lugar que ya ocupaba.

 

 

No es el mejor inicio de una gestión que se caracterizó por la interna entre ambos funcionarios. Gigante, un hombre de perfil bajo, sostuvo con disciplina la alta exposición de Silvosa, a quien adjudican cierta anarquía de movimiento. A esto se sumó los choques que el Subsecretario tuvo con varios intendentes bonaerenses, antes mencionados.

En los últimos meses los rumores de renuncias y cambios en el ministerio se tornaron insostenibles, al punto que se hacía inminente un giro en la estructura política del ministerio.

El cambio llegó casi con los brindis de navidad, y deja en lo inmediato a un único ganador, Gigante, quien recupera su lugar de poder, y ubica además en reemplazo de Silvosa a uno de su hombres de confianza, Giménez, que ya lo acompañaba en el ministerio de Coordinación. En esta nueva etapa el ministro tiene además como figura cercana a la flamante senadora provincial, Aldana Ahumada, oriunda de Merlo y ex funcionaria de la Ciudad de Buenos Aires.