SUBTE

Con fuertes críticas, avanza el aumento del subte

Larreta y Metrovías avanzan con el nuevo cuadro tarifario, que llevará a $7,5 el valor del boleto. En la audiencia pública sólo el presidente de Sbase defendió el incremento.

El subterráneo porteño se encamina a concretar un nuevo aumento tarifario a raíz de la decisión del Gobierno porteño y de la empresa Metrovías de llevar de $4,5 el boleto de viaje a $7,5, amparándose en un “necesario” aumento de la tarifa técnica para costear la mejora del servicio y “reflejar” el efecto de la inflación.

 

Esos argumentos fueron vertidos por el presidente de Subterráneos de Buenos Aires (Sbase), la empresa estatal que administra el servicio junto a la privada Metrovías, este mediodía en la audiencia pública convocada por el Gobierno de la Ciudad que se realizó en la sala C del tercer piso del Centro Cultural General San Martín. La audiencia pública, que no es vinculante, se llevó a cabo luego de dos encuentros fallidos: el primero fue frenado por una acción judicial y el segundo por un grupo de organizaciones sociales que coparon el salón y forzaron el cierre de la discusión.

 

En esta última oportunidad el titular de Sbase, Juan Pablo Piccardo, recién comenzaba su alocución. En cambio, este martes 21 de junio pudo hablar sin interrupciones para comunicar el plan de la administración de Horacio Rodríguez Larreta para el subte y sus cinco líneas.

 

El ex Newman informó las razones del aumento de la tarifa y adelantó que se mantendrán las tarifas sociales y franquiciadas. Explicó que el incremento tarifario “apunta a mejorar el servicio y a la reducción del subsidio que recibe el privado”. Además, marcó que a la hora de la determinación del número exacto del a tarifa del usuario (la que se abone por cada pasaje) se pensó en una cifra “que refleje el efecto de la inflación en la tarifa técnica”. Esta última establece el costo total del boleto sin el subsidio que brinda el Estado a la concesionaria Metrovías, que desde la década del noventa administra el servicio.

 

Si bien no se precisó fecha, Piccardo adelantó que la modificación tarifaria podrá impactar en los bolsillos de los usuarios “a partir de 20 días y un mes al finalizar la audiencia”, que culminó cerca de las 16 y contó con la presencia de diputados, ex legisladores, referentes sociales, gremialistas y vecinos.

 

El encuentro comenzó a las 12 y registró 52 personas anotadas en la lista de oradores, aunque no todos tomaron la palabra y otros se ausentaron, como el kirchnerista Mariano Recalde y el referente de La Alameda, Gustavo Vera. El legislador porteño fue quien reclamó frenar la primera audiencia planteando cuestionamientos al método de convocatoria, además consiguió, mediante un fallo de la jueza Elena Liberatori, la obligación por parte de Metrovías de enviar representantes para evacuar dudas.

 

El titular de Sbase, enumeró las categorías de subsidios que pone a disposición para el servicio. Habló de la tarifa social ($4), la tarifa para franquiciados que beneficia a jubilados y discapacitados (0$), la que apunta a docentes secundarios ($1,67), para maestros ($3,63) y el descuento por viajar más de 20 veces.

 

Quien primero cruzó a Piccardo fue el legislador de la Coalición Cívica Maximiliano Ferraro, que repudió el aumento del 66 por ciento y explicó que “en cinco años la tarifa social creció un 581 por ciento” y que el incremento dispuesto “supera la inflación”. Además, el edil que responde a Elisa Carrió reclamó “ampliación de la tarifa social” y pidió que se terminen “las excusas” para no obligar a Metrovías a prestar servicio hasta la 1.30. Según reveló el legislador, la concesionaria pidió dejar de operar hasta esa hora en la década del noventa para “hacer mejoras”. “¿Qué excusas hay para que el subte no funcione hasta la 1.30?”, consultó. Por último, pidió una ley marco, una ley de subte y discutir un reglamento de operación del servicio.

 

A su turno, el gremialista del subte y dirigente del PTS Claudio Dellecarbonara sostuvo que Piccardo hablaba con “cinismo” por la promesa de bajar las frecuencias y aumentar la cantidad de kilómetros de vías de ese transporte. En ese sentido, planteó “reestatizar el servicio bajo control de trabajadores y usuarios”.

 

El diputado kirchnerista Gabriel Fuks indicó que desde que el Gobierno porteño tomó el control del subterráneo, el boleto aumentó un 582 por ciento. En ese sentido, recordó que “en enero de 2013 el boleto costaba $1,10 y en Julio de 2016 estará $7,5”. Además, consideró que “el aumento no responde ni se puede justificar con variables de precios”. También, planteó que la cuenta para determinar la tarifa técnica es “fantasiosa” porque “cuanto menos gente viaja, más cara es la tarifa técnica”.

 

“Para justificar el aumento Sbase está inflando la tarifa (técnica) un 53%, es inaceptable”, rugió el legislador porteño Marcelo Ramal, del FIT. Según el edil de izquierda, “la tarifa técnica que invoca Sbase para justificar el aumento es falsa. La ubican en $13,37 cuando no debería superar los $8,76. SBASE ya fue cuestionada por la Auditoría de la Ciudad en 2013, cuando calculó en $4,89 la tarifa técnica que para SBASE era $7,47. Si a la tarifa de $4,89 de la Auditoría le aplicamos la inflación del período, calculada por el propio gobierno, hoy la tarifa técnica tendría un valor de $8,67”.

 

Además, exigió la “apertura de libros de Sbase y Metrovías” y denunció que la empresa privada “se auto mantiene las formaciones por medio de un mecanismo de tercerización y saqueo de presupuesto público”.

 

En tanto, el secretario General de Trabajadores del Subte y Premetro, Roberto Pianelli, sostuvo que “el transporte no es mercancía, es derecho”. “Tiene que ser accesible a todos porque sino cercenamos derechos establecidos”, consideró.

 

Según el titular de Metrodelegados, la promesa del gobierno de Rodríguez Larreta de llevar a tres minutos la frecuencia de llegada del subte no puede cumplirse. “Faltan trenes y los sistemas de señales no son los adecuados para que el subte llegue a tres minutos. Ni ahora ni en un año”, argumentó.

 

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