BUSCA EVITAR EL VETO

Macri apuesta a los gobernadores para frenar Ganancias, pero la relación está quebrada

La Rosada intentó que los caciques provinciales presionaran a sus diputados pero los mandatarios acumulan enojos por incumplimientos. La perspectiva del Senado. El "puenteo" a Massa.

El presidente Mauricio Macri volverá a apostar todas sus fichas a que los gobernadores frenen el proyecto de Ganancias que aprobó la oposición el martes en Diputados. Pero la estrategia no tiene un final exitoso asegurado. Los mandatarios provinciales casi no se movieron para evitar que los legisladores apoyaran el proyecto que ganó la votación. Por el contrario, dejaron trascender el enojo con la Casa Rosada, que ya había quedado en evidencia con el fracaso de la reforma electoral en el Senado.  

 

"El Gobierno no cumple nada de lo prometido. Por eso nadie los quiere atender", dijeron a Letra P desde una provincia peronista de diálogo muy fluido con la Casa Rosada. El contenido de la frase se repitió en boca de otros tres funcionarios de provincias que hasta ahora mantienen buena relación con el Gobierno nacional. "No mandaron nada de lo que dijeron", sentenció otro vocero provincial.

 

La relación de la Rosada con los gobernadores, a quienes los funcionarios nacionales llamaron hasta último momento para intentar buscar apoyo al proyecto oficialista, no pasa por su mejor momento. El lunes, pocas horas antes de la discusión en el recinto, el gobernador de Chubut, Mario Das Neves, a quien la Rosada considera un aliado frecuente, salió a destrozar el DNU de Macri que eliminó los reembolsos a las exportaciones por puertos patagónicos y anunció el enojo de varios mandatarios provinciales. “He hablado con muchos gobernadores y hay enojo por la centralización de obras en la provincia de Buenos Aires”, dijo el chubutense, que se convirtió en vocero de los mandatarios patagónicos.

 

“Mientras que no den marcha atrás con los reembolsos, los diputados de Chubut no acompañan ninguna medida más del Gobierno”, anunciaron desde la administración de Das Neves. En el Congreso, un diputado de Cambiemos lamentó la jugada. "Nosotros arreglamos acá y allá nos deshacen los acuerdos", dijo en relación a la Casa Rosada.

 

En paralelo, uno de los voceros del oficialismo en Diputados protestaba por la decisión del Ejecutivo, de saltear a Sergio Massa para arreglar directamente con los gobernadores. "Todavía les creen a los gobernadores, que les mienten todo el tiempo", dijo un diputados experimentado. Hasta último momento, el presidente de la Cámara, Emilio Monzó, había intentado hablar con Massa para conseguir su apoyo. Pero nadie de la Rosada se comunicó con el líder del Frente Renovador, a quien le hicieron saber, por medio de los operadores parlamentarios, que el Ejecutivo no estaba dispuesto a tocar "ni una coma" del proyecto. "Nos puentean y quieren arreglar directamente con los gobernadores. Vamos a ver cómo les va", dijo un diputado del massismo que ya conocía el enojo de los mandatarios provinciales.

 

Los llamados de los funcionarios dieron pocos frutos. El Bloque Justicialista, que conduce Oscar Romero y se referencia directamente en los gobernadores, votó masivamente a favor del proyecto, salvo unas pocas ausencias, como la de los riojanos Luis Beder Herrera y Teresita Madera, en un tramo de la votación. Entre los diputados del Frente para la  Victoria, donde el Gobierno suele conseguir algunas voluntades, apenas el sanjuanino Ramón Tovares - que respondió al pedido del gobernador Sergio Uñac - votó en contra de la ley mientras que Dulce Granados, esposa del intendente de Ezeiza de lazos estrechos con María Eugenia Vidal, Alejandro Granados, estuvo ausente. En tanto, tampoco estuvo el misionero Maurice Closs y su coterráneo Jorge Franco se abstuvo.

 

Entre los cordobeses tampoco hubo favores para el Gobierno. Adriana Nazario, Agustín Calleri y Juan Brugge, todos diputados por Unidos por una Nueva Argentina, votaron a favor del proyecto opositor, mientras que solo Blanca Rossi se manifestó en contra. Algo parecido ocurrió con Salta, a cuyo gobernador, Juan Manuel Urtubey, el Presidente contaba entre los peronistas aliados. Los salteños Pablo Kosiner, Javier David y Evita Isa defendieron con convicción la iniciativa de la oposición. "El proyecto que aprobamos busca proteger a los salarios y garantiza no desfinanciar a las provincias”, dijo Kosiner, que fue parte de la redacción de la ley. "No les digo a los diputados y senadores nacionales lo que tienen que hacer", se despegó Urtubey.

 

"La mayoría de los gobernadores se ha expresado en contra de esto. Lo vamos a revertir. Ayer también en Córdoba hablé con el gobernador Juan Schiaretti, que estaba indignado. No podía creer la irresponsabilidad", insistió el Presidente en diálogo con radio Mitre. Los gobernadores Miguel Lifschitz y Alberto Weretilneck le dieron públicamente la razón este jueves.

 

Pero desde las provincias siguieron sonando reclamos varios: los patagónicos protestan por los reembolsos portuarios, mientras que en Cuyo encendieron las alarmas por la importación de vinos desde Chile, en el Norte disparan contra "la mentira del Plan Belgrano", San Juan reclama el Fondo Compensador Docente que nunca llegó a la provincia, La Rioja recuerda el incumplimiento en la devolución del punto de coparticipación, Tierra del Fuego está en pie de guerra por las importaciones que destrozan el régimen de promoción industrial y la mayoría se queja de la centralización de obras y recursos en Buenos Aires, entre otros puntos de conflicto. 

 

"No hay animosidad. Los gobernadores quieren colaborar pero después el Gobierno toma medidas que destrozan a las provincias. Y ni siquiera avisa", explicó un operador provincial, que también se quejó por el cambio de interlocutor con los gobernadores para la discusión por Ganancias, que terminó llevando Marcos Peña, mientras el ministro Rogelio Frigerio estaba en China. "Los gobernadores confían en Frigerio, no en Peña", remarcó.

 

Sin embargo, en la antesala de la discusión en el Senado, el Presidente dio por sentado que tiene el apoyo de los mandatarios provinciales. "Son muchos los gobernadores que piensan esto. Esto afecta recursos de todos", dijo. Pero el final está abierto. No todos los gobernadores tienen influencia directa sobre lo que votan los senadores y, en caso de que lo hagan, tampoco está claro cuál será la orden. Uno de los referentes del bloque peronista en la Cámara alta recordó lo que sucedió hace pocas semanas con la reforma electoral, que el Gobierno ya daba por aprobada. "Macri aseguró que tenía a 20 de 24 gobernadores a favor y cuando vinieron al bloque rechazaron el proyecto. Yo no contaría con eso", advirtió. Tras aquel episodio, el Gobierno salió a tildar a los caciques provinciales de "feudales". 

 

En el oficialismo no descartan que los mandatarios no se muevan para evitar la aprobación de la ley para forzar un impopular veto presidencial. Aunque todavía hay quienes apuestan a que la grilla con los números que enviaron a los gobernadores, que muestra el costo que tendría la sanción de la ley para cada una de las administraciones locales, juegue a su favor. La eventual afectación de las arcas provinciales es la última carta del Gobierno para evitar la derrota.  

 

 

 

El presidente Javier Milei y la gerenta del FMI Kristalina Georgieva. 

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