ELECCIONES 2015

Córdoba, el objetivo de Scioli: spots exclusivos, visitas de Karina y enviados especiales

Tras las PASO, un funcionario sciolista se radicó en la provincia en busca de votos. El rol del peronismo, la relación con Schiaretti y una reunión con radicales. El FpV va en busca de 6 puntos.

La cosecha de agosto fue magra. Apenas 279.211 votos sobre un padrón de casi 2.790.000 fue lo que obtuvo la boleta del Frente para la Victoria (FpV), encabezada por Daniel Scioli, en las primarias nacionales en la provincia de Córdoba. Un 14,7 por ciento, muy por detrás del 38,79 de Unidos por una Nueva Alternativa (UNA), que llevó a Sergio Massa y al gobernador José Manuel de la Sota, y del 35,38 de Cambiemos.

 

Es por eso que, después de las PASO, el sciolismo apuntó todos sus cañones a juntar votos en la provincia mediterránea, donde tanto Scioli como su esposa, Karina Rabolini, desembarcan con frecuencia. Además, el gobernador envió a un funcionario bonaerense a radicarse en Córdoba y a hacer contactos con el peronismo local, mientras teje relaciones con dirigentes delasotistas, arma reuniones con el radicalismo y estrena spots dedicados exclusivamente a los ciudadanos locales.

 

Tras las primarias, Scioli se puso al frente de la campaña cordobesa y envió a Nicolás Milazzo, subsecretario de Articulación Territoral bonaerense y brazo ejecutor del jefe de Gabinete provincial, Alberto Pérez, a instalarse en la provincia del fernet para hacer un diagnóstico de la situación. Además, ya visitó dos veces tierra cordobesa desde agosto. La primera estuvo en la capital provincial. La segunda fue el sábado 3, en Río Cuarto. Antes del 25, volverá a pisar ese suelo en dos oportunidades. Por su parte, Rabolini estará miércoles y jueves en la provincia que más veces visitó tanto en la previa como después de las PASO.

 

Desde su llegada a Córdoba, Milazzo se encargó de aceitar los contactos con el peronismo local. Un trabajo que ya empezó a dar frutos. En la última semana, el sciolismo sumó el apoyo del delasotista Emeterio Farías, ex presidente de la Agencia Córdoba Deportes. Para no dejar dudas sobre su decisión, Farías armó la agrupación  “Córdoba Naranja” y dijo públicamente que “la única persona que representa a los peronistas es Scioli”. El dirigente también expresó su apoyo al gobernador electo, Juan Schiaretti.

 

A Farías se sumó Carlos Alessandri, legislador provincial e histórico dirigente del delasotismo en Calamuchita. Alessandri estuvo con Scioli el sábado en Río Cuarto. Antes, el gobernador bonaerense ya había sumado el apoyo de la concejal Olga Riutort, ex esposa de De La Sota y líder del partido Fuerza de la Gente. La compañera de Luis Juez en las elecciones municipales anunció, a fines de septiembre, que su partido acompañará al candidato presidencial del FpV en la elección nacional.

 

Pero sin dudas el apoyo más ruidoso que recibió Scioli en el peronismo cordobés fue el de Alejandra Vigo, esposa del gobernador electo. Pocas horas antes del acto que De la Sota encabezó junto a Massa y Schiaretti en el Orfeo cordobés, Vigo se sacó una foto junto a Rabolini y le vaticinó futuro de primera dama. “Quiero agradecer a Karina, quien seguramente va a ser primera dama de la Nación y que es el alma y el corazón de Daniel Scioli, que esté acá, apoyando nuestro sindicato”, dijo Vigo en un acto del gremio de las amas de casa en Corrientes.

 

Schiaretti no se alineó con su esposa y acompañó a Massa en el acto, aunque con una convicción resbaladiza. “De la Sota es quien decide el alineamiento del PJ de Córdoba y yo acompaño”, explicó. “El gesto de Vigo fue muy importante para el peronismo, porque de alguna manera oxigenó a los dirigentes que querían darle su apoyo a Scioli pero no lo hacían por la posición de De la Sota”, dice un dirigente del sciolismo.

 

Scioli entiende que Córdoba todavía es terreno fértil para buscar nuevos votos, sobre todo entre los 740 mil que obtuvo UNA, con De la Sota como precandidato presidencial. “Podrá ser una provincia antikirchnerista, pero Mauricio Macri tiene un discurso muy gorila. Ahí Scioli tiene muchas chances de sumar. Al cordobés no le gusta el antiperonismo”, analiza un consultor ante Letra P. Aunque De la Sota se mantiene dentro de UNA y es el jefe de campaña de Massa, en el sciolismo creen que no todos los votos que obtuvo el gobernador se trasladarán al hombre de Tigre. “Si bien De la Sota juega para Massa, no están en juego su candidatura ni su prestigio. Eso nos favorece”, dice una fuente del sciolismo. 

 

Pero, más allá de los votos del delasotismo, el sciolismo irá primero en busca de los que el propio Frente para la Victoria obtuvo en las elecciones provinciales del 5 de julio y que se perdieron en el camino hasta agosto. En el entorno del bonaerense hay quienes creen que algunos sectores “no pusieron el mismo esfuerzo” en los comicios locales que en los nacionales. En julio, el intendente de Villa María, Eduardo Accastello, compitió contra Schiaretti por la gobernación y se alzó con el 17,17 por ciento de los votos, un total de 319.942. Es decir, 40 mil votos más que los que obtuvo Scioli en las PASO.

 

Sin embargo, el apoyo no solo incluye al peronismo. Hace alrededor de un mes, Scioli se reunió en la sede porteña del Banco Provincia con 40 intendentes radicales de Córdoba. El encuentro fue prolijamente coordinado por un ex radical con peso en el Gobierno: el presidente provisional del Senado y ex gobernador de Santiago del Estero, Gerardo Zamora.

 

“Trabajar con el corazón. Trabajar con Córdoba” es el mensaje del spot en el que Scioli promete a los cordobeses resolver los problemas pendientes que tiene la provincia con la Nación. Además, el gobernador se compromete a “trabajar codo a codo” con Schiaretti y con el intendente de la ciudad, Ramón Mestre, referente de Cambiemos.

 

La estrategia de la campaña tiene como objetivo “trabajar con mensajes director a los cordobeses y hacer mucho hincapié en que Scioli va a promover el encuentro entre Córdoba y la Nación”, explicó el secretario de Comunicación de la provincia de Buenos Aires, Juan Courel. Con una prolija estrategia local, el sciolismo aspira a llegar al menos al 20 por ciento de los votos el 25 de octubre.

 

Martín Menem. 
El Monumento a la Bandera en Rosario, donde se realizan los actos conmemorativos del 20 de junio.  

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