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Letra P.-El intendente de Vicente López se resiste al desembarco del hombre de San Isidro. Está aislado por la mesa chica del macrismo, que le factura sus jugadas personales.
Redacción 15/01/2015 14:27

“Mauricio confió mucho en Posse y él eligió quedarse con Massa en su momento. Antes de volver a estar juntos hay que hablar mucho”, se atajó Jorge Macri frente a lo que ya suena como el inminente regreso de Gustavo Posse al Pro. Al intendente de Vicente López no le cayó en gracia la noticia. Aislado de la mesa chica del macrismo, que le factura errores políticos y jugadas personales, el primo del jefe de Gobierno repiensa su estrategia territorial. Ahora teme perder su municipio.

El intento de salto desde Vicente López a la provincia lo dejó al borde del precipicio. Mientras Mauricio Macri apostaba por María Eugenia Vidal para la gobernación de Buenos Aires, y la vicejefa de Gobierno caminaba el territorio, el intendente empezaba a trabajar por su propia candidatura. “Es Deportivo Jorge Macri, juaga solo para él”, suelen protestar cerca del jefe de Gobierno.

Pero la bronca con el intendente de Vicente López se arrastra desde antes. En 2013 presionó a su primo, Mauricio, junto a Jesús Cariglino, intendente de Malvinas Argentinas y a su otrora aliado Posse para que el Pro sellara una alianza con el Frente Renovador en la provincia de Buenos Aires. Del acuerdo de listas con Sergio Massa en las elecciones 2013, al macrismo solo le quedaron unos pocos lugares en el Congreso: los diputados Soledad Martínez y Cristian Gribaudo, que responden al intendente de Vicente López, y Gladys González, que reporta a Horacio Rodríguez Larreta. Por la misma lista, en la provincia de Buenos Aires Daniel Angelici metió a Orlando Yans.  La negociación con Massa, que llevó adelante Jorge, dejó además fuera de carrera a dos candidatos que impulsaba Bolívar 1, Guillermo Montenegro y Carlos Melconian, que fueron vetados por el líder del Frente Renovador.

Más allá de los lugares en las listas, aquel acercamiento metió al Pro en un problema a la hora de explicar su relación con Massa. Para la mesa chica del macrismo, los pedidos de explicaciones que el jefe de Gobierno recibe cada tanto por aquella alianza son responsabilidad de su primo. Pero no solo eso. Al no haber presentado candidatos con una lista propia en las últimas dos elecciones (2011 y 2013), el Pro se expuso a perder la personería jurídica en la provincia, un papelón para cualquier partido que pretender ser nacional.  Ahora el intendente de Vicente López trabaja en el armado de otros partidos que le permitan al espacio presentar candidatos propios en 2015.

En este escenario, el nuevo desembarco de Posse en el Pro, de donde se alejó tras las elecciones 2013, para sumarse al Frente Renovador le suma un dolor de cabeza al intendente de Vicente López. Posse reconsideró su pertenencia política pero cambió de interlocutor. En lugar de negociar su regreso al Pro con su intendente vecino, comenzó a tratar directamente con la mesa chica del Pro, de la que Jorge Macri está excluido.

“Hoy Posse está con Massa y nosotros tenemos a un muy buen candidato a intendente para San Isidro, como es Guillermo Montenegro. Estamos muy entusiasmados con su crecimiento y representa con coherencia los valores del Pro”, alcanzó a protestar el intendente. Lo que aún no queda claro es cuál será el lugar de Posse en el Pro, ya que durante su temporada en el Frente Renovador tenía aspiraciones de ser candidato a gobernador, puesto para el que quedó marginado tras el pase de Francisco de Narváez y el supuesto pase de Martín Insaurralde. El Pro, hasta ahora, sigue firma con la candidatura de Vidal, tras haber sacado al primo del jefe de Gobierno de la cancha de una posible interna.

Además de los cortocircuitos internos, al único intendente que tiene el Pro se le sumó un problema hasta ahora inesperado: la proliferación de candidatos que amenazan su reinado en Vicente López. Adrián Pérez, por el Frente Renovador, y el ex arquero Sergio Goycochea, de la mano de Daniel Scioli, le disputarán el electorado a Macri, que no tendrá una campaña sencilla.