La nueva fórmula logró disminuir el contenido de grasas saturadas y aumentar las insaturadas con la incorporación de aceites de origen marino. También se adicionaron otros ingredientes considerados beneficiosos para la salud, como los fitoesteroles (naturales y de origen vegetal).
Gracias a los investigadores, al frente del Centro de Investigación y Desarrollo en Criotecnología de Alimentos (CIDCA) de la UNLP, y bajo la dirección de la doctora Alicia Califano, junto con Silvina Andrés y Lucas Marchetti, la salchicha saludable podrá comerse sin culpa.
La idea fue limitar el consumo de grasas, sustituir las saturadas por insaturadas y eliminar los ácidos grasos trans, para que forme parte de dieta equilibrada a pesar de formar parte de la “comida chatarra”.