La primera misión de Diego Santilli como jefe de Gabinete será sumar herramientas para recomponer la relación con los gobernadores que tensaron la relación con la Casa Rosada y complicaron el cuórum en la última sesión en Diputados. La mayor preocupación en el Gobierno es el vínculo con Jujuy, Catamarca, Misiones y Córdoba.
Los gobernadores de estas cuatro provincias no aportaron sus diputados para la última sesión y complicaron el cuórum. En el oficialismo identifican dos motivos al abierto desafío de los mandatarios: la baja de los fondos nacionales que reciben las administraciones locales y la amenaza de candidaturas libertarias para las elecciones a gobernador.
La tardanza en definir la salida del Gobierno de Manuel Adorni impidió acercar posiciones y Santilli tendrá esta tarea desde su doble cargo. En los laboratorios libertarios hicieron un listado de provincias hostiles y también de otras en las que el vínculo bilateral con Balcarce 50 mejoró y se sintió en el Congreso.
Uno de esos casos fue Santa Fe. En La Libertad Avanza creen que puede haber un acuerdo electoral con el gobernador, Maximiliano Pullaro, quien tuvo incidencia en la ausencia de Gisela Scaglia en la sesión que iba a tratar los pedidos de interpelación a Adorni. Su senador, Eduardo Galaretto, tuvo un gesto valorado en la Casa Rosada: envió una pregunta al entonces jefe de Gabinete, aun cuando todos los bloques habían coincidido en ignorar su informe de gestión.
Los dilemas de Diego Santilli
La sesión del miércoles 24 de junio fue muy difícil para el Gobierno. Tuvo cuórum justo y el proyecto del súper-RIGI contó con sólo un voto más que la mayoría simple del recinto. Catamarca se convirtió en un tema difícil para la Casa Rosada. Con bloque propio, Raúl Jalil se había comprometido a aportar sus tres diputados para la agenda oficialista, pero tuvo que revisar los planes. La incidencia de la senadora Lucía Corpacci en el peronismo local lo obliga a moderar su condición de aliado.
Sus legisladores dejaron de firmar dictámenes con La Libertad Avanza y la semana pasada dieron cuórum en ambas sesiones. En la pedida por la oposición por el tema Adorni y en la del oficialismo, cuando se abstuvieron en la votación del Régimen de Inversión. Sólo estuvieron presentes Fernando Monguillot y Sebastián Nóblega. No estuvo en el país Fernanda Ávila, la otra banca de la provincia.
En La Libertad Avanza confían en que Jalil pueda ayudar si su aporte es indispensable. No así Carlos Sadir, el radical jujeño que envió a sus dos diputados a la sesión convocada para debatir la interpelación a Adorni: María Inés Zigarán y Jorge Rizzotti. Hasta ese momento, el mandatario prefería al menos aportar un diputado para ayudar al Gobierno. Su problema es electoral: el diputado libertario Manuel Quintar se posiciona para amenazar su reelección. Santilli deberá equilibrar esta situación y empezó en su acto de asunción, que tuvo la presencia de Sadir.
La Reforma política que esperanza
En el Gobierno destacan las ausencias que hubo en la fallida sesión sobre Adorni de los representantes de la mayoría de los gobernadores, incluso algunos que no son aliados como Ignacio Torres, de Chubut. Tampoco estuvieron referentes de Salta y Misiones, aunque los representantes de esta última provincia tampoco ayudaron a iniciar la sesión del día siguiente, pedida por La Libertad Avanza.
Fuentes de LLA explicaron que el problema surgió por la interna entre el gobernador, Hugo Passalaqua; y el líder político local, Carlos Rovira, quien maneja el voto de los legisladores misioneros. Algunas fuentes de la provincia son cautelosas y sostienen que podría tratarse de una pelea ficticia, para acaparar una mayor oferta electoral.
En cualquier caso, Misiones tiene cuatro diputados y dos senadores necesarios para el Gobierno. Pero en la Cámara baja ya se demostró que pueden ser decisivos si dejan sus bancas vacías.
Córdoba es otro caso que preocupa. Tiene cinco diputados y una senadora (Alejandra Vigo), difíciles de tener en las votaciones si el jefe libertario de Diputados, Gabriel Bornoroni, continúa su carrera por la gobernación. "A diferencia de Santa Fe, nuestros aliados naturales, que son el PRO y la UCR, están enfrentados al gobernador (Martín Llaryora). No hay como recomponer", explican en LLA.
Una de las estrategias para seducir aliados que evalúan en el oficialismo es apurar la reforma electoral, con la propuesta de sumar listas legislativas de los aliados, lo que en la Rosada definen como ley de lemas legislativo o sistema de colectoras. El debate está en el Senado y aún no está claro si los mandatarios aliados están seguros de aceptar, lo que los pondría de rehén de Milei.
Otra alternativa para mejorar los vínculos de los socios es sumar proyectos suyos a los temarios. El PRO será el primer beneficiado, con 12 bancas en Diputados que pueden ser claves para abrir el recinto. La próxima sesión en la cámara baja no tiene fecha, porque aún debe esperar que el Senado apruebe las iniciativas del Poder Ejecutivo.
La agenda del Senado
La semana posterior a la renuncia de Adorni no tendrá sesiones en ambas cámaras y no es fácil que se abra pronto el recinto. En el Senado, la jefa del oficialismo, Patricia Bullrich, quería debatir los temas pendientes este jueves, como la inviolabilidad de la propiedad privada, cuyo dictamen tuvo 13 correcciones.
La jefa libertaria no encontró eco en los aliados. Tampoco la dejaron citar para la semana próxima, porque no era fácil encontrar una fecha. El miércoles 8 de julio los senadores de Tucumán quieren estar en su provincia para los preparativos del aniversario del 9 de julio. Y dos días antes, Argentina jugaría octavos de final, en caso de superar a Ciudad del Cabo el próximo viernes.
Lo más probable es que en el Senado se convoque a una sesión el jueves 16 de julio, en la previa del receso invernal y con los finalistas del Mundial de Fútbol definidos.