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El dueño del Macro fue blanco del Presidente, pero dialoga con Toto Caputo y frenó el pago de sueldos vía billeteras. Pelea con Galperin y sociedad con Clarín.
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La semana que viene tendremos el Argentina Week en Nueva York, un evento en el que el presidente, su Gabinete, gobernadores aliados o frenemies y dueños y ceos de grandes empresas de capital nacional y extranjero pasarán la gorra en las sedes del JP Morgan y el Bank of America. Javier Milei está en el momento bisagra de su mandato y debe lograr que la alianza con Estados Unidos redunde en inversiones que le permitan alcanzar esa tierra prometida en la apertura de sesiones ordinarias.
Entre otros ceos, disertarán en el evento Gustavo Manríquez y Juan Parma. El primero fue el gerente general del Banco Macro hasta septiembre de 2024 y se pasó al Supervielle. Parma es quien ocupó su lugar en uno de los bancos más grandes del país.
Jorge Pablo Brito fue uno de los primeros grandes empresarios alcanzados por la furia de Javier Milei. A mediados de 2024, el Presidente acusó al Banco Macro de haber digitado una suba del dólar. El banquero tendió puentes con Toto Caputo y Santiago Bausili y, con un lobby aceitado, logró mantener a las billeteras virtuales lejos de las cuentas sueldo.
Brito dejó la presidencia de River y volvió a encabezar sus empresas. Ya estaba en el día a día del Macro, sobre todo desde que Manriquez partió al Supervielle. En enero de este año, reasumió la conducción de Genneia, la empresa con la red de energía renovable más extendida del país y que acaba de inaugurar un parque solar en la Mendoza de Alfredo Cornejo, con una inversión de u$s 160 millones. En paralelo, el Macro cerró la adquisición del 50% de Personal Pay, la billetera del grupo Telecom, por u$s 75 millones. La disputa histórica entre el grupo Clarín y el banco es cosa del pasado.
Dicen en el sector financiero que Brito debió asumir un rol protagónico en el banco de golpe, luego de la trágica muerte de su padre en un accidente aéreo. Delfín Ezequiel Carballo, su tío e histórico socio de Jorge Horacio Brito, asumió la presidencia hasta que se retiró de la gestión, en 2023.
La sociedad funcionaba con los vínculos políticos de Brito padre y el cerebro financiero de Carballo. Eso posibilitó la adquisición de bancos provinciales que se privatizaban, en los 90. Como agente financiero de Misiones, Salta y Jujuy, el Macro ganó capital y músculo y salió a comprar las sucursales que los bancos multinacionales remataban tras la crisis de 2002. Incluso anexaron al Itaú a fines de 2024. Así, consolidaron al Macro como uno de los bancos más importantes de Argentina.
Referentes de distintos espacios destacaron que Jorge manejó con pericia la herencia política. Mantuvo el vínculo con Sergio Massa, aunque con cierta distancia en comparación con el vínculo fraternal que su padre construyó con el líder del Frente Renovador. “Sergio lo respeta, valora la manera en que sacó el banco adelante, aunque la relación es distinta”, me dijeron cerca del tigrense. “Tengo una relación con Sergio, tengo buena onda”, le dijo Brito a Luis Majul, en una entrevista de verano en Punta del Este (camisa, bermudas, náuticos). “Nunca fui a un cumpleaños de Sergio, nunca vino al mío, no es una relación de hermandad”, describió.
Reconstruyó, también, el trato con Mauricio Macri, enfrentado con su padre. Macri siempre le recriminó a Brito haber apoyado a Massa en la campaña de 2015. Hubo una áspera discusión por el financiamiento electoral.
Luego, Brito debió dejar la presidencia del Macro, asediado por causas judiciales como la que lo procesó por el supuesto financiamiento de la imprenta Ciccone a allegados al exvicepresidente Amado Boudou. Brito fue sobreseído en 2020, pocos meses antes de su muerte, por Ariel Lijo. Clarín agitaba la denuncia como ningún otro medio.
“Todos hablaban de la enemistad entre mi viejo y Mauricio, y ellos fueron amigos-amigos. Terminaron mal y, con la partida de mi viejo, a mí me costó aceptar eso y seguí enojado mucho tiempo con él. Hasta que un día, hablamos con un amigo en común que tenemos”, le dijo a Majul.
Con Milei, la relación es más compleja, pero Brito logró -por el momento- encapsular la furia del Presidente y aislar la reforma en el sector financiero que fomentaba Federico Sturzenegger para darles más protagonismo a las billeteras virtuales no bancarias.
A mediados de 2024, Milei acusó al Macro de haberle jugado sucio. El banco, dijo, ejerció una opción de venta por sus títulos públicos en pesos, llamada put, que obligaba al Banco Central a recomprarlos. Eso, siguió el mandatario, puso pesos en la calle que presionaron sobre el tipo de cambio. “Brito es un tipo que juega sucio”, afirmó el Presidente. “Creció a la luz de hacer negocios con Massa”, añadió.
El banquero explicó la maniobra tiempo después, en esa entrevista con Majul de enero. “Ante una conferencia de Caputo, vimos que iban hacia un proceso desinflacionario muy fuerte y teníamos bonos atados a la inflación, así que ejercimos el derecho, vendimos esos títulos y compramos bonos a tasa de interés”, sostuvo. “Hubo un salto en el tipo de cambio y nos adjudicaron que fue culpa del banco Macro”, pero “lo más valorable es que, en medio de ese conflicto, seguimos teniendo un buen vínculo con el ministro”.
Ese vínculo le permitió al Macro y al resto de los bancos evitar que, ahora, Sturzenegger pudiera colar la posibilidad de migrar cuentas sueldo a las billeteras virtuales en la reforma laboral.
La Asociación de Bancos Argentinos (ADEBA) de capital nacional tocó todas las puertas que pudo: las del Senado, las del Banco Central, las del Palacio de Hacienda y las de los gobiernos provinciales -dicen que los gobernadores con bancos públicos también hicieron fuerza.
Brito se maneja en ADEBA como en su casa. No sólo porque presidió la entidad (que impulsó su padre para diferenciarse de los bancos de capital extranjero) hasta que los banqueros decidieron delegar la conducción en Javier Bolzico, antes director ejecutivo. También porque participa tanto en la mesa de dueños -una reunión trimestral de Bolzico con los dueños- como en la más habitual de ceos, en la que se dirimen cuestiones del día a día.
Brito envió una directiva: el lobby debía llegar a todos, incluso al obstinado Sturzenegger, pero sin rechazar la reforma laboral, que los bancos apoyaron a través del G-6.
Los banqueros creen que quien desactivó la bomba de las cuentas sueldo fue Caputo. “Entendió mejor que el resto que esto era un problema para la macro, porque iba a generar que hubiera menos crédito”, relató uno de ellos. Los depósitos a la vista de las cuentas sueldo son depósitos “estables”, que se pueden prestar -descontados los encajes- rápidamente. Si el dinero va a las billeteras y estas los invierten en fondos de inversión, vuelve a los bancos, pero como puede moverse de un lado al otro, no puede prestarse a más de 30 días. El crédito a familias y empresas, advirtieron los banqueros, iba a resentirse aún más.
A Patricia Bullrich le fueron con otro argumento: “No metían sólo a Mercado Pago, sino a Sur Finanzas. Iban a tener a Chiqui Tapia y a Pablo Toviggino pagando los sueldos de los clubes por ahí”. Para que Sur Finanzas u otra billetera no bancaria pagara salarios, el Banco Central debería haberla habilitado antes.
La pelea con Mercado Pago es sin cuartel. El Macro es uno de los más activos en la serie de denuncias cruzadas por cartelización de un lado y del otro ante Defensa de la Competencia. También es el que mira los balances de la empresa de Marcos Galperin para contar la cantidad de millones de pesos de subsidios que se lleva el empresario radicado en Uruguay, lo que consideran una competencia desleal.
En el sector fintech sindican que el Macro es, históricamente, el más obstinado. El resto de los bancos -hasta ahora- armaba negocios vinculados a las billeteras (Naranja X, del Galicia, Cuenta DNI, del Provincia, o BNA+, del Nación, por ejemplo). Pero la entidad que controlan Brito y Carballo quedaba relegada y es -dicen-, la que enfrenta la posibilidad de que las fintech paguen sueldos con más vehemencia.
Con la compra de Personal Pay, el Macro intentará plantar una pequeña bandera en el terreno que Mercado Pago domina sin rival, a pesar de los 4,7 millones de cuentas que se alojan en la billetera de Telecom. Personal Pay es la billetera "pura PSP" (es decir, sin un banco detrás) más importante sin contar al brazo financiero de Mercado Libre que, claro, se lleva ocho de cada diez pesos que van a buscar rendimiento a esos instrumentos.
Otra vuelta de página: así como Brito se reencontró con Macri, la asociación con la empresa del Grupo Clarín deja atrás viejos resquemores, que se profundizaron cuando el holding de Héctor Magnetto decidió rivalizar a fondo con el kirchnerismo y Brito padre mantuvo sus vínculos. Sobre Clarín y Galperin escribí en una nota de hace unas semanas.
Hay un nodo que conecta, desde hace años, a Clarín con Brito: David Martínez. El inversor mexicano que tiene el 29% de Telecom es también accionista de Genneia. Fintech Energy, su brazo energético, posee el 25% de la compañía, cuota similar a la que tienen las familias Brito y Carballo.
Más nodos que mezclan a enemigos íntimos: el principal accionista de Genneia es el fondo Point State, cuyo representante local es el ex JP Morgan Darío Lizzano. Point State entró en Genneia en diciembre de 2015, justo con la asunción de Macri. También invirtió en Pampa Energía y en TGLT, la constructora que le compró la empresa a Nicky Caputo. Además, adquirió un parque eólico al grupo Macri por u$s 40 millones.
Brito está pendiente, sobre todo, del negocio. Capitaneó la oposición de ADEBA a la política de tasas volátiles y altos encajes que pegaron de lleno en las ganancias del Macro y del resto de las entidades financieras. El balance de 2025 cerró con una ganancia de $290.704 millones, con una caída real del 61%. Es cierto que el del año previo estuvo impactado por la revalorización de los títulos públicos, pero el banco comenzó a reportar que el crédito se resiente y la mora de las familias avanza.
“Comparto la lucha que ha tenido el Gobierno para bajar la inflación con su política fiscal y monetaria, que ha sido satisfactoria. Pero se llega a un punto en el cual actualmente hay una suerte de estrangulamiento en la actividad privada”, dijo Brito días atrás, al inaugurar la obra en Mendoza, según reportó Infobae . “Entonces, hay que discutir si se quiere que ese proceso desinflacionario se siga acentuando, con riesgos para la actividad, o ir un poco más lento”, agregó. Tal vez, en materia monetaria, habría que ser un poco más prudente y mirar más de cerca lo que está pasando en la actividad privada” añadió.
Brito no cree que la Inocencia Fiscal sea el trampolín hacia el financiamiento. Dijo que el Macro no recibió un boom de depósitos (otros bancos consultados coincidieron) y que deben ser muy cuidados para no infringir normativa antilavado internacional que podría provocarles sanciones graves.
Y empezó a reclamar a viva voz que los dejen prestar en dólares. “Venimos de una Argentina con una excepción casi única en el mundo: los bancos no podemos prestar dólares libremente. Pasaron 24 años desde la ley que restringió los préstamos y creemos que, para que el país retome su senda de crecimiento, debería recuperarse el crédito”, dijo.
Brito volvió a Genneia, un proyecto que lideró desde sus inicios y que había delegado al asumir mayores compromisos en el banco y la presidencia de River. La foto con el gobernador Cornejo coronó una serie de inversiones apalancadas en deuda que expandieron la red de generación renovable. Actualmente gestiona ocho parques eólicos y seis solares, que producen el 21% de la energía renovable del país. Dicen que planea salir a cotizar en la Bolsa en breve y sería el momento en que Point State embolse su ganancia.
Genneia obtuvo, como te conté, financiamiento del BID para ganar un contrato con el Estado para AlmaGBA, la red de baterías para suministro eléctrico del área metropolitana. Y busca llegar a la minería del noroeste con más generación. Macro es el agente financiero de Salta y Jujuy, dos de las provincias que buscan expandir la actividad en la cordillera.
Pero migró su negocio a los contratos con privados, que se pagan en dólares o atados al tipo de cambio. Es una de las firmas que se comprometieron a abastecer los datacenters patagónicos que utilizaría Open IA, si prospera aquel anuncio preelectoral que hizo Sam Altman y que involucraría una mega inversión de Sur Energy, la empresa de Emiliano Kargieman que, en algún momento, entraría al RIGI. Espero escribirte en breve sobre él.
Si hablamos de herederos, los últimos dos discos de Dante Spinetta son una cosa de locos. De Mesa Dulce, me quedo con El lado oscuro del corazón. Al nuevito Día 3 lo tengo menos escuchado, pero en El reset se anima a un bolero-rap y sale esto.
Y seguro no te acordabas de The Wallflowers, la banda de Jakob Dylan, el hijo de Bob, que metió este hitazo.
Que tengas una gran semana. ¡Hasta la próxima!

