El Gobierno disputa el apoyo de estos líderes con giras y promesas del jefe de Gabinete, Diego Santilli. Quien logre el apoyo de este lote de gobernadores tendrá un primer trofeo: podrá juntar los votos para definir el calendario electoral.
La pelea de Javier Milei
La disputa por las fechas de votación está lanzada, por ahora sin escenas a la vista. El justicialismo quiere sostener las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) y La Libertad Avanza prefiere borrarlas del calendario.
En los laboratorios libertarios miran entusiasmados el crecimiento de Myriam Bregman (Frente de Izquierda). Si la diputada supera los diez puntos, creen que podría ayudar a una reelección del Presidente en primera vuelta. Hubo festejos libertarios por sondeos de la dirigente alcanzando esa cifra en Misiones, donde no hay tradición izquierdista.
Karina Milei imagina como compañera de fórmula de su hermano a una mujer del interior del país. La senadora Nadia Márquez es la más valorada por su círculo más cercano. Patricia Bullrich se anota, pero su condición de porteña la saca de carrera. Suma otro motivo de conflicto entre ambas.
La secretaria general de la Presidencia sacó chapa de armadora en 2025, cuando jugó con figuras propias en las listas y ganó en 16 provincias. En la Casa Rosada no quedó nadie que le discuta sus decisiones.
En su entorno hay confianza. No se toman en serio las apuestas de los empresarios Daniel Hadad y Jorge Brito, motivados a salir a la cancha por los exdiputados Emilio Monzó y Diego Bossio. “No se van a animar a rasparse un año entero en una campaña”, los minimizan.
El poder de convocatoria de esta dupla es llamativo: en el último evento que convocó, en la Facultad de Derecho para la presentación de un documental hecho con IA, Hadad mezcló la crema del Poder Judicial con figuras de La Cámpora, como los senadores Mariano Recalde y Wado De Pedro, y la legisladora provincial Mayra Mendoza. Alguno de ellos tuvo que dar explicaciones dentro de la organización por su asistencia.
La vuelta del peronismo
En la cumbre del hotel porteño, los peronistas mostraron encuestas alentadoras. Sus números indican un deterioro de la imagen de Milei entre sus votantes de 2023, cansados de esperar una mejora en sus ingresos que parece no llegar nunca. Entienden que esta franja del electorado puede consagrar a un opositor.
Massa es el más convencido de que la elección se polarizará entre el Presidente y un frente que reúna a sus detractores. Para que este último espacio prospere y defina un candidato, en el PJ coinciden en que son claves las PASO. La senadora Juliana Di Tullio piensa lo mismo.
A Máximo no le entusiasma esta narrativa. Dice que antes hay que resolver muchas otras cosas. Con Cristina Fernández de Kirchner cada vez hay menos referencias. Los últimos legisladores que la contactaron se impactaron por sus ataques de furia contra Kicillof. La lista de exabruptos es larga.
En la Casa Rosada negocian el plan canje con los gobernadores para suspenderlas. Si ayudan, podrían tener un camino despejado para sus reelecciones, sin contrincantes libertarios que puedan complicarlos.
Santilli y los Menem (Martín y Lule) tienen un conteo diario. El primer paso es cerrar un acuerdo electoral con la UCR y el PRO, que por ahora está en ciernes. Con el contingente amarillo designado por Mauricio Macri habrá reuniones quincenales para acercar posiciones.
La sensación en el Gobierno es que si resignan la Ciudad de Buenos aires, el expresidente cederá cualquier otra cosa. Si esta alianza prospera, los jefes libertarios llamarán a potenciales aliados para pedir una definición. El día que cuenten una mayoría en ambas cámaras, citarán a sesiones.
La pelea por las PASO
El objetivo de la Casa Rosada es que en octubre se vote la suspensión de las internas abiertas, en paralelo a la negociación por el Presupuesto 2027. Milei podría presentar el proyecto en el recinto de Diputados, como hizo en 2024.
En el peronismo reencontrado hay desesperación por sostener las PASO. “Los que apoyan la eliminación o suspensión van a tener que hacerse cargo de ayudar a tener cuatro años más en este infierno a la gente”, fue un mensaje que se envió desde los teléfonos de uno de los comensales de la cumbre peronista.
Curioso: al parecer, hubo coincidencia en que, sin primarias, el Presidente gana, aun cuando entienden que la mayoría de la gente está peor que antes.
En la Casa Rosada no creen que el calendario electoral sea tan decisivo. Consideran un mejor escenario suspenderlas, pero advierten que, si no las pueden derogar, podrían tener una baja de participación récord y un frente opositor resultaría perjudicado. Es tanta la apatía en el electorado que imaginan que, por primera vez en la historia, más de la mitad de los votantes podrían quedarse en sus casas. Sería histórico.
La agenda que viene
Las actividades legislativas empezaron a depender de la dinámica de las negociaciones electorales. No es algo nuevo: pasa siempre en los años previos a cada elección presidencial.
Después de que el economista Miguel Boggiano hiciera gala de su torpeza al insultar a los aliados de La Libertad Avanza en el plenario que iba a dictaminar la reforma del Banco Central, Martín Menem llamó al diputado macrista Fernando De Andreis para disculparse. En el momento pidió perdón el jefe libertario, Gabriel Bornoroni, pero no Bertie Benegas Lynch, quien había invitado a Boggiano. El proyecto tiene consenso para ser aprobado el 26 de agosto, pero podría ser modificado en el recinto.
Hay gobernadores que piden garantizar que al menos un director del Banco Central sea elegido desde las provincias. Sólo por ese motivo, no firmó el dictamen ningún diputado de Catamarca.
Menem esperará al día de la sesión para calcular si ese agregado es decisivo para avanzar. El artículo podría incluir la aclaración de cuándo terminan los mandatos de la actual conducción del BCRA, que ejercen sin haber tenido acuerdo del Senado.
La sesión sumará Inocencia fiscal II, con el retoque final que dejó fuera a los funcionarios de los beneficios. Se completará con un acuerdo Mercosur-Singapur, una baja de impuestos a la mandioca y el tratado de Patentes (PCT).
Factor Trump
El PCT es un pedido de Estados Unidos, cuyas relaciones carnales con Milei empezaron a provocar el rechazo explícito de la oposición. Iba a pasar.
Para el miércoles a las 13, el embajador Peter Lamelas fue invitado a la comisión de Asuntos Cooperativos, Mutuales y Organizaciones No Gubernamentales. El presidente, Aldo Leiva (UP), quiere saber por qué amenazó a la Cooperativa provincial de Servicios Públicos y Comunitarios de Neuquén Limitada (C.A.L.F) con quitarle las visas a sus integrantes si contratan a la empresa tecnológica china Huawei.
Javier Milei y Peter Lamelas.
El principal enlace del Gobierno con Washington es el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, quien promueve cláusulas anti China para darle poder a Donald Trump. Consisten en prohibir que empresas con participación estatal participen de licitaciones. Hubo una en el pliego para el concurso del tendido eléctrico AMBA 1. Ya había sido incluida en el de la Hidrovía.
Sturzenegger y Bullrich habían sumado una trampa similar en el capítulo del proyecto de inviolabilidad de la propiedad privada que reformaba la ley de tierras y que finalmente desechado.
El debate llegará a los recintos cuando Milei envíe el Acuerdo con Estados Unidos. Es un trámite pendiente. Como todo tratado bilateral, sin aprobación del Congreso no tiene validez.
En la oposición dialoguista temen que esa discusión sea simultánea a una eventual derrota de Trump en las legislativas. Ese mes será convulsionado para la administración libertaria. Entre el 8 y el 11 visitará el país el Papa León XVI y sus discursos contra la “cultura del descarte” podrían tocar de cerca el relato libertario.
En la Cancillería hay temor por la agenda papal, que el Vaticano no confirma. Hay rumores de eventos multitudinarios en estadios. El martes al mediodía, en Diputados, se creará el grupo de amistad con la Santa Sede para reunir información.
Los problemas de Bullrich
El Senado está trabado, porque la dinámica electoral complica a Bullrich. Su mayor problema es el radicalismo, integrado por diez miembros con dificultades para consensuar votaciones. Sólo seis responden a gobernadores. Y hay ocho a quienes se les vence el mandato el año próximo.
“Se te rebelan dos o tres y en el resto de los bloques aparecen díscolos. Es imposible avanzar”, protestan en La Libertad Avanza. Hay casos peculiares como el del exgobernador de Mendoza, Rodolfo Suárez, reacio a las votaciones incómodas que sus coterráneos en Diputados no esquivan, como la eliminación del régimen de zonas frías.
Por esas dilaciones, no hay fecha para sancionar los dos iniciativas del Poder Ejecutivo aprobadas por Diputtados: ley Hojarasca y el súper-RIGI. En LLA aceptan que pueden tener cambios y volver a Diputados.
La próxima sesión será el 27 y el tema central, por ahora, son los pliegos judiciales, que avanzan a paso firme. Serían nombrados los miembros de la Cámara de Apelaciones, Pablo Bertuzzi y Pablo Yadarola, quienes definirán sobre casos de corrupción, como el de $LIBRA.
Ambos son de confianza del ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques, quien sigue firme en su tarea de cubrir todas las vacantes judiciales. Debe negociar con los aliados y con Bullrich, que no siempre está de acuerdo con sus propuestas.
Milei mira los currículums de los candidatos propuestos, pero tiene otros juristas de consulta. El principal es el juez de la Corte Suprema Ricardo Lorenzetti, a quien el Presidente le agradece su respaldo en la campaña presidencial de 2023. El rafaelino está muy apurado en que se complete el máximo tribunal, para licuar el poder de Horacio Rosatti. Mahiques prefiere esperar a 2028. Por ahora, es el plan.